La consultora Politikon Chaco publicó los datos de los ingresos propios provinciales correspondientes al segundo mes de 2026. El mapa nacional muestra un rojo generalizado con Córdoba, Formosa y La Rioja liderando las bajas, un escenario que enciende las alarmas sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas en el interior.
La crisis económica continúa golpeando de lleno las arcas provinciales, y los números de febrero no traen ningún alivio. Un reciente informe publicado por la consultora Politikon Chaco reveló que la recaudación propia de la gran mayoría de las provincias argentinas sufrió una fuerte contracción real interanual, evidenciando el impacto directo de la caída del consumo y la recesión en las economías regionales.
Desde La Rioja, el panorama se observa con profunda preocupación. La provincia gobernada por el oficialismo local experimentó una caída del 10,8% en su recaudación durante febrero de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior. Este número no solo refleja el enfriamiento de la actividad comercial e industrial riojana, sino que posiciona al distrito como el tercero con peor desempeño a nivel nacional, lo que augura meses de extrema tensión para el financiamiento del gasto público y el pago de salarios estatales.
El mapa del rojo fiscal
El relevamiento de Politikon Chaco —que procesó los datos de las jurisdicciones que ya tienen sus números oficiales actualizados a febrero de 2026— muestra un escenario donde el rojo es el denominador común. Nueve de los trece distritos analizados registraron variaciones negativas tras descontar el efecto de la inflación.
Los distritos más golpeados:
- Córdoba: Lidera el ranking de las caídas con un preocupante desplome del -12,3%.
- Formosa: Se ubica en segundo lugar con una baja del -11,3%.
- La Rioja: Cierra este podio negativo con su retracción del -10,8%.
- Santa Cruz: También mostró una fuerte contracción de casi dos dígitos, alcanzando el -9,2%.
En el lote del medio, con caídas más moderadas pero igualmente sintomáticas del freno económico, se agrupan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) con un -4,8%, Chubut (-3,4%), Jujuy (-1,8%), y un empate entre Chaco y Río Negro, ambas con una leve baja del -0,7%.
Las excepciones: los «ganadores» de febrero
A contramano de la tendencia general, un grupo reducido de provincias logró exhibir incrementos reales en sus arcas. El caso más llamativo es el de Entre Ríos, que reportó un salto extraordinario del 29,2% interanual. Le sigue de cerca San Luis, con un fuerte incremento del 24,7%.
Por su parte, las provincias vinculadas a actividades extractivas de alto rendimiento lograron mantenerse a flote. Neuquén, impulsada por la constante actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, registró un crecimiento del 8,4%. En tanto, San Juan, fuertemente atada a la minería, logró un saldo positivo del 2,6%.
Impacto nacional y presión sobre el centro
La radiografía que entrega Politikon Chaco pone sobre la mesa un problema de fondo para la administración de las provincias. La caída sostenida de los ingresos atados a los impuestos locales (como Ingresos Brutos, principal motor de recaudación del interior) obliga a los gobernadores a volverse cada vez más dependientes de las transferencias automáticas y discrecionales provenientes del Gobierno Nacional.
En distritos como La Rioja y Formosa, donde el peso del empleo público es históricamente alto, estas caídas reales de dos dígitos se traducen rápidamente en un estrechamiento de los márgenes para negociar paritarias o sostener la obra pública con fondos propios.
El cierre del primer bimestre de 2026 deja así un mensaje claro: la recuperación en el interior del país sigue siendo esquiva, y la tensión entre las necesidades de las provincias y sus recursos genuinos está llegando a un punto crítico.




























