Política

La parlamentaria Mariana Urbano reclamó en el Parlasur «desarrollo real» para los territorios olvidados y enmarcó el debate en la integración fronteriza educativa

Por Eduardo Nelson German · 27 de abril de 2026 · 19:08

En la 107° Sesión del Parlamento del Mercosur, la riojana parlamentaria por Argentina sostuvo que «la integración y el federalismo no pueden quedarse en palabras». El planteo se realizó en simultáneo con la reunión de la Comisión Temporaria de Integración Fronteriza, que avanza en la cooperación educativa entre los países del bloque y articula con el Parlamento Indígena del Mercosur.

La parlamentaria del Mercosur por la Argentina, Mariana Urbano, intervino esta semana en la 107° Sesión del Parlasur para reclamar una integración regional con impacto territorial concreto sobre las regiones más postergadas. «La integración y el federalismo no pueden quedarse en palabras: deben traducirse en desarrollo real para los territorios históricamente olvidados», planteó la legisladora en su intervención bajo la consigna «Tema Libre» que habilita el reglamento del organismo regional.

La definición de Urbano, riojana de origen y vinculada al armado del peronismo provincial, se inscribe en la línea discursiva que viene sosteniendo el bloque de gobernadores del interior argentino frente al modelo macroeconómico de la administración Javier Milei. La consigna del «desarrollo real para los territorios históricamente olvidados» funciona como crítica implícita al esquema actual de transferencias federales y, simultáneamente, como reclamo positivo: que la integración regional Mercosur sea instrumento de equiparación de oportunidades entre territorios y no únicamente herramienta de comercio internacional.

El planteo adquiere relevancia particular para La Rioja por dos motivos convergentes. En primer lugar, la provincia integra el corredor del centro-oeste argentino que históricamente ha quedado excluido de las grandes corrientes de inversión regional, concentradas en el corredor bioceánico Buenos Aires-Mendoza-Santiago de Chile y en el norte del Mercosur sobre los pasos fronterizos con Brasil y Paraguay. En segundo lugar, La Rioja figura entre los distritos peor posicionados en los últimos relevamientos de pobreza del INDEC y encabeza el ranking nacional de cierre de empresas con una caída del 16,1% del parque productivo, lo que la convierte en caso testigo del concepto «territorio histórico olvidado» que la parlamentaria reivindicó.

La intervención de Urbano se realizó en simultáneo con una agenda institucional relevante del propio Parlasur. La Comisión Temporaria de Integración Fronteriza, presidida por el parlamentario brasileño Paulo Pimenta —conocido como Bohn Gass en su identificación parlamentaria—, debatió esta semana los avances de la integración educativa en las fronteras del bloque y recibió a miembros del Parlamento Indígena del Mercosur (Parlim), en una articulación interinstitucional que busca fortalecer la cooperación regional sobre temas socioculturales.

La discusión sobre integración educativa fronteriza tiene, hacia el interior de cada país miembro, ramificaciones territoriales concretas. En la Argentina, los temas de homologación de títulos secundarios y universitarios, intercambios estudiantiles, formación docente coordinada y reconocimiento mutuo de trayectorias educativas constituyen agenda corriente para las provincias fronterizas con Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Uruguay. La Rioja, sin frontera internacional propia, queda en cambio del lado de las provincias que deben articular su agenda regional a través de pasos cordilleranos como Pircas Negras —que conecta con Chile— y de mecanismos de cooperación interprovincial.

La articulación con el Parlamento Indígena del Mercosur que despliega la Comisión Temporaria es otro componente significativo. La incorporación de la voz de los pueblos originarios al debate sobre integración educativa en zonas fronterizas reconoce que las fronteras políticas modernas atraviesan territorios históricamente habitados por comunidades indígenas cuyas redes de relación, lengua, comercio y saberes preceden a la cartografía nacional. El esquema busca incorporar esa dimensión a las políticas educativas regionales, en una innovación institucional que el Parlasur viene desarrollando con altibajos desde hace una década.

Para Argentina, la composición del bloque parlamentario en el Mercosur exhibe la complejidad del momento político. El Parlasur funciona con representantes elegidos por voto directo en algunos países y por designación legislativa en otros, lo que produce una dinámica institucional heterogénea. En el caso argentino, los parlamentarios son electos por voto popular y representan tanto al distrito nacional como a las provincias, lo que les otorga legitimidad democrática propia y, simultáneamente, los expone a las dinámicas del propio sistema político argentino.

La intervención de Urbano dialoga, en clave regional, con el debate que viene desplegando el peronismo opositor a Milei dentro del propio territorio argentino. Los gobernadores del interior —entre ellos Ricardo Quintela en La Rioja, Axel Kicillof en Buenos Aires, Gerardo Zamora en Santiago del Estero, Sergio Ziliotto en La Pampa, Raúl Jalil en Catamarca y Osvaldo Jaldo en Tucumán— han venido sosteniendo que el modelo macroeconómico nacional concentra los beneficios en los sectores exportadores y financieros mientras los territorios productivos del interior atraviesan recesión y deterioro social. La consigna «desarrollo real para territorios olvidados» en clave Mercosur reproduce el mismo planteo en escala regional.

La articulación de la agenda regional con la nacional configura un dispositivo político específico. El Parlasur opera como caja de resonancia institucional para argumentos que en el ámbito doméstico encuentran resistencia o limitada amplificación. La región, con su lógica de cooperación entre países gobernados por administraciones políticas heterogéneas, ofrece un terreno donde los reclamos sobre desarrollo territorial pueden adquirir legitimidad multilateral que la coyuntura nacional argentina no necesariamente provee.

La pregunta que queda planteada es si las definiciones políticas en el Parlasur lograrán traducirse en políticas públicas concretas para regiones como La Rioja. La experiencia histórica del bloque regional muestra una asimetría persistente entre la potencia declarativa de las sesiones parlamentarias y la efectividad operativa de las decisiones tomadas. Los fondos estructurales del Mercosur —incluido el FOCEM, principal instrumento de financiamiento de obras de integración— han tenido siempre alcance limitado y procesos de ejecución prolongados. La intervención de Urbano apunta, en ese sentido, a presionar para que el discurso integrador del bloque se traduzca en herramientas concretas que beneficien a las provincias del interior argentino, La Rioja entre ellas.