El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

Hugo Casas y su mirada sobre la música actual: «La Chaya y Cosquín son marcas registradas que el país siempre espera»

El histórico productor discográfico fue distinguido por el Gobierno de La Rioja por su incalculable aporte a la cultura. En una charla íntima, analizó el fenómeno de los nuevos artistas, la abolición de los géneros musicales y la necesidad de proyectar el talento riojano hacia el exterior. En el fragor de febrero y con el…

El histórico productor discográfico fue distinguido por el Gobierno de La Rioja por su incalculable aporte a la cultura. En una charla íntima, analizó el fenómeno de los nuevos artistas, la abolición de los géneros musicales y la necesidad de proyectar el talento riojano hacia el exterior.


En el fragor de febrero y con el aroma a albahaca que envuelve a la provincia, la fisonomía de la Chaya 2026 se detuvo por un instante para rendir homenaje a uno de los grandes arquitectos de la música argentina. Hugo Casas, el riojano que desde el «perfil bajo» de la producción discográfica moldeó las carreras de figuras como Abel Pintos, Los Nocheros y Peteco Carabajal, recibió un reconocimiento a su trayectoria por parte del Ministerio de Turismo y Culturas de La Rioja.

«Es bueno que a uno le reconozcan el trabajo, especialmente en mi provincia a la que amo tanto», confesó Casas tras recibir la distinción en el escenario mayor. Con la humildad de quien ha pasado décadas en «la cocina de la música», el productor comparó su rol con el de un chef: «Mi trabajo es por naturaleza de perfil bajo. Estoy detrás de nombres que son muy importantes y esa es la historia de mi vida».

El fin de las etiquetas y el fenómeno Milo J

Consultado sobre el presente de la industria y la masividad de los festivales, Casas ofreció una visión vanguardista sobre cómo las nuevas generaciones consumen arte. Para el productor, la era digital trajo consigo la «abolición de los géneros», permitiendo que los artistas transiten con libertad entre la zamba, el rock o el trap.

«Hoy en día la música es como un árbol donde se mezclan las ramas. Un cantante es un pájaro que salió de la jaula de los géneros musicales», graficó. En este sentido, destacó el fenómeno de Milo J, el joven artista que sorprendió al mundo folclórico con su paso por Cosquín: «A Milo J lo escucho con asombro. Cuando canta una zamba lo hace a su modo y le está enseñando el idioma a un público de entre 7 y 15 años».

El desafío de los artistas riojanos

Uno de los puntos centrales de su análisis fue el potencial de los músicos locales. Casas, quien conoce como pocos el mapa cultural de la provincia, insistió en la necesidad de romper las fronteras geográficas para alcanzar el éxito nacional.

«En La Rioja es increíble la cantidad de buenos músicos que hay, pero hay que trabajar para sacarlos del territorio. Aquí ya son conocidos y queridos; el desafío es promoverlos para que sean extraterritoriales», sentenció el productor de los últimos discos de leyendas como Horacio Guarany y Alfredo Zitarrosa.

La mística de la Chaya

Sobre el festival mayor de los riojanos, Casas fue contundente al equipararlo con las grandes citas nacionales. Tras haber trabajado una década en la programación del evento durante la gestión de Ricardo Vergara, entiende que la Chaya trasciende cualquier coyuntura política o económica.

«Cuando hablamos de la Chaya es como hablar de Cosquín o Jesús María; son marcas registradas. No importa cómo se haga, porque llega febrero y el país espera que se haga la Chaya», aseguró.

Antes de despedirse, con la emoción de volver a pisar su tierra, Casas dejó una frase que resume su vínculo inquebrantable con el pago: «A mí me gusta escribir canciones, y cuando no tengo tiempo para venir a visitar Sanagasta, mi valle adorado, escribo una canción y me ahorro el pasaje».


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