Quintela se posiciona como articulador peronista pero reconoce que Kicillof está mejor ubicado para 2027

4–7 minutos

El gobernador riojano tiene voluntad presidencial pero asume un rol secundario en la carrera por candidaturas. La Rioja juega en la mesa de negociaciones del peronismo, pero sin ser protagonista de la disputa final.

Ricardo Quintela se alinea con la carrera presidencial peronista de 2027, pero desde una posición estratégica que prioriza el rol de articulador político sobre la apuesta presidencial directa. El gobernador riojano ha expresado públicamente su voluntad de ser candidato a presidente, pero simultáneamente ha reconocido que Axel Kicillof es «el que mejor ubicado está en la actualidad», una evaluación que revela tanto honestidad política como cálculo sobre su propio posicionamiento en la competencia interna.

El posicionamiento de Quintela en el escenario electoral peronista 2027 contrasta con el de otros precandidatos como Sergio Uñac, que anunció su candidatura sin ambigüedades, o Juan Grabois, que ya participó de una PASO presidencial en 2023. Mientras esos nombres construyen narrativas de candidaturas fuertes, Quintela transita un camino menos visible: «juega un rol de articulador dentro del peronismo y trata de mostrarse con dirigentes de distintas vertientes», según análisis político de referentes del justicialismo.

La paradoja de la voluntad sin posicionamiento

La declaración de Quintela sobre su voluntad presidencial es clara, pero su reconocimiento sobre Kicillof expone la realidad: no es su momento de candidatura presidencial. En un peronismo fragmentado entre cristinismo, kicillofismo, massismo, el movimiento Primero la Patria de Uñac, y las corrientes federales, Quintela carece de la estructura organizativa, el volumen territorial o el respaldo de figuras nacionales clave que podrían catapultarlo como candidato competitivo.

La Rioja, provincia pequeña con alrededor de 400 mil habitantes, no ofrece la base electoral que sí tienen Buenos Aires (Kicillof) o San Juan (Uñac). Quintela no comanda una agrupación política nacional con penetración en múltiples provincias. No tiene el apoyo explícito de figuras como Cristina Kirchner —que parece respaldar a Uñac— ni la estructura política de Massa o el cristinismo. Su rol, entonces, se redefine: en lugar de candidato principal, es negociador, intermediario, constructor de consensos.

El rol de articulador como posicionamiento real

Lo que Quintela hace actualmente —»mostrarse con dirigentes de distintas vertientes»— es exactamente lo que necesita el peronismo para reconstruir unidad. En un partido donde la fragmentación amenaza con reproducir la derrota de 2023 (cuando el peronismo se dividió entre Massa, Kirchner y otros), tener un gobernador dispuesto a cruzar líneas internas tiene valor político.

Este rol de articulador ubica a Quintela en una posición que trasciende candidaturas presidenciales: es un puente entre el interior peronista (su base territorial) y los actores nacionales (Kicillof, Grabois, Uñac, De Pedro). Eso le permite participar en la definición de la estrategia peronista sin estar comprometido a una candidatura que probablemente no puede ganar.

En el análisis de la política peronista nacional, ese tipo de posicionamiento tiene valor para las negociaciones futuras. Un gobernador que no compite feroz mente por la presidencia pero que mantiene unidad interna tiene capacidad de presión sobre candidatos que sí compiten: puede ofrecer apoyo a cambio de compromisos sobre recursos federales, ministerios, políticas provinciales.

La Rioja en el mapa del PJ Federal

El documento revela que en el PJ Federal —el espacio presentado el 1 de mayo en Parque Norte que busca «esquivar peleas y empezar a buscar puntos de acuerdo»— «no hay candidatos, pero existe un volumen de dirigentes importante que busca un lugar para transitar y construir un programa político y económico nuevo».

Para La Rioja, esa estructura representa una oportunidad: sin necesidad de posicionar a Quintela como candidato presidencial, la provincia puede participar activamente en la construcción de un nuevo programa económico para el peronismo. Ese espacio de debate programático es precisamente donde provincias con problemas estructurales como La Rioja pueden ganar influencia: en lugar de competir por votos presidenciales, participan en definir qué tipo de peronismo quieren para 2027.

El plan de acción del PJ Federal —»Primero la discusión del rumbo y después de las candidaturas»— favorece a actores como Quintela. La Rioja tiene mucho para aportar a un debate sobre política fiscal, federalismo y recursos provinciales. Quintela, sin estar atrapado en una carrera presidencial, puede posicionarse como referente en esas discusiones.

La comparación con otros candidatos regionales

Sergio Uñac (San Juan) anunció candidatura presidencial explícitamente, pero desde una estructura partidaria más pequeña aún que la de Quintela. Uñac se apoya en «Primero la Patria», una agrupación que mezcla expresiones del kirchnerismo con dirigentes del interior. Su competencia es por influencia dentro de esa coalición interna.

Quintela, en cambio, optó por un posicionamiento menos ruidoso pero potencialmente más duradero. No entra en competencia frontal con Kicillof (lo que sería electoralmente imposible), ni construye una agrupación personal que podría fracturarse si no gana la candidatura. Se mantiene flexible: puede apoyar a diferentes candidatos en diferentes momentos, según cómo evolucione la negociación interna.

El cálculo político de La Rioja hacia 2027

La estrategia de Quintela refleja un cálculo provincial realista. La Rioja enfrentará elecciones legislativas en 2025 y gubernatorial probablemente en 2027. Si Quintela se compromete con una carrera presidencial que no gana, debilita su base provincial durante esos años críticos. En cambio, manteniéndose como articulador nacional, puede:

  1. Negociar apoyo del peronismo nacional para sus elecciones locales
  2. Posicionar a candidatos riojanos en listas de diputados nacionales, senadores
  3. Presionar por recursos federales mediante coaliciones internas
  4. Mantener credibilidad con múltiples actores del peronismo nacional

La ausencia de La Rioja en la narrativa presidencial

Un aspecto crítico es que La Rioja desaparece del mapa de candidaturas presidenciales apenas se menciona a Quintela. No hay otros nombres riojanos en la conversación electoral nacional. No hay movimientos de figuras riojanas para construir candidaturas propias o apoyo visible a candidatos como Kicillof o Uñac.

Eso expone una realidad más profunda: La Rioja, aunque participa en la mesa de negociaciones peronista, no tiene suficiente peso para imponer un candidato presidencial. Su papel en 2027 será de apoyo estratégico a uno de los principales candidatos, a cambio de concesiones que beneficien la provincia.

Quintela juega un juego político más sofisticado que muchos gobernadores peronistas: no compite por ganar la presidencia, sino por ganar influencia dentro de quien la gane. Eso requiere mantener la puerta abierta con múltiples actores, lo que ya está haciendo. Para La Rioja, el resultado será medido no en votos presidenciales sino en recursos federales, apoyo legislativo y respeto a la autonomía provincial. Es un cálculo menos glamoroso que ser candidato presidencial, pero probablemente más efectivo.

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Últimas noticias

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo