El jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo, confirmó el aumento para los empleados públicos y detalló el impacto financiero en las arcas provinciales. Con una inversión mensual que escala a los $92.000 millones, el Ejecutivo apunta contra la Casa Rosada por la caída de la coparticipación.
En un escenario de asfixia económica y fuerte tensión con la administración central, el Gobierno de La Rioja movió sus piezas en el tablero salarial. Este martes, el jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo, oficializó que el nuevo piso salarial para el empleado público riojano se ubica en los $726.000, una cifra que ya incluye el pago de la tradicional «quincenita» y que comenzará a regir con los haberes de febrero.
La medida busca llevar un alivio urgente a los bolsillos de los trabajadores estatales, en un contexto donde el poder adquisitivo ha sido devastado por la inflación y la quita de fondos específicos. Sin embargo, detrás del anuncio, el funcionario reveló las cifras que sostienen la estructura del Estado provincial: una maquinaria que hoy debe liquidar 90.000 sueldos cada mes.
Radiografía del empleo público: 80.000 personas bajo la órbita estatal
Uno de los datos más llamativos aportados por Luna es la diferencia entre la cantidad de trabajadores y las liquidaciones emitidas. Según explicó el funcionario, el Estado riojano paga salarios a 80.000 personas, pero el número de sueldos liquidados asciende a 90.000.
¿A qué se debe esta diferencia?
La brecha de 10.000 haberes responde a la estructura del sistema educativo y de salud. Por ejemplo, un gran número de docentes cuenta con doble cargo, lo que implica dos recibos de sueldo para una misma persona física. Esta masa salarial contempla tanto a la planta permanente como a los sectores que aún se encuentran en situación de precarización laboral.
El costo de la grilla: una inversión de $92.000 millones al mes
El impacto fiscal de este nuevo incremento no es menor. Para cumplir con el nuevo piso salarial, la provincia deberá inyectar $9.300 millones adicionales de forma mensual.
Con este ajuste, el costo total de la grilla salarial de La Rioja escala a los $92.000 millones por mes. «Es un esfuerzo financiero inmenso en medio de una política económica nacional que mengua mes a mes los ingresos coparticipables», disparó Luna Corzo en diálogo con Riojavirtual Radio.
El frente político: culpas repartidas y el daño de los «fondos extra»
Lejos de hacer una autocrítica sobre la gestión de los recursos, el jefe de Gabinete fue tajante al señalar a la Casa Rosada como el principal responsable de las dificultades financieras. Para el Ejecutivo riojano, el problema de fondo radica en la caída de la coparticipación y, fundamentalmente, en el recorte de los fondos extracoparticipables, un reclamo histórico de la gestión de Ricardo Quintela.
Los factores que asfixian a La Rioja:
- Caída de la recaudación: La recesión nacional impacta directamente en los envíos automáticos de Nación.
- Crisis del Parque Industrial: Luna advirtió sobre el «daño objetivo» que sufre el sector privado riojano, con cierres y suspensiones que terminan presionando aún más sobre el sistema público.
- Inflación de costos: El mantenimiento de servicios esenciales (salud, seguridad, energía) compite con la necesidad de actualización salarial.
Perspectivas para el primer trimestre de 2026
Con este nuevo mínimo de $726.000, el Gobierno de La Rioja busca estabilizar la paz social en un comienzo de año marcado por el inicio del ciclo lectivo y los aumentos en las tarifas de servicios públicos. Sin embargo, la sostenibilidad de este piso salarial dependerá de la evolución de las negociaciones por los fondos retenidos y de la capacidad de la provincia para generar recursos propios en una economía nacional que no da señales de reactivación.































