Chilecito marcha contra la minería: denuncian la entrega de 10.000 hectáreas en el Famatina y el desguace de la Ley de Glaciares
La Asamblea de Ciudadanos por la Vida convoca este miércoles a las 20:00 en la Plaza Caudillos Federales. Advierten que la reforma nacional afecta más de 50 glaciares y acusan a legisladores riojanos de actuar como «lobistas» de las corporaciones mineras.
Esta noche Chilecito sale a la calle. A partir de las 20:00, la Plaza Caudillos Federales será el epicentro de una marcha que lleva dos banderas: la defensa del agua y el rechazo al avance de la megaminería sobre las sierras del Famatina. La convocatoria, impulsada por la Asamblea de Ciudadanos por la Vida, llega en un momento de alarma creciente en la región, con decisiones que se toman en Buenos Aires pero cuyas consecuencias, advierten los asambleístas, se pagarán en La Rioja durante generaciones.
10.000 hectáreas y 50 glaciares en juego
María Pía Silva, integrante de la asamblea local, fue directa al exponer los motivos de la movilización: la entrega de más de 10.000 hectáreas a la empresa estatal Kallpa para exploración y cateo minero en los departamentos de Famatina, Chilecito y Felipe Varela. El dato que más preocupa a los ambientalistas no es solo la extensión del área concesionada, sino su ubicación: esas tierras afectan directamente cuencas hídricas y más de 50 glaciares en las sierras del Famatina, el mismo sistema montañoso que abastece de agua a toda la región.
Para la asamblea, la concesión a Kallpa no es un hecho aislado, sino parte de un esquema mayor que se consolida con la reciente reforma de la Ley de Glaciares a nivel nacional.
«Esta ley está hecha a la voluntad de las mineras»
La modificación del marco legal glaciológico es, para los referentes de la asamblea, el punto más sensible del conflicto. «Esta ley está hecha a la voluntad de las mineras», denunció Silva sin eufemismos, señalando que el nuevo texto permitiría legalizar actividades que actualmente operan en zonas prohibidas por la legislación ambiental. La reforma, sostienen, tiene «nombres y apellidos»: los de las corporaciones transnacionales que buscan explotar recursos en zonas que hasta ahora estaban protegidas.
El señalamiento más duro de la noche apuntó hacia los propios representantes de La Rioja en el Congreso Nacional. Silva acusó a legisladores riojanos de haber apoyado estas modificaciones, calificándolos directamente de «lobistas» que trabajan para los intereses de las empresas en lugar de defender a sus comunidades. Una acusación que, en el contexto electoral que se avecina, no pasará desapercibida.
El ejemplo de Catamarca como advertencia
La asamblea no apela solo a argumentos abstractos. Para demostrar las consecuencias concretas de la megaminería, sus referentes señalan lo que ocurre en provincias vecinas: en Catamarca, comunidades enteras enfrentan graves problemas de acceso al agua potable tras el desembarco de empresas mineras de capitales chinos. «La megaminería no genera el desarrollo ni los puestos de trabajo prometidos», insistieron, desmontando el argumento más recurrente de los promotores del sector extractivista.
El modelo prometido de progreso y empleo nunca llega, dicen. Lo que sí llega, según denuncian, es la contaminación y la escasez hídrica.
El agua como punto de unidad
En un contexto de crisis económica que, reconocen, dificulta la movilización, Silva apeló a un denominador común que trasciende posiciones políticas e ideológicas: «La conciencia está, lo que está costando más es la movilización debido a la situación económica agobiante, pero el agua es algo que nos une a todos por sobre las ideologías.»
La asamblea también alertó sobre otro frente que no ocupa titulares pero preocupa tanto como la minería: el avance de la frontera agrícola y el monocultivo. Denunciaron que grandes corporaciones agroindustriales están desmontando monte nativo y realizando perforaciones que afectan cuencas en zonas como Sañogasta y Huanchín, ante lo que describen como una llamativa ausencia de controles estatales.
Un mensaje al gobierno provincial y nacional
La marcha de este miércoles busca enviar una señal clara en dos direcciones: hacia el gobierno de Ricardo Quintela, que deberá responder por las concesiones otorgadas a Kallpa, y hacia la administración nacional de Javier Milei, bajo cuya gestión se impulsó la reforma de la Ley de Glaciares. En Chilecito, la defensa del agua tiene historia, y los que marchan esta noche lo saben: el Famatina ya dijo no antes, y está dispuesto a volver a decirlo.