Menem montó un «operativo sombra» en Villa Mazán y profundiza el despliegue del Gobierno paralelo en La Rioja

El titular de la Cámara de Diputados envió a Gino Visconti a comandar la asistencia tras las inundaciones, puenteando a la gestión de Quintela con recursos de Vialidad y PAMI. Ahora, el oficialismo nacional redobla la presión por el RIGI y la Boleta Única.


La inundación en Villa Mazán no fue solo una catástrofe climática; fue el escenario elegido por Martín Menem para exhibir la musculatura de su estructura territorial en la provincia. En lo que en los pasillos de la Casa de las Tejas definen como la puesta en marcha de un «Gobierno paralelo», el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación delegó en el legislador Gino Visconti el control total del operativo de asistencia.

Bajo la supervisión de Visconti, las delegaciones locales de organismos nacionales como Vialidad Nacional, PAMI y ANSES —cuyas intervenciones suelen coordinarse con el Ejecutivo provincial— operaron de manera autónoma. La movida buscó capitalizar políticamente la respuesta ante la emergencia, dejando al gobernador Ricardo Quintela fuera de la foto y demostrando que La Libertad Avanza ya tiene una gestión operativa instalada en el distrito.

El desembarco de las reparticiones nacionales

El operativo en Villa Mazán funcionó como una «prueba piloto» de eficiencia logística. Mientras la provincia lidiaba con sus propias limitaciones presupuestarias, el bloque menemista desplegó maquinaria pesada de Vialidad para el despeje de rutas y equipos de asistencia sanitaria directa.

Este esquema de intervención directa sin pasar por el filtro de la gobernación es la punta de lanza de una estrategia mayor: vaciar de contenido la intermediación provincial para que el vecino riojano asocie la solución de sus problemas básicos directamente con la Casa Rosada.

La ofensiva legislativa: RIGI y Boleta Única

Consolidado el despliegue territorial, la agenda de Menem para La Rioja se traslada ahora al plano institucional con dos exigencias que prometen fracturar la Legislatura provincial:

  1. Adhesión al RIGI: Con el antecedente de las inversiones de USD 14.000 millones de Glencore en las provincias vecinas (San Juan y Catamarca), Menem insistirá en que La Rioja no puede quedar como una «isla» fuera del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El argumento es económico: sin RIGI, el Parque Industrial seguirá perdiendo competitividad frente a las provincias que ya ofrecen beneficios fiscales nacionales.
  2. Boleta Única de Papel (BUP): Tras el éxito de la sanción a nivel nacional, el oficialismo libertario buscará que La Rioja abandone el sistema de acoples y la boleta partidaria tradicional. La implementación de la BUP es vista por el menemismo como la única herramienta capaz de neutralizar el aparato territorial del PJ riojano en las elecciones de 2025.

Quintela bajo fuego

El gobernador observa con preocupación este avance. La deuda por fondos extracoparticipables y el ahogo financiero nacional le quitan margen de reacción frente a un Menem que, con la caja de los organismos nacionales y la visibilidad de la BUP, amenaza con desarticular el control histórico del peronismo en el interior.