La Casa Rosada rompió todo disimulo tras la visita de la vicepresidenta a La Rioja, donde se mostró con el gobernador Ricardo Quintela. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, afirmó que la postura de la titular del Senado «no coincide con los intereses de los argentinos».

La interna en la cúpula del Poder Ejecutivo alcanzó un punto de no retorno con La Rioja como escenario central del conflicto. En Balcarce 50, la figura de Victoria Villarruel ya es procesada bajo el estatus de «enemigo público». La virulencia estalló luego de que la vicepresidenta protagonizara una gira por territorio riojano para asistir a la Fiesta de la Chaya, donde se mostró con los referentes más duros del peronismo opositor.

«La vice querrá ser candidata del kirchnerismo. Es lo que viene haciendo, reunirse con Quintela e Insfrán», dispararon desde la mesa política de Javier Milei. Para el entorno presidencial, estas fotos no son gestos institucionales, sino el germen de una rivalidad directa para las elecciones de 2027.


El eje riojano: la foto que detonó la furia libertaria

La visita de Villarruel al norte argentino no fue una escala más. En el aeropuerto riojano, la titular del Senado fue recibida por los senadores nacionales del PJ, Florencia López y Fernando Rejal, quienes escoltaron su encuentro con el gobernador Ricardo Quintela.

Quintela, uno de los mandatarios provinciales más críticos del modelo libertario, se exhibió en una sintonía política con la vicepresidenta que en la Casa Rosada calificaron de «alta traición». Este movimiento se suma a otros antecedentes que irritan al «Triángulo de Hierro» de Milei:

  • Formosa: El encuentro con Gildo Insfrán en octubre de 2025 durante el Día del Héroe Formoseño.
  • Santiago del Estero: La reunión en julio con el gobernador Gerardo Zamora.

Nacionalismo vs. Globalismo: la ruptura económica

Más allá de las fotos, la brecha es ahora ideológica. Villarruel utilizó sus redes sociales para diferenciarse de la política económica oficial, elogiando el proteccionismo de Donald Trump en Estados Unidos. «Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina», arremetió, criticando abiertamente la apertura de importaciones.

La vicepresidenta sentenció que «la apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China» y advirtió que el país no debe conformarse con ser solo un «país de servicios». Esta postura choca de frente con el discurso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien recientemente defendió el cierre de la fábrica FATE argumentando que la industria nacional no debe «cazar en el zoológico».

La réplica de la Vice y el desprecio de Adorni

Cerca de la presidencia del Senado rechazan las acusaciones de traición y aseguran que la visita a La Rioja fue la parada número 19 de una gira federal iniciada en 2023. La propia Villarruel salió al cruce de los «catadores de ideología» y defendió su derecho a visitar todo el país por ser «federal».

Sin embargo, desde el Ejecutivo nacional ya le han bajado el precio a su peso electoral. Este lunes, Adorni fue lapidario en Radio Rivadavia: «Ella ha tomado claramente una postura que no coincide con los intereses nuestros, por lo tanto no coincide con los intereses de los argentinos». Ante la consulta sobre el futuro de la vicepresidenta en 2027, el vocero concluyó con indiferencia: «Tendrán que preguntarle a ella qué desea».

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Por Eduardo Nelson German

Periodismo + Opinión

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