Minería

Vicuña se reactiva tras el bloqueo de La Rioja: Quintela negocia beneficios mientras avanza US$ 18.000 millones

Por Eduardo Nelson German · 8 de mayo de 2026 · 16:07

El gobernador riojano logró suspender la medida cautelar que impedía el tránsito hacia el campamento minero. Ahora busca compensaciones por el uso de territorio provincial y la construcción de una variante de Guandacol que transformaría la región.

La batalla del gobernador Ricardo Quintela contra el proyecto minero Vicuña rindió frutos, al menos en el corto plazo. Tras presentar una medida cautelar que bloqueó durante semanas el acceso al yacimiento de clase mundial ubicado en San Juan, logró forzar la suspensión de esa orden judicial y encaminar negociaciones que podrían posicionar a La Rioja en el mapa de la minería argentina. El proyecto, con una inversión comprometida de US$ 18.000 millones —prácticamente igual a la sumatoria de los otros 12 emprendimientos que aplicaron al régimen de incentivos mineros (RIGI)—, reinicia sus movimientos sobre la provincia después de semanas de parálisis.

La jugada riojana fue simple pero efectiva: la jueza María Greta Decker emitió un fallo prohibiendo el tránsito de vehículos vinculados a Vicuña con el argumento de la falta de estudios de evaluación ambiental. El motivo real era tan directo como sus alcances. «El proyecto utilizó durante 25 años el camino de La Rioja y nunca dejó un peso», cuestionó Quintela, haciendo referencia a que para llegar al campamento minero ubicado en San Juan hay que transitar «algunos kilómetros» por territorio riojano. La medida llevaba implícita una reivindicación: La Rioja reclama beneficios directos por ser el paso obligado de la operación.

El desbloqueo y las negociaciones

Hochstein, CEO de Lundin Mining (operadora de Vicuña), anunció que la medida cautelar fue suspendida. Pero ese desbloqueo no fue una victoria unilateral de la compañía. Según él mismo reconoció, «reiniciamos conversaciones con las autoridades provinciales de La Rioja para definir cómo avanzar con las actividades en la provincia, incluyendo la variante de Guandacol, oportunidades para empresas y trabajadores locales, y programas de capacitación vinculados al proyecto».

Esa mención a la «variante de Guandacol» es central en la estrategia riojana. Guandacol es la zona donde se encuentran los depósitos de cobre de clase mundial que La Rioja reclama como propios —territorio en litigio jurisdiccional con San Juan—. La variante de carretera que Vicuña construiría podría servir como infraestructura base para la explotación de esos recursos, transformando a La Rioja de mero «paso de tránsito» en participante activo de la cadena minera.

La inversión en infraestructura: quién financia qué

Hochstein reveló un detalle crucial: Vicuña destinará cerca de US$ 1.400 millones solo en infraestructura vial. Los trabajos comenzaron hace apenas una semana. Pero hay un asterisco importante: esa inversión se concentra en la provincia de San Juan y el conexionado con La Rioja. La pregunta que flota en las negociaciones es cuánto de esa inversión vial beneficiará territorio riojano.

«Estamos trabajando codo a codo con la provincia de San Juan en el desarrollo de carreteras y con las autoridades energéticas para asegurar el suministro», afirmó el CEO. La menciona a «autoridades energéticas» abre otro frente: la línea de alta tensión que alimentará el proyecto.

La puja por la electricidad

Si el acceso vial fue el primer conflicto, la línea de transmisión eléctrica es el segundo. Vicuña requiere una infraestructura de alta tensión que le garantice suministro estable. El proyecto pretende prioridad de uso hasta en un 90% de esa capacidad, pero la línea tendrá secciones nuevas y aprovechará parte de una línea ya existente. Eso genera rechazo de otras empresas mineras que también necesitan energía confiable en la región.

El ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) convocó una audiencia pública para el 3 de junio con el objetivo de resolver esas diferencias y permitir que las obras comiencen cuanto antes. Es un plazo que podría marcar el pulso del proyecto para el resto del año.

La carrera hacia la decisión final de inversión

Hochstein subrayó que Vicuña «está avanzando en la ingeniería necesaria para que nuestros accionistas puedan tomar una decisión final de inversión (FID) antes de fin de año». Eso significa que 2026 será «muy activo». La compañía está duplicando su equipo de ingeniería e intensificando la contratación de personal.

El FID es el punto de no retorno: una vez tomada esa decisión, los accionistas habrían aprobado entrar en construcción efectiva. Antes de eso, aún quedan pasos administrativos: la aprobación formal del RIGI es otro que podría traer «novedades» durante el año.

El precedente ecuatoriano y la promesa de impacto

Hochstein cerró su discurso en el Panorama Minero de San Juan con un ejemplo. Mencionó su experiencia en el proyecto ecuatoriano Fruta del Norte, donde la minería a escala generó cambios drásticos. «En la provincia donde operamos, los niveles de pobreza cayeron drásticamente: mientras otras provincias reducían la pobreza en menos de un 1%, en la nuestra cayó 13 puntos porcentuales». También destacó el rol de proveedores locales y la recaudación tributaria.

El paralelismo es deliberado: es la promesa que Vicuña está haciendo a La Rioja. El proyecto proyecta llevar la cifra de trabajadores en el sitio de «unos pocos cientos» a 7.000 personas. Eso representaría un impacto multiplicador en catering, alojamiento, transporte y servicios auxiliares. Es la compensación que Quintela negocia por el uso del territorio.

La hora riojana en la minería argentina

Mientras Catamarca y otras provincias avanzan en diversificación minero-energética, La Rioja ha visto sus oportunidades bloqueadas por conflictos jurisdiccionales. El caso Vicuña es emblemático: los depósitos de cobre de Guandacol son de escala mundial, pero permanecen paralizados por la disputa con San Juan. La variante de carretera y los proyectos de capacitación mencionados por Hochstein podrían ser los primeros pasos concretos hacia una reconfiguración del mapa minero nacional.

Pero eso dependerá de que La Rioja logre convertir su poder de veto territorial en poder de negociación económica. Por ahora, el bloqueo funcionó. La pregunta que define el 2026 es si Quintela puede convertir ese poder en beneficios concretos para la provincia: empleo local, retención de ingresos fiscales y control sobre infraestructura de clase mundial.


EL DATO: La Rioja fue la única provincia que frenó judicialmente a Vicuña mediante medida cautelar. Mientras San Juan celebra el proyecto como «verdaderamente emocionante», Quintela instrumentalizó su rol de «paso obligado» para negociar compensaciones. Hochstein confirmó que las «conversaciones se reiniciaron», lo que implica que el bloqueo cumplió su función: obligar a Lundin Mining a reconocer a La Rioja como actor con poder de decisión sobre un proyecto de US$ 18.000 millones.