Docentes y nodocentes de la Universidad Nacional de La Rioja y la UTN Regional La Rioja confirmaron su adhesión al paro universitario nacional que arranca este martes y se extenderá hasta el viernes 30 de mayo. Denuncian una caída de más del 45% del poder adquisitivo en menos de dos años. Los gremios docentes y nodocentes de la UNLaR y de la Regional La Rioja de la Universidad Tecnológica Nacional ratificaron su participación en la medida de fuerza convocada por las federaciones nacionales del sector. La protesta se concretará sin dictado de clases desde el martes 26 hasta el viernes 30 y se enmarca en el conflicto que el sistema universitario público mantiene con el Gobierno nacional por la falta de actualización presupuestaria y de paritarias. Desde SIDIUNLAR, el sindicato docente local, advirtieron que miles de educadores no llegan a fin de mes y que muchos sostienen hasta tres empleos simultáneos para subsistir. «En menos de dos años, los salarios docentes universitarios perdieron más del 45 por ciento de su poder adquisitivo frente a la inflación. Hoy, una familia tipo en Argentina necesita más de 1.469.000 pesos mensuales para no ser pobre y la canasta básica alimentaria supera los 665.000 pesos», planteó el gremio en su comunicado, citado por el medio riojano. FAGDUT, el sindicato que nuclea a los docentes de la UTN, detalló un cronograma escalonado para la semana. Entre martes y miércoles habrá jornadas de visibilización y reflexión en las facultades; jueves y viernes, paro total sin asistencia presencial ni clases virtuales sincrónicas en todas las regionales del país, incluida La Rioja. Los gremios reclaman también el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que el Congreso volvió a tratar tras el veto presidencial del año pasado. El conflicto trasciende las fronteras provinciales: a la medida también adhieren universidades de Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y Tucumán, entre otras, que comparten el reclamo por presupuestos que no alcanzan a cubrir gastos básicos de funcionamiento como luz, gas y limpieza. A diferencia de Córdoba, donde el sistema universitario combina una matrícula histórica con un fuerte respaldo provincial al financiamiento académico, La Rioja depende casi exclusivamente del presupuesto nacional para sostener su única universidad pública, lo que vuelve más sensible el impacto del ajuste sobre la comunidad académica local. El paro afectará a miles de estudiantes riojanos que dependen además de becas y comedores universitarios para continuar sus estudios. La medida es un eslabón en un plan de lucha más amplio que los gremios y rectores nucleados en el CIN prevén sostener mientras no haya señales de actualización presupuestaria desde la Casa Rosada. Compartir Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Relacionado Navegación de entradas La Rioja congela tarifas y reduce 20% las cuotas de viviendas sociales hasta agosto Hacia una Difunta Correa riojana: La Iglesia busca pruebas en Chamical