El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación difundió un material audiovisual que evidencia el radical giro discursivo del actual gobernador de La Rioja y de su antecesor. De sancionar leyes para prohibir la explotación a cielo abierto a declararse «no ambientalistas» y defensores de la actividad.
En el marco de la constante tensión política entre la Casa Rosada y los gobernadores opositores, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, lanzó una fuerte ofensiva contra la cúpula del peronismo de su provincia natal, La Rioja. A través de la difusión de un contundente video en redes sociales, el referente de La Libertad Avanza apuntó contra el actual mandatario provincial, Ricardo Quintela, y el ex gobernador Luis Beder Herrera, exponiendo lo que calificó como una flagrante contradicción respecto a su postura sobre la actividad minera.
El material audiovisual, que rápidamente se viralizó, utiliza el recurso del archivo histórico para contrastar las declaraciones que ambos dirigentes hacían años atrás con sus posturas actuales, evidenciando un giro de 180 grados en la política de Estado provincial frente a las industrias extractivas.
Bajo la premisa «¿Qué piensan los políticos sobre la minería en La Rioja?», el video comienza apuntando a Luis Beder Herrera. En el primer fragmento, rotulado como «Antes», se lo escucha anunciar con vehemencia: «Vamos a sacar una ley prohibiendo la explotación a cielo abierto en la provincia de La Rioja». Esta postura, que en su momento buscó capitalizar políticamente el fuerte rechazo social que existía en la provincia (cuyo epicentro histórico fue la resistencia en el cerro Famatina), choca de frente con el corte posterior.
En la sección «Ahora», el mismo Beder Herrera afirma frente a sus seguidores: «La Rioja es minera, ha sido minera y va a seguir siendo minera». La edición del video resalta la ironía al incluir una frase del ex mandatario donde asegura: «Yo jamás tuve un doble discurso en nada en mi vida», lo que da paso a una imagen generada por inteligencia artificial que lo retrata como Pinocho, acompañada de la contundente palabra «¡MENTIROSO!».
La segunda parte del escrache digital tiene como protagonista al actual gobernador, Ricardo Quintela, uno de los mandatarios provinciales más enfrentados a la administración de Javier Milei. El archivo muestra a un Quintela en el pasado, rodeado de micrófonos, asumiendo una postura cautelosa y en sintonía con las asambleas ambientales: «Este tipo de actividad extractiva, a cielo abierto, son lo que la gente tiene su duda. Todos hemos militado y hemos trabajado también en contra de este tipo de explotación, por lo tanto, seguimos pensando de la misma manera».
Sin embargo, el salto temporal expone la metamorfosis discursiva del actual gobernador. En el fragmento reciente, Quintela declara sin tapujos: «No soy antiminero, no soy ambientalista… con el tema de la minería, no voy a tomar ninguna medida en contra». Al igual que con su predecesor, el video remata la contradicción con una imagen de inteligencia artificial, esta vez caracterizando al gobernador como un payaso bajo el cartel de «HIPÓCRITA».
El clip finaliza con una placa que muestra las fotos de ambos dirigentes peronistas selladas con una frase letal para la política moderna: «No resisten un archivo».
El trasfondo de la disputa
La publicación de este video por parte de Martín Menem no es un hecho aislado. Se enmarca en la disputa por el modelo de desarrollo económico y la captación de inversiones, un eje central de la gestión libertaria a nivel nacional, especialmente tras la sanción del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La Rioja, una provincia que históricamente tuvo un fuerte componente de conflictividad social ligada a la megaminería, se encuentra hoy atravesando una profunda crisis financiera —que derivó en la emisión de una cuasimoneda local (los «Chachos»)—. En este contexto, la actual administración provincial ha comenzado a mirar con otros ojos la explotación de recursos naturales como el litio y el cobre, buscando nuevas fuentes de financiamiento.
Para Menem y el oficialismo nacional, exponer este «doble discurso» busca golpear la credibilidad del peronismo riojano, demostrando que el rechazo inicial a la minería no respondía a una convicción ambiental o un modelo de provincia, sino a un mero oportunismo político que hoy se desmorona ante la necesidad de ingresos.




