Martín Menem combinó denuncia y caja: cuestionó el manejo del Parque Eólico Arauco mientras sorteaba 980 mil pesos por mes entre vecinos de La Rioja
El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación reflotó las cifras del Bono Verde —300 millones de dólares de deuda contra 170 millones cobrados por la venta del activo en 2022— y simultáneamente cumplió con el sorteo de tres meses de su salario legislativo entre 13 ganadores de la Capital, Chilecito, Villa Unión, Chepes, Chamical y Villa Sanagasta. La doble jugada combina la denuncia política contra el quintelismo con la construcción territorial directa en territorio riojano.
El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, desplegó esta semana una doble operación política sobre el territorio riojano: por un lado reflotó la denuncia sobre el manejo de la deuda contraída por la provincia para construir el Parque Eólico Arauco, por el otro cumplió con el sorteo de tres meses de su salario legislativo entre vecinos de distintos puntos de la provincia. La combinación —denuncia institucional y caja directa al territorio— configura el dispositivo con el que el dirigente libertario disputa presencia política en La Rioja frente al armado quintelista que se prepara para el lanzamiento presidencial del 1° de Mayo.
La crítica al manejo del Bono Verde retoma uno de los frentes más sensibles de la administración riojana. Menem recordó que la provincia tomó originalmente un compromiso de 300 millones de dólares bajo la modalidad de «Bono Verde», aprovechando tasas diferenciales en el mercado internacional, con el argumento oficial de que la generación de energía del Parque Eólico Arauco permitiría cubrir holgadamente capital e intereses del préstamo. «La Rioja toma 300 millones para construir un parque eólico del parque Arauco… aduce que con lo que generaba de energía el bono verde… le alcanzaba para pagar capital e interés», planteó el legislador nacional, quien además calificó la infraestructura adquirida como «las aletas más caras del mundo y antiguas».
El núcleo del cuestionamiento se concentró en el destino de los fondos tras la venta del activo. «En el 2020 vende el parque eólico en 170 millones de dólares pero no paga deudas. La Rioja sigue endeudada en 300 millones de dólares sin parque eólico y la deuda está en cabeza de todos los riojanos», sentenció Menem. Según su relato, la provincia solo habría cumplido con el pago de intereses durante dos años antes de comenzar a refinanciar, configurando una ecuación donde la administración provincial conserva el pasivo pero ya no dispone del activo que originalmente justificó la operación.
Conviene precisar el cuadro fáctico al que alude el legislador. El Parque Eólico Arauco fue concebido durante la administración riojana como uno de los proyectos emblemáticos de generación de energía renovable del país, con financiamiento internacional vinculado al perfil «verde» de la inversión. La venta del complejo a la empresa Pampa Energía se concretó en una operación que reasignó los activos al sector privado mientras la provincia mantenía las obligaciones financieras contraídas para construirlo. El esquema —deuda pública para construir, venta posterior al sector privado— ha sido objeto de cuestionamientos sostenidos en la propia Legislatura provincial y en informes de organismos especializados.
La denuncia adquiere relevancia particular en este momento del calendario político. Quintela se prepara para lanzar su candidatura presidencial el 1° de Mayo en Parque Norte y el cuestionamiento al manejo del Parque Eólico Arauco apunta directamente al corazón de su gestión provincial. Menem opera, en ese sentido, no solo como referente nacional del oficialismo libertario sino como dirigente con peso propio en La Rioja, encargado de marcar agenda política en la provincia natal de su familia y de erosionar la legitimidad del relato quintelista en su propio territorio.
Simultáneamente, el legislador desplegó la otra cara del dispositivo: el sorteo del salario. Menem realizó la entrega correspondiente a sus haberes de noviembre, diciembre y enero, con un monto de 980.000 pesos por sorteo y un total de 13 adjudicaciones distribuidas entre vecinos de distintos puntos de la provincia. La transmisión en vivo —que combinó interacción con los seguidores y celebración de los ganadores— amplificó el alcance comunicacional del evento.
La distribución geográfica de los premiados merece atención. En la Capital riojana resultaron ganadores Jorge, María Paula, Mauro y Rodrigo. Chilecito —segundo distrito de la provincia— concentró una porción significativa de los premios con Felisa, Matías y Gabriel entre los beneficiados. El interior provincial completó el reparto con vecinos de Villa Unión (Dante y Selva), Chepes (Mabel), Chamical (Gabriel) y Villa Sanagasta (Berta). La cobertura territorial del sorteo cubre la Capital, los Llanos, el oeste cordillerano y la zona central, configurando un mapa político deliberadamente federal hacia adentro de la provincia.
La modalidad del sorteo plantea una discusión política compleja que excede el caso particular. La transferencia directa del salario legislativo a vecinos sorteados opera como dispositivo de construcción política territorial, convierte una obligación administrativa —cobrar el sueldo público— en un acto de comunicación masiva, y construye lealtades difusas con sectores que reciben el beneficio o aspiran a recibirlo. La práctica ha sido objeto de cuestionamientos de distintos sectores políticos y académicos, que la han caracterizado como una forma de clientelismo modernizado, aunque sus defensores la presentan como gesto de desprendimiento personal y reasignación de recursos públicos hacia la ciudadanía.
La combinación de ambos movimientos —denuncia y sorteo— configura un dispositivo político eficaz. Por un lado, Menem fija un argumento de campaña electoral concreto: el Parque Eólico Arauco como caso emblemático de mala administración de la deuda pública riojana. Por el otro, construye presencia territorial directa en localidades del interior provincial donde el armado libertario necesita capilaridad para competir con el peronismo. La operación sintetiza el manual de campaña del espacio que conduce Karina Milei junto al propio Menem y a Eduardo «Lule» Menem.
Para la administración Quintela, la doble jugada plantea desafíos comunicacionales precisos. Responder solo a la denuncia sobre el Parque Eólico requiere desplegar argumentos técnicos —cifras, fechas, contratos, condiciones del mercado en el momento de la venta— que no necesariamente penetran en la conversación pública con la misma fuerza que el lema sintetizado por Menem. Cuestionar la modalidad del sorteo, en cambio, expone al oficialismo provincial a parecer crítico de un gesto popular hacia ciudadanos que recibieron el dinero. La asimetría narrativa entre denuncia y respuesta es parte del cálculo político del dispositivo libertario.
La pregunta que queda planteada es qué peso real tendrá la denuncia sobre el Parque Eólico Arauco en la disputa electoral de 2027. La eficacia del argumento dependerá de la capacidad del oficialismo libertario riojano de convertir la cifra técnica —300 millones de deuda contra 170 millones de venta— en una narrativa política instalada en la conversación pública provincial. Si la operación se sostiene en el tiempo, podría constituirse en uno de los frentes principales con los que la oposición libertaria intentará erosionar la candidatura presidencial de Quintela y, simultáneamente, disputar la sucesión provincial con los aspirantes peronistas que comienzan a posicionarse para 2027.