La dirigente radical riojana expresó su fuerte repudio ante el tono del discurso en el Parlamento Nacional. Cuestionó los «insultos y exabruptos», comparó la situación con la era kirchnerista y pidió a la sociedad no normalizar el «culto a la chabacanería».
La reciente apertura de sesiones ordinarias del Parlamento Nacional dejó fuertes repercusiones en el arco político opositor. Desde La Rioja, la referente de la Unión Cívica Radical (UCR), Inés Brizuela y Doria, alzó la voz para expresar su profundo rechazo frente a las formas y el tono discursivo empleados durante la asamblea legislativa del 1 de marzo.
A través de sus redes sociales, la dirigente manifestó su indignación y trazó un paralelismo con gestiones anteriores para dimensionar su malestar: «¡Pensé que había visto todo en la era kirchnerista! Pero no…», advirtió al inicio de su publicación, dejando en claro que el nivel de confrontación superó sus expectativas.
Brizuela y Doria apuntó directamente contra la actitud y el lenguaje utilizado durante el acto, al que calificó como una «puesta en escena» completamente «impropia de un acto de trascendencia institucional» como lo es la apertura del año parlamentario. En su descargo, lamentó profundamente la presencia de «insultos, exabruptos y un culto a la chabacanería» en el recinto.
Finalmente, la referente radical cerró su mensaje con un diagnóstico tajante sobre el estado de la política nacional y un llamado de atención a la ciudadanía: «La degradación es total. No normalicemos», sentenció, acompañando sus palabras con el hashtag #DueleArgentina, evidenciando así la postura crítica de un sector del radicalismo frente a la agresividad retórica del actual gobierno nacional.




