Según el informe oficial de la Dirección General de Ingresos Provinciales (DGIP) correspondiente a diciembre, la provincia mantuvo su estructura tributaria apoyada en la actividad comercial. El Impuesto a los Sellos se consolidó como la segunda fuente de ingresos, superando los $1.500 millones.
La provincia de La Rioja finalizó el año 2025 con un volumen de recaudación propia que alcanzó los $13.152.454.942,50 durante el mes de diciembre, según los datos oficiales publicados por la Dirección General de Ingresos Provinciales (DGIP). Las cifras revelan una fuerte dependencia de los tributos ligados a la actividad económica y el consumo, en detrimento de los impuestos patrimoniales.
El motor de los recursos provinciales continúa siendo el impuesto sobre los Ingresos Brutos, que en el último mes del año aportó $10.925.138.708,28 a las arcas del Estado. Este monto representa aproximadamente el 83% del total recaudado, evidenciando que la dinámica comercial sigue siendo el termómetro principal de la salud fiscal riojana.
El desempeño de los otros tributos
En segundo lugar, aunque con una brecha significativa, se ubicó el Impuesto a los Sellos, que grava la instrumentación de actos jurídicos y contratos. Este concepto generó ingresos por $1.570.631.864,65, consolidándose como el segundo pilar de la estructura tributaria local en el cierre del año.

Por su parte, los impuestos patrimoniales mostraron una participación menor en la composición final de diciembre:
* Impuesto Automotor: La recaudación fue de $495.451.745,53.
* Impuesto Inmobiliario: Fue el concepto de menor cuantía en el mes, con un total de $161.232.624,04.
El reporte mensual de la DGIP confirma la tendencia de una matriz fiscal donde el flujo de caja operativo de las empresas y comercios (Ingresos Brutos) sostiene el grueso de la recaudación provincial, muy por encima de la imposición sobre la propiedad.




