Política

El «modelo riojano» cruza fronteras: Quintela coquetea con el radicalismo jujeño en medio de la crisis federal

Por Eduardo Nelson German · 24 de abril de 2026 · 20:41

En su visita a La Quiaca, el gobernador de La Rioja tendió puentes con sectores de la UCR local; bajo la premisa de la «supervivencia de las provincias», busca ampliar su base de sustentación más allá de los límites del PJ.

La visita de Ricardo Quintela a La Quiaca dejó mucho más que una cinta cortada en el nuevo complejo cultural. En los pasillos del poder político jujeño, el desembarco del mandatario riojano fue leído como un audaz movimiento de «transversalidad federal». En un territorio donde el radicalismo de Carlos Sadir intenta equilibrar sus cuentas ante el recorte de fondos nacionales, Quintela aprovechó para coquetear con sectores de la UCR que miran con recelo la relación de la Casa Rosada con el interior.

El gobernador de La Rioja, astuto en el manejo de los tiempos políticos, no se limitó a hablarle a la militancia peronista. Su mensaje sobre la defensa de la obra pública y la soberanía provincial resonó con fuerza en cuadros del radicalismo jujeño que hoy se sienten huérfanos de un liderazgo nacional que defienda el federalismo histórico de su partido. Quintela parece haber detectado que, ante el avance del modelo libertario, las fronteras ideológicas entre el peronismo «quintelista» y el radicalismo de gestión comienzan a desdibujarse.

¿Un frente de provincias más allá de la grieta?

Durante la inauguración del complejo «Manka Fiesta», el riojano fue enfático al resaltar que el «Pórtico de la Patria» necesita respuestas que la política partidaria tradicional no está dando. Este guiño no pasó desapercibido para los legisladores e intendentes de la UCR de Jujuy, quienes ven en la firmeza de Quintela una voz que, aunque de origen justicialista, traduce sus propias angustias financieras.

«No se trata solo de peronismo, se trata de la supervivencia de nuestras provincias», deslizaron cerca de la comitiva riojana. Esta narrativa le permite a Quintela ensayar un frente federal transversal, donde el pragmatismo de Sadir y su gabinete podría encontrar un punto de contacto con la combatividad del riojano. Para el «Gitano», como lo apodan en su tierra, sumar simpatías en el radicalismo jujeño es una forma de desgastar la hegemonía de la Casa Rosada en el Norte Grande.

El PJ como eje, el federalismo como anzuelo

Aunque su objetivo central sigue siendo la reorganización del Partido Justicialista, Quintela sabe que para ser un líder de alcance nacional debe perforar el techo del PJ. En Jujuy, el coqueteo con el radicalismo tiene un doble propósito:

  • Debilitar la alianza táctica UCR-Libertad Avanza: Al mostrar que un gobernador peronista defiende obras en suelo radical, pone en evidencia las carencias del apoyo nacional a la gestión de Sadir.
  • Liderar el Norte Grande: Al tender puentes con la UCR, Quintela se posiciona no solo como el jefe del PJ regional, sino como el interlocutor necesario para cualquier gobernador del NOA que decida plantarse ante el ajuste.

La respuesta de la gestión de Sadir

Por ahora, el gobierno de Carlos Sadir observa estos movimientos con cautela. Si bien el radicalismo jujeño mantiene su institucionalidad, el «factor Quintela» empieza a tallar en la política local como un polo de atracción para los desencantados. El riojano se fue de La Quiaca dejando una semilla plantada: la idea de que, en la emergencia económica, el color del carnet partidario importa menos que la capacidad de sostener el territorio.

El coqueteo está iniciado; resta ver si este acercamiento entre el peronismo riojano y el radicalismo jujeño se traduce en una alianza táctica en el Congreso, donde los votos de ambos sectores serán la llave para frenar o impulsar las reformas que el país demanda.