Economía

La Rioja, la provincia más castigada del país por el cierre de empresas durante la era Milei: perdió el 16,1% de su entramado productivo

Por Eduardo Nelson German · 21 de abril de 2026 · 12:40

Lo revela el monitor de empresas elaborado por el think tank Fundar a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Desde diciembre de 2023 ya cerraron más de 24.000 firmas en todo el país, el peor registro para los primeros 26 meses de cualquier gestión. La Rioja encabeza el ranking, seguida por Chaco, Tierra del Fuego, Corrientes y Catamarca. La textil TN & Platex, una de las grandes empleadoras provinciales, figura entre las firmas que recortaron personal en territorio riojano.

La economía argentina avanza a dos velocidades, y La Rioja quedó en el carril más lento. Según el último informe del think tank Fundar, elaborado a partir de los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, la provincia es la más golpeada del país por la destrucción del tejido empresarial desde el inicio de la gestión de Javier Milei, con una caída del 16,1% en la cantidad de empleadores registrados. El dato la coloca al tope de un ranking que continúa con Chaco (-10,9%), Tierra del Fuego (-10,5%), Corrientes (-10,3%) y Catamarca (-7,8%).

El número provincial se inscribe en un fenómeno mucho más amplio. A nivel nacional, en los últimos 26 meses cerraron más de 24.000 empresas, lo que representa la mayor destrucción neta de unidades productivas para el inicio de cualquier administración desde que existen registros comparables. Antes del cambio de gobierno, había 512.357 entidades productivas activas en el país; hoy quedan 488.177. El parque empresarial argentino acumula 16 meses consecutivos de caída y, solo en diciembre, se registraron 1.985 cierres.

Un golpe al tejido pyme y al empleo formal riojano

El impacto se concentra en las micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente las orientadas al mercado interno y a la infraestructura. Son las menos preparadas para absorber la combinación de recesión, aumento de costos, apertura importadora y caída del consumo que viene marcando el escenario económico bajo el programa de Luis Caputo.

Esa estructura es, precisamente, la que define al entramado riojano. Una matriz productiva apoyada en pymes industriales —muchas de ellas vinculadas al régimen de promoción industrial—, en el comercio local, en la construcción y en servicios atados al consumo interno. La caída del 16,1% representa un quiebre de magnitud sobre un tejido que ya operaba al límite, en una provincia con alta dependencia del empleo público y donde cada cierre privado se traduce en presión adicional sobre el Estado provincial.

El propio informe consigna casos puntuales que aterrizan en La Rioja. La textil TN & Platex, una de las firmas con mayor presencia industrial en la provincia, eliminó puestos de trabajo en plantas de Corrientes y La Rioja, en línea con un retroceso transversal del sector textil argentino. En el plano nacional, el listado de bajas industriales recientes incluye nombres de peso: Ilva (cerámicos, 300 cesantías en Pilar), Whirlpool (220 despidos en Pilar), Newsan (150 desvinculaciones en Ushuaia), SKF (145 bajas en Tortuguitas), La Suipachense (143 operarios), Vulcabras, PanPack, Magnera, Dana, Acerías Berisso, Essen, John Foos y Grupo Dass, entre otras. A esa nómina se sumaron en las últimas semanas el pedido de quiebra de SanCor, que compromete a 300 empleados directos, y el cierre de la planta de Fate en San Fernando, con la desvinculación de 920 trabajadores.

La excepción patagónica y el contraste con La Rioja

Frente al rojo generalizado, Neuquén se destaca como excepción estadística: logró sostener indicadores positivos gracias al dinamismo de la actividad extractiva en Vaca Muerta, donde el sector energético funciona como amortiguador de la crisis. El dato refuerza una de las tesis centrales del informe: la economía argentina muestra una divergencia cada vez más marcada entre los sectores exportadores —energía, petróleo, minería y agroindustria— y los orientados al mercado interno, que vienen sufriendo el grueso del ajuste.

El contraste con La Rioja resulta paradójico. La provincia integra, junto a San Juan y Catamarca, el corredor del proyecto Vicuña —el desarrollo conjunto de Lundin Mining y BHP sobre los yacimientos Josemaría y Filo del Sol— y aspira a convertirse, en los próximos años, en una de las plazas mineras de mayor proyección del país. Sin embargo, ese horizonte aún no se traduce en empleo masivo ni en derrame sobre el resto del entramado productivo, mientras la economía cotidiana —comercio, industria liviana, construcción, servicios— se contrae a un ritmo que no tiene precedentes recientes.

El RIGI, los anuncios millonarios y el costado simbólico

La discusión por la «Argentina de las dos velocidades» fue uno de los grandes temas de la última asamblea de la AmCham, donde Caputo destacó la marcha del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), con 35 proyectos ingresados por unos USD 85.000 millones —una docena ya aprobada— y dejó abierta la puerta a la incorporación de la coreana Posco, que prevé invertir USD 633 millones en el proyecto Sal de Oro, en el Salar del Hombre Muerto. El secretario de Energía y Minería, Daniel González, anticipó en el CERAWeek de Houston que entre 15 y 20 proyectos más podrían sumarse al RIGI antes de julio de 2027.

A esta lista se agregan inversiones recientes como la de Tecpetrol, brazo energético del Grupo Techint, que comprometió USD 2.400 millones para Los Toldos II Este, en Vaca Muerta; la de Compañía Mega (YPF, Petrobras y Dow), por USD 360 millones; y la de la estadounidense Nano Energy, por más de USD 230 millones en la planta de uranio que la estatal Dioxitek construye en Formosa.

En paralelo, la apertura importadora dinamizó la llegada de marcas internacionales al consumo argentino: Mango, Miniso, Bestseller (Jack & Jones, Only), Armani Exchange, Maje, Kiabi, Decathlon, Carter’s, H&M, Adolfo Domínguez, Victoria’s Secret, The Kooples, Sandro y Montblanc, entre muchas otras, anunciaron desembarcos o expansiones en shoppings de alto tránsito, todos concentrados en la Ciudad de Buenos Aires y los grandes centros urbanos.

Una foto política que ya está en el debate riojano

El dato del 16,1% riojano funciona como un indicador duro en una discusión que el gobierno provincial de Ricardo Quintela ya viene dando contra la administración nacional: la del impacto desigual del programa económico libertario sobre las economías regionales. La provincia ostenta, además, los peores indicadores de pobreza del país en el segundo semestre de 2025 según los datos del INDEC y del IERAL, y enfrenta tensiones simultáneas por la coparticipación, los ATN, la obra pública nacional paralizada y el funcionamiento de servicios esenciales como APOS.

Para los empresarios y dirigentes que el viernes pasaron por AmCham, el dilema fue planteado con crudeza: si el potencial de las industrias duras, ancladas en el RIGI, alcanzará a tiempo para apaciguar el daño que está sufriendo el entramado productivo orientado al mercado interno. En La Rioja, donde uno de cada seis empleadores ya bajó la persiana en los últimos veintiséis meses, esa pregunta tiene una respuesta urgente que aún nadie se anima a dar en voz alta.