Límites y regalías: la discusión política que La Rioja separa de la negociación con Vicuña
El ministro Federico Bazán aclaró que la disputa territorial con San Juan corre por una vía política y legal independiente; la prioridad inmediata con la empresa es la obra del bypass y el empleo local.
En el marco de las negociaciones para normalizar la actividad minera en el oeste provincial, el Gobierno de La Rioja marcó una distinción estratégica fundamental: los reclamos por límites territoriales y regalías no forman parte de la mesa de trabajo con la empresa Vicuña. Según explicó el ministro de Industria, Federico Bazán, estos temas «van por otro carril» estrictamente político y legal.
Respecto al conflicto de límites con la provincia de San Juan, el funcionario fue categórico al señalar que la discusión no involucra a la firma minera y advirtió que «La Rioja no va a renunciar a esa discusión». En la misma línea, situó el debate por las regalías como un derivado de la cuestión jurisdiccional, separándolo de los compromisos operativos que se le exigen al proyecto Vicuña.
Ejes prioritarios de la mesa técnica
Más allá de la disputa soberana, la Provincia fijó condiciones claras para que el gobernador Ricardo Quintela formalice un acuerdo con el CEO de la empresa, José Morea, el próximo 11 de mayo:
- Infraestructura en Guandacol: Se exige el inicio inmediato de la obra del bypass vial, un compromiso asumido por la empresa hace tiempo y que es vital para la seguridad y tranquilidad de los vecinos del departamento General Felipe Varela.
- Monitoreo Ambiental Participativo: La Rioja busca crear mecanismos de control donde la comunidad y el Estado puedan auditar los resultados ambientales mensualmente.
- Empleo y Formación: El objetivo es que la nómina de trabajadores vinculados al proyecto pertenezca mayoritariamente a la zona de influencia. Para ello, se implementará un plan de capacitación conjunto que adapte los perfiles locales a los requerimientos técnicos de la mina.
Un modelo de minería con «adhesión social»
Desde el Ejecutivo provincial recalcaron que la meta final de estas gestiones no es solo la reactivación económica, sino garantizar que la actividad minera cuente con la adhesión de las comunidades.
«La minería tiene que generar muchos puestos de trabajo y ser participativa», concluyó Bazán, reafirmando que la transparencia en los controles y el beneficio directo para los proveedores y trabajadores riojanos son los pilares que permitirán avanzar en el acuerdo por escrito con la empresa.