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El sistema público de salud de La Rioja atendió medio millón de consultas más en un año: el ajuste nacional desbordó los hospitales antes de que llegue el peor recorte

Por Eduardo Nelson German · 15 de abril de 2026 · 09:16

Entre 2024 y 2025 la demanda creció un 48%: de 1.446.405 a 1.958.946 consultas ambulatorias. La pérdida de empleo y el desfinanciamiento de obras sociales volcaron a miles de riojanos al hospital público. Y desde septiembre, el Plan Remediar pasará de 79 medicamentos a solo 3.

Casi medio millón de consultas más en un año. Ese es el número que el ministro de Salud de La Rioja, Juan Carlos Vergara, puso sobre la mesa para describir lo que ya está ocurriendo en el sistema sanitario provincial, antes de que llegue el recorte más duro. Entre 2024 y 2025, la demanda en el sistema público creció un 48%: se pasó de 1.446.405 consultas ambulatorias a 1.958.946. No es una proyección ni una advertencia. Es lo que el sistema ya absorbió, al límite, durante el último año.

Por qué explotó la demanda

El salto no es casual ni epidemiológico. Tiene una explicación estructural que Vergara describió sin eufemismos: la pérdida masiva de empleo formal redujo la cobertura social de miles de familias riojanas. Al mismo tiempo, el desfinanciamiento de obras sociales y prepagas —que recortaron prestaciones, aumentaron cuotas y dejaron de cubrir medicamentos y especialistas— expulsó a sectores que históricamente no recurrían al hospital público.

El resultado es una migración silenciosa pero masiva hacia el único sistema que no puede cerrarle la puerta a nadie: el Estado. Cada obra social que discontinúa una prestación, cada prepaga que sube su cuota hasta volverse inalcanzable, cada empleo informal que no tiene cobertura, se traduce en una consulta más en un centro de salud o en una guardia hospitalaria de La Rioja.

Un sistema que en 2024 ya estaba exigido tuvo que procesar, en 2025, casi medio millón de demandas adicionales sin que el financiamiento nacional acompañara ese crecimiento.

Y desde septiembre, el Plan Remediar se derrumba

El problema es que ese sistema desbordado está a punto de enfrentar su mayor desafío. El Plan Remediar, que garantizaba medicamentos gratuitos para pacientes sin obra social, será desmantelado por etapas. La reducción será gradual pero con destino fijo: de 79 presentaciones actuales a apenas 3, todas limitadas a cuidados cardiovasculares —antihipertensivos, diuréticos e hipolipemiantes—, a partir del 1° de septiembre.

El cronograma es implacable: primero llegarán 50 medicamentos, luego 30, después 16 durante un trimestre. Lo que quedará afuera es la lista de las enfermedades más prevalentes: diabetes, hipotiroidismo, asma, infecciones respiratorias, anemia y EPOC. Patologías crónicas que no se detienen porque Nación decida dejar de financiarlas.

Vergara anticipó la consecuencia directa: los pacientes que no encuentren medicamentos en los centros de atención primaria migrarán hacia los hospitales. Un sistema que ya procesó 500.000 consultas adicionales en un año deberá absorber, además, la demanda de crónicos sin medicación. «Al no encontrar respuestas en los centros de salud primaria, los pacientes se volcarán a los hospitales», advirtió el ministro, describiendo con exactitud el mecanismo que podría disparar el colapso de las guardias.

Vacunas que no llegan pese a los pedidos anticipados

El desfinanciamiento tampoco respeta el calendario de vacunación. La provincia enfrenta faltantes críticos de la vacuna contra el HPV —esencial para prevenir el cáncer de cuello uterino y de pene— y de la triple viral, requerida para el ingreso escolar. Ambas ausencias comprometen estrategias sanitarias construidas durante décadas.

El ministro fue explícito en un punto: la provincia hizo su parte. Los pedidos de dosis fueron realizados con antelación, en julio de 2025. El problema es que las entregas desde Nación no se cumplieron regularmente. En cuanto a la campaña antigripal, La Rioja recibió 10.000 dosis que ya fueron distribuidas entre los grupos de riesgo prioritarios.

Un presupuesto que no alcanza para la crisis que Nación exporta

La conclusión política de Vergara fue tan honesta como grave: el presupuesto provincial no fue diseñado para absorber simultáneamente el crecimiento exponencial de la demanda y el desfinanciamiento que impone el gobierno nacional. La Rioja está pagando, con sus propias arcas y con la sobrecarga de sus médicos y enfermeros, el costo de decisiones tomadas en Buenos Aires.

El dato de las 1.958.946 consultas no es solo una estadística sanitaria. Es la radiografía de una provincia donde el ajuste nacional ya tiene consecuencias medibles, concretas y crecientes. Y donde el peor capítulo, con fecha de inicio el 1° de septiembre, todavía no comenzó.