Quintela lanza su candidatura presidencial el 1 de mayo en Parque Norte: el peronismo riojano se concentra en Buenos Aires bajo la consigna «Alternativa nacional»
El gobernador encabezará la jornada «El peronismo debate para ser alternativa nacional», convocada para las 9:30 en el predio porteño. La vicegobernadora Teresita Madera y el intendente capitalino Armando Molina anticiparon el respaldo público al armado nacional. La fecha —Día del Trabajador— y el escenario elegido buscan capitalizar simbólicamente la tradición peronista frente a la conducción nacional del PJ tironeada entre La Cámpora y el kicillofismo.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, lanzará formalmente este 1 de mayo su candidatura presidencial para 2027 en el predio porteño de Parque Norte, en el marco de la jornada política bautizada «El peronismo debate para ser alternativa nacional». La convocatoria, fijada para las 9:30, marcará el primer acto público de envergadura de un dispositivo que el mandatario riojano viene construyendo desde hace meses con vocación de tercera vía dentro del peronismo opositor a Javier Milei.
La elección de la fecha es deliberadamente simbólica. El Día del Trabajador concentra el calendario político-emocional del peronismo desde su origen, y las concentraciones del 1 de mayo han sido históricamente escenarios de definiciones internas del movimiento. El acto en Parque Norte —espacio históricamente vinculado a la militancia peronista de Capital Federal— posiciona al quintelismo en un terreno de disputa territorial frente a las otras dos vertientes que estructuran hoy la oposición peronista: La Cámpora liderada por Máximo Kirchner y el armado bonaerense encabezado por Axel Kicillof.
La vicegobernadora Teresita Madera publicó la consigna oficial del lanzamiento en sus redes sociales con una definición política precisa: «Desde abajo, con impronta federal y apertura real: un espacio de debate sobre las ideas que puedan ser el punto de partida de una alternativa nacional que recupere la representación de las mayorías». El mensaje sintetiza los tres ejes con los que el quintelismo busca diferenciarse del resto del armado peronista: la construcción territorial, el federalismo del interior y la apertura a sectores que no necesariamente provienen del aparato partidario tradicional.
Madera, que durante las ausencias de Quintela ejerce formalmente la conducción del Ejecutivo provincial, completó el planteo con una lectura histórica del rol del peronismo. «El peronismo siempre fue protagonista de los procesos de reconstrucción económica y social de la Argentina, después de los gobiernos que han pensado un país para pocos perjudicando la vida de millones de argentinos. Hoy más que nunca tenemos el deber de aportar en la construcción de una alternativa nacional», planteó la titular del Senado provincial. Su definición, leída en clave de armado interno, opera como un primer respaldo institucional a la candidatura del gobernador.
El intendente de la Capital riojana, Armando Molina, también marcó posición en el tablero. En el acto del izamiento de la bandera de este miércoles, conmemoró los 23 años de su primera gestión municipal —»al mando de nuestro compañero y gobernador, Ricardo Quintela»— y planteó que es tiempo de «cambiar el modelo» para construir «una patria más justa y federal». La conjunción de los respaldos públicos de Madera y Molina configura el frente quintelista en La Rioja: la conducción del Ejecutivo provincial y la administración del distrito más importante alineadas detrás del proyecto nacional.
La consigna gráfica del acto —»El peronismo debate para ser alternativa nacional»— exhibe deliberadamente la palabra «debate» como concepto rector. La elección léxica no es casual: opera como un guiño explícito al reclamo de internas abiertas que tanto Quintela como su eventual compañera de fórmula, la diputada Victoria Tolosa Paz, vienen sosteniendo frente a la ofensiva del Gobierno nacional para eliminar las PASO. El planteo busca diferenciar al armado riojano-bonaerense de las cúpulas partidarias que históricamente han resistido la competencia interna.
Para La Rioja, el lanzamiento del 1 de mayo concreta un movimiento estratégico que la provincia venía preparando con discreción. Quintela había anticipado en una entrevista con LA NACION publicada el 26 de abril que aspira a competir por la Presidencia, aunque elogió simultáneamente a Kicillof, Sergio Massa y Sergio Uñac como compañeros con condiciones para encabezar la fórmula. Los días previos al acto incluyeron una gira federal con paradas en Ushuaia, La Quiaca y Santa Fe, además de la visita conjunta con Tolosa Paz al norte argentino, en una secuencia que construyó la sensación de inevitabilidad alrededor del lanzamiento.
La elección de Buenos Aires como sede del acto inaugural responde a una lógica electoral concreta. La Capital Federal y el conurbano bonaerense concentran el grueso del electorado peronista nacional y constituyen el terreno donde una candidatura presidencial debe construir aceptación. Realizar el acto en La Rioja habría limitado su impacto al ámbito provincial; trasladarlo a Parque Norte exhibe la voluntad del quintelismo de jugar en el escenario donde se define la elección presidencial.
El acto plantea, sin embargo, un costado táctico delicado. Lanzar la candidatura en Buenos Aires, en un escenario tradicionalmente identificado con la militancia bonaerense, implica disputar volumen de convocatoria con los otros sectores del peronismo. La capacidad del quintelismo de movilizar dirigentes, sindicatos, organizaciones sociales y militancia hasta Parque Norte el 1 de mayo será leída como un primer test de fuerza propia. Una asistencia masiva consolidará la candidatura como factor de la pelea nacional; una concurrencia escasa proyectará dudas sobre la viabilidad del armado.
La narrativa que el quintelismo busca instalar en el lanzamiento combina tres elementos. El primero es la diferenciación generacional respecto del kirchnerismo histórico, sin romper con Cristina Fernández de Kirchner —a quien el gobernador ha defendido públicamente como «líder más importante del peronismo». El segundo es el federalismo como contracara del centralismo bonaerense de Kicillof, una bandera que opera tanto hacia adentro del peronismo como hacia el electorado del interior. El tercero es la apelación a «las mayorías», consigna clásica del peronismo histórico que busca reconectar con sectores sociales castigados por el ajuste de la administración Milei.
Para el peronismo riojano, el 1 de mayo será también el momento en que la provincia salga del lugar geográfico de origen y se transforme en marca política nacional. La consigna «alternativa nacional» instala a La Rioja como referencia ineludible de la pelea presidencial, abre la disputa por la sucesión provincial entre los aspirantes locales —Madera, Gabriela Pedrali, Florencia López, Rodrigo Brizuela y Doria, Fernando Rejal, entre otros— y obliga a los Menem y al espacio libertario a recalibrar su estrategia frente a un gobernador que ya no compite solamente por la administración provincial sino por la conducción del país. El acto en Parque Norte marcará, en ese sentido, el ingreso definitivo de La Rioja al tablero electoral nacional.