El «refugio» de la política: la historia detrás del apoyo de Ricardo Quintela al intendente de La Quiaca
En un emotivo discurso, Dante Velázquez reveló que La Rioja lo «cobijó» y le «dio de comer» tras una derrota electoral; el trasfondo humano de una alianza que desafía el mapa político jujeño.
La política suele medirse en votos, presupuestos y convenios, pero la reciente visita de Ricardo Quintela a La Quiaca dejó al descubierto una fibra mucho más personal. Durante la inauguración del complejo cultural «Manka Fiesta», el intendente local, Dante Velázquez, rompió el protocolo para agradecer al gobernador riojano por un gesto que, según sus propias palabras, le salvó la carrera y el sustento.
“Cuando alguna vez la historia dice que había perdido las elecciones y no tenía dónde estar, La Rioja me cobijó, La Rioja me dio de comer… vos me diste una mano”, expresó un Velázquez visiblemente conmovido ante la mirada de delegaciones de ambas provincias. El reconocimiento público no solo humanizó la figura de Quintela como un «armador» que rescata cuadros políticos en desgracia, sino que explicó la lealtad inquebrantable que el municipio quiaqueño profesa hoy hacia el mandatario riojano.
La Rioja como «base de operaciones» del peronismo jujeño
El testimonio de Velázquez confirma que La Rioja ha funcionado en los últimos años como un centro de formación y contención para dirigentes del PJ del Norte Grande que quedaron fuera de la estructura de poder en sus provincias. En su discurso, el intendente nombró a gran parte del gabinete riojano —incluyendo a Teresita Madera y otros referentes— como parte de esa familia política que lo acompañó en sus momentos de mayor ostracismo.
Esta relación de gratitud personal se traduce hoy en una alianza política estratégica:
- Lealtad territorial: Velázquez se consolida como el principal aliado de Quintela en suelo jujeño, permitiéndole al riojano hacer pie en un distrito gobernado por el radicalismo de Carlos Sadir.
- Federalismo de reciprocidad: La «mano» que Quintela tendió en el pasado vuelve hoy en forma de un apoyo territorial clave para su proyecto de liderar la unidad del Partido Justicialista nacional.
Un mensaje para los «desencantados»
El coqueteo de Quintela con sectores del radicalismo y el peronismo jujeño tiene ahora un sustento testimonial. El mensaje de Velázquez sobre la importancia de «ser agradecido» en la política funciona como una invitación para otros dirigentes que hoy se sienten desamparados ante el ajuste nacional o la falta de contención en sus propias coaliciones.
Con este desembarco, Quintela demuestra que su construcción política no se basa únicamente en la gestión de recursos, sino en la construcción de una red de lealtades personales que atraviesan las fronteras provinciales. En La Quiaca, el gobernador riojano no solo inauguró un complejo cultural; ratificó que su influencia en el Norte Grande está cimentada en historias de refugio y retorno que hoy le dan una base de sustentación única en la región.