El legislador riojano por Sanagasta, que juró el 19 de marzo tras renunciar a la intendencia, protagonizó este martes un encuentro político en la ciudad más austral del país junto al intendente de Ortiz de Ocampo, Jorge Salomón. El cónclave con el intendente de Río Grande, Martín Pérez, coincidió con la visita del jefe comunal de La Quiaca, Dante Velázquez, quien firmó un convenio de hermanamiento entre las dos ciudades en el marco de la vigilia por Malvinas. La postal del extremo sur del país anticipa una construcción política federal que los actores involucrados definen con precisión geográfica.
Federico Sbiroli asumió como diputado provincial por el departamento Sanagasta el 19 de marzo de 2026, tras presentar su renuncia como intendente ante el Concejo Deliberante, cargo que había ejercido desde 2019 con reelección en 2023. Trece días después, el flamante legislador ya estaba en Río Grande, Tierra del Fuego, sentado frente al intendente Martín Pérez con una bolsa de material institucional del municipio austral sobre la mesa y una idea política que sus propias redes sociales definieron sin ambigüedad: «La Construcción Nacional desde Tierra del Fuego a La Quiaca».
La frase no es una metáfora geográfica. Es el nombre de un proyecto político en formación que busca articular intendentes y legisladores de los confines del país en torno a una agenda federal común, y que este martes 31 de marzo encontró en Río Grande su escenario más elocuente: el mismo día en que Sbiroli y el intendente de Ortiz de Ocampo, Jorge Salomón, visitaban la ciudad fueguina, el jefe comunal de La Quiaca, Dante Velázquez, llegaba también a Río Grande para participar de la vigilia por Malvinas y firmaba con Pérez un convenio de hermanamiento entre ambas ciudades. El norte y el sur del país, conectados en un acto que mezcla memoria histórica con construcción política contemporánea.
El recién llegado que no esperó
Sbiroli fue elegido diputado provincial en las elecciones de octubre de 2025 y asumió formalmente en la Segunda Sesión Ordinaria de la Legislatura Provincial. Su mandato como legislador por el Partido Justicialista se extiende hasta 2029. Con ese horizonte de cuatro años por delante, la decisión de proyectarse hacia afuera del distrito en la segunda semana de su mandato habla de un legislador que no concibe su banca como un cargo provincial sino como una plataforma de construcción nacional.
Esa lectura se refuerza cuando se considera el perfil del otro dirigente riojano presente en Tierra del Fuego. Jorge Salomón es el intendente del departamento General Ortiz de Ocampo, uno de los municipios del interior profundo de La Rioja, elegido bajo la boleta de Acción Riojana. La presencia conjunta de un legislador recién asumido y un jefe comunal del interior riojano en la ciudad más austral del país, bajo el paraguas de una consigna federal explícita, no es una visita de cortesía. Es la exhibición de una red en construcción.
El hermanamiento como símbolo político
El contexto en el que se produce el encuentro agrega densidad a la foto. El intendente de Río Grande, Martín Pérez, publicó este martes en su cuenta de X una señal política que sintoniza exactamente con la narrativa de los visitantes riojanos: «Hoy firmamos un convenio de hermanamiento con la ciudad de La Quiaca, junto al intendente Dante Velázquez, en el marco de su visita a Río Grande para participar de la Vigilia por Malvinas. Un paso importante para seguir construyendo vínculos entre dos puntos cardinales de la Argentina, fortaleciendo una mirada federal desde nuestros territorios.»
La vigilia por Malvinas —que cada 31 de marzo recuerda el inicio del conflicto del Atlántico Sur— funcionó como convocatoria y como cobertura simbólica simultánea. Reunir en Tierra del Fuego, a metros del estrecho de Magallanes, a funcionarios de la punta norte del país y a legisladores de una provincia del interior, en el marco de un acto de memoria soberana, es una operación política de alto valor simbólico: federalismo, soberanía y construcción nacional en una misma imagen.

La Quiaca y Río Grande: el eje que La Rioja quiere habitar
El convenio de hermanamiento entre Río Grande y La Quiaca tiene una dimensión práctica —intercambio de experiencias de gestión, cooperación entre comunidades en los extremos del país— pero su valor político es mayor que su contenido administrativo. Establece un vínculo formal entre el municipio más austral de la Argentina y el más septentrional de la provincia de Jujuy, trazando un eje geográfico que atraviesa de norte a sur la totalidad del territorio nacional.
Que ese eje se construya precisamente en una jornada en que Sbiroli y Salomón están presentes en Río Grande no es una coincidencia que los organizadores ignoraron. La Rioja ocupa una posición geográfica y política en el centro-oeste del país que la convierte en un actor natural de cualquier articulación federal que pretenda conectar el norte andino con el sur patagónico. Que dos de sus representantes estén en el punto más austral el mismo día en que el intendente de La Quiaca firma el hermanamiento con esa ciudad es, en el lenguaje de la política argentina, una declaración de posicionamiento.
Un diputado reciente con agenda nacional
La trayectoria de Sbiroli hasta llegar a esta postal fueguina es la de un dirigente que construyó su capital político desde la base municipal. Fue intendente de Sanagasta desde 2019, reelegido en 2023, y dejó el cargo para asumir su banca legislativa. Ese recorrido —del municipio más pequeño al escenario legislativo, y de allí directamente al extremo sur del país— condensa una ambición de escala que desborda el departamento que representa.
En el peronismo riojano, donde el gobernador Ricardo Quintela lleva meses construyendo su propia proyección nacional bajo el lema del «federalismo», la aparición de legisladores propios haciendo trabajo territorial en otras provincias puede leerse como extensión de esa estrategia o como construcción autónoma. Las imágenes de este martes no aclaran esa distinción, pero sí confirman que el peronismo riojano tiene actores con agenda propia que no esperan a que el gobernador marque el paso.
El mapa de una construcción que recién empieza
Lo que las fotografías de este martes muestran es un momento temprano de una construcción política cuyo alcance aún no está definido. Un legislador de 13 días de mandato, un intendente del interior profundo de La Rioja, el jefe comunal de la ciudad más austral del país y el intendente del municipio más septentrional de Jujuy, reunidos bajo el paraguas de una vigilia patriótica y un convenio de hermanamiento. Los personajes son pequeños en el mapa del poder nacional. Pero el eje que trazan —de Tierra del Fuego a La Quiaca— es el más largo que existe en la Argentina.
Que La Rioja quiera estar en ese eje, desde sus dos extremos y con representantes propios en ambos puntos, es la noticia política que las fotos de Sbiroli en Río Grande comunican con más claridad que cualquier declaración.









