Política

Bosques Nativos: La Rioja, entre las cuatro provincias con fondos pendientes del fideicomiso que el Gobierno de Milei disolvió en 2024

Por Eduardo Nelson German · 2 de mayo de 2026 · 19:09

En su informe ante Diputados, el jefe de Gabinete Manuel Adorni reveló que el FOBOSQUE —disuelto por el Decreto 888/2024— mantiene reservados $2.572 millones para transferencias pendientes a Chaco, La Rioja, Mendoza y Río Negro. Desde 2025, los recursos de la Ley 26.331 ya no pasan por el fideicomiso y se giran directamente a los entes provinciales. La SIGEN auditó la operatoria histórica.

Una de las respuestas más sensibles del informe de gestión que el jefe de Gabinete Manuel Adorni entregó a la Cámara de Diputados el 29 de abril dejó en evidencia un dato relevante para La Rioja: la provincia figura entre las cuatro únicas jurisdicciones del país con transferencias todavía pendientes del Fondo Fiduciario para la Protección Ambiental de los Bosques Nativos (FOBOSQUE), el instrumento financiero que canalizaba la Ley 26.331 y que el Gobierno nacional disolvió a fines de 2024.

Según informó la Secretaría de Turismo y Ambiente —dependencia que tomó la órbita de la antigua estructura ambiental nacional tras la reforma del organigrama del Estado—, el fideicomiso fue dado de baja por el artículo 3° del Decreto 888/2024 y se encuentra hoy en proceso de cierre definitivo, bajo las medidas de liquidación aprobadas por la Resolución 796/2024 del Ministerio de Economía. En consecuencia, no cuenta con autoridades vigentes en funciones, y las instancias que intervenían en su operatoria quedaron alcanzadas por las modificaciones estructurales posteriores.

El número que involucra a La Rioja

El dato económico es contundente: a la fecha del informe, subsiste en el FOBOSQUE un saldo de $2.572.171.850,75 reservado exclusivamente para atender transferencias pendientes a Chaco, La Rioja, Mendoza y Río Negro. Es decir, una porción del fideicomiso —de los pocos remanentes de la operatoria original— quedó cautelarmente afectada para saldar obligaciones con esas cuatro provincias, en el marco de los componentes PEA (Plan Estratégico Anual) y PFI (Plan de Formulación de Inversiones) previstos por la Ley de Bosques.

En total, los pagos efectuados desde el fideicomiso entre el 10 de diciembre de 2023 y la fecha del informe alcanzaron los $13.957.127.731,20, monto destinado al cumplimiento de obligaciones pendientes correspondientes a ejercicios anteriores. A esa cifra se suman los $2.572 millones que aún figuran reservados.

Cambio de mecanismo: del fideicomiso a la transferencia directa

Adorni precisó en su respuesta otro punto clave: los recursos presupuestarios destinados al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos correspondientes a los ejercicios 2024 y 2025 no fueron incorporados al fideicomiso. Tras la disolución del FOBOSQUE, la ejecución pasó a canalizarse por vía presupuestaria directa a favor de las jurisdicciones beneficiarias.

Lo mismo ocurrirá —según la propia presentación de la Jefatura de Gabinete— con los recursos correspondientes a 2025 y 2026, que ya no se ejecutan a través del FOBOSQUE sino mediante transferencias directas a los entes provinciales, sin intermediación del fideicomiso. El cambio responde al criterio sostenido por la administración Milei de eliminar fondos fiduciarios y simplificar circuitos administrativos, una política que se cristalizó con el Decreto 888/2024 y que fue extendida a otros fondos similares.

La auditoría de SIGEN

La respuesta también informa que, en el marco del Decreto 215/2024, se adjuntó al informe un dictamen elaborado por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). La administración aclara que los aspectos observados en esa auditoría ya estaban incorporados al plan de trabajo oportunamente establecido con el organismo de control. El dato no es menor: el FOBOSQUE había sido objeto de cuestionamientos históricos en cuanto a la rendición de cuentas, los plazos de ejecución y la efectividad del mecanismo para conservar bosques nativos en provincias donde el avance del desmonte continúa siendo un problema estructural.

Lectura para La Rioja

Que La Rioja figure entre las cuatro provincias con transferencias pendientes plantea una doble lectura. Por un lado, da cuenta de obligaciones financieras heredadas en el marco de proyectos PEA/PFI presentados oportunamente por la Secretaría de Ambiente provincial, hoy bajo la órbita del Gobierno de Ricardo Quintela. Por el otro, deja al descubierto una vez más la dependencia estructural del sistema provincial respecto de los flujos federales: incluso en áreas donde la jurisdicción es expresamente compartida —como la conservación de bosques nativos, donde la Nación fija el piso normativo y las provincias ejecutan el ordenamiento territorial—, la financiación efectiva sigue sujeta a los plazos y decisiones de la Casa Rosada.

El dato adquiere relevancia adicional en un escenario donde La Rioja viene reivindicando con fuerza su autonomía ambiental —especialmente en el conflicto interjurisdiccional por el proyecto cuprífero Vicuña/Josemaría, donde la provincia sostiene el reclamo de jurisdicción sobre la cuenca alta del Bermejo— y donde el ordenamiento territorial de bosques nativos se mantiene como una herramienta clave en zonas como el Famatina, los Llanos riojanos, Sanagasta, Castro Barros y la cuenca del río Bermejo.

Las cuatro provincias, en perspectiva

El listado de jurisdicciones con saldos pendientes del FOBOSQUE no es casual. Chaco —con la mayor superficie de bosques nativos categorizados I y II del país— ha sido históricamente la principal receptora del fondo. Mendoza y Río Negro mantuvieron carteras activas de proyectos durante años. La inclusión de La Rioja en este grupo reducido confirma que la provincia tenía proyectos formulados, aprobados y comprometidos antes de la disolución del fideicomiso, y que esos compromisos —al menos según la documentación oficial entregada al Congreso— deben ser saldados con cargo al saldo remanente.

La pregunta que queda abierta, y que el informe de Adorni no precisa, es cuándo se concretará efectivamente la transferencia de los fondos reservados: el documento se limita a consignar que los recursos están «comprometidos», pero no fija un cronograma de desembolso. En La Rioja, los responsables provinciales del área seguirán de cerca los plazos administrativos del cierre definitivo del fideicomiso, en un contexto donde cada peso de transferencia federal cuenta —especialmente para una provincia que quedó fuera del último reparto de Aportes del Tesoro Nacional, que no adhirió al RIGI y que no tiene proyectos aprobados bajo ese régimen—.

La Rioja es una de las cuatro provincias con fondos pendientes del FOBOSQUE, junto con Chaco, Mendoza y Río Negro. El saldo reservado total es de $2.572.171.850,75. Los recursos de la Ley de Bosques correspondientes a 2025 y 2026 ya no se canalizarán por el fideicomiso, sino por transferencia directa a los entes provinciales. La medida forma parte del proceso de disolución de fondos fiduciarios encarado por la administración Milei, una política que reduce la intermediación financiera del Estado nacional pero que somete los giros provinciales al ritmo —y a las prioridades— del Tesoro.