La Rioja bajo Quintela: seis años entre dependencia fiscal, rebotes y fragilidad productiva

Desde diciembre de 2019 hasta agosto de 2026, la provincia atravesó la pandemia, el rebote posterior, una inflación extraordinaria y dos relaciones muy diferentes con la Nación. Los datos muestran mejoras puntuales en la recaudación y algunos sectores, pero también una economía pequeña, alta dependencia de fondos federales, déficit fiscal, empleo privado vulnerable y una deuda fuertemente expuesta al dólar.

Claves del informe

  • La economía riojana de 2024 era 4,4% menor que en 2014 y representaba alrededor del 0,5% del VAB nacional.
  • En marzo de 2026 quedaban 2.196 empleadores registrados, 470 menos que en noviembre de 2023.
  • La deuda alcanzó $556.128 millones al primer trimestre de 2026 y el 96,5% estaba expuesto al tipo de cambio.
  • Los recursos propios representaron apenas 14% de los ingresos provinciales durante 2025.

Un balance que debe dividirse en etapas

La gestión de Ricardo Quintela comenzó el 10 de diciembre de 2019. Desde entonces, La Rioja atravesó tres escenarios nacionales distintos: el cierre económico de la pandemia, la recuperación con alta inflación durante la presidencia de Alberto Fernández y el ajuste fiscal aplicado por Javier Milei desde diciembre de 2023.

Por eso, atribuir toda la evolución provincial exclusivamente al gobierno riojano sería metodológicamente incorrecto. Pero también sería equivocado explicar todo por el contexto nacional. La administración provincial decidió cómo estructurar el gasto, cuánto destinar a personal y obra pública, cómo administrar la deuda, qué presión tributaria aplicar y qué instrumentos utilizar cuando se redujo el financiamiento nacional.

El resultado general es mixto: hubo capacidad para recomponer la recaudación propia y sostener la intervención estatal, pero no se modificaron los rasgos estructurales de La Rioja. La provincia continuó entre las economías más pequeñas del país y llegó a 2026 con un margen fiscal estrecho, baja autonomía financiera y una deuda con elevada exposición cambiaria.

2019-2020: una gestión que comenzó con la pandemia

La base de partida ya era limitada. Según la serie oficial de la Dirección General de Ingresos Provinciales, la recaudación propia totalizó aproximadamente $2.957 millones en 2019. En 2020 ascendió nominalmente a $3.578 millones, pero el incremento no compensó la inflación: la variación real fue cercana a una caída del 11%.

El principal golpe se observó en el empleo privado. Politikon registró que, entre marzo y mayo de 2020, La Rioja acumuló una contracción desestacionalizada del 7,1%, la más profunda entre las provincias durante esa primera fase de la emergencia. En mayo, la caída interanual alcanzaba el 9,7%.

Otros indicadores dimensionaron la parálisis. En marzo de 2020, los patentamientos de automóviles se desplomaron 69% interanual, la mayor caída provincial del país; el primer trimestre cerró con una baja acumulada del 49,3%. En mayo, el consumo de cemento a granel —vinculado principalmente con grandes obras— retrocedió 89,3% interanual.

Al mismo tiempo, la asistencia nacional amortiguó parte de la emergencia. Politikon calculó que la inversión pública nacional ejecutada en La Rioja durante 2020 equivalió a $29.657 por habitante, el segundo valor per cápita más alto del país después de Santa Cruz.

La pandemia condicionó el primer año completo de Quintela, pero también expuso una debilidad anterior: la escasa densidad del sector privado formal. En una provincia con fuerte peso del Estado, una contracción relativamente pequeña en cantidad de puestos puede producir variaciones porcentuales muy elevadas.

2021-2022: rebote, construcción y recuperación tributaria

La reapertura produjo una mejora rápida desde una base muy baja. La recaudación propia llegó a unos $7.441 millones en 2021 y creció alrededor de 38% en términos reales. En 2022 alcanzó $13.962 millones, aunque descontada la inflación mostró un leve retroceso real, cercano al 4%.

La construcción fue uno de los motores del rebote. A comienzos de 2022, La Rioja encabezaba el crecimiento interanual del empleo sectorial por décimo mes consecutivo. Sin embargo, Politikon advertía que se trataba de aumentos porcentuales sobre un volumen reducido: la provincia representaba apenas alrededor del 0,5% del empleo nacional de la construcción y seguía entre las jurisdicciones con menor cantidad absoluta de trabajadores en la actividad.

También hubo mejoras en el comercio formal. En el segundo trimestre de 2022, La Rioja mostró una expansión interanual del 9% en el empleo registrado del sector, una de las mayores del país.

La etapa dejó una enseñanza: la provincia podía crecer con rapidez cuando coincidían transferencias nacionales, obra pública y recuperación del consumo, pero ese avance dependía de una base pequeña y de condiciones externas favorables.

El consumo masivo también mostró una recuperación moderada. Las ventas de supermercados cerraron diciembre de 2022 con una mejora real interanual del 0,8%, aunque el desempeño anual quedó lejos de los mayores incrementos provinciales. El indicador comprende únicamente cadenas y establecimientos alcanzados por la encuesta del INDEC, por lo que no representa la totalidad del comercio minorista riojano.

2023: más pesos recaudados, pero menor poder de compra

En 2023 la recaudación propia subió hasta aproximadamente $31.517 millones. El salto nominal fue importante, aunque la inflación anual lo transformó en una caída real cercana al 28%.

La dependencia de decisiones presupuestarias nacionales alcanzó entonces un punto especialmente elevado. Durante el primer semestre de 2023, las transferencias no automáticas equivalieron al 12,5% de los ingresos totales de La Rioja, la mayor proporción entre las 24 jurisdicciones. Ese dato ayuda a explicar la magnitud del impacto que tendría pocos meses después la eliminación de gran parte de esos envíos.

Las exportaciones ofrecieron una señal diferente. En 2023 crecieron 6,5% en dólares, impulsadas principalmente por grasas y aceites, y La Rioja quedó entre las pocas provincias con aumento anual. Sin embargo, su participación sobre las ventas externas argentinas continuó por debajo del 1%.

El deterioro no quedó limitado a los ingresos fiscales. La serie retrospectiva de Valor Agregado Bruto elaborada por Politikon muestra que la economía riojana de 2024 era 4,4% menor que la de 2014. La provincia redujo su participación en el VAB nacional de aproximadamente 0,6% a 0,5% y permaneció, junto con Catamarca y Formosa, en el grupo de economías más pequeñas.

La composición sectorial también revela límites: entre 2014 y 2024 la industria cayó 27,8%, la construcción 58,5% y el comercio 12,2%. En cambio, crecieron el agro, hoteles y restaurantes, administración pública, enseñanza y salud. Para 2024, la industria representaba 18,7% del VAB riojano; el comercio, 14,8%; y la administración pública, 12,9%.

2024: ruptura con la Nación y máxima tensión financiera

El cambio de gobierno nacional modificó de manera abrupta el esquema de recursos. Durante el primer semestre de 2024, las transferencias automáticas a las provincias cayeron fuertemente en términos reales y los envíos no automáticos prácticamente desaparecieron para La Rioja. A esto se sumó el freno de la obra pública nacional.

El mercado laboral sintió el impacto. En febrero y marzo de 2024, La Rioja encabezó las bajas mensuales del empleo privado formal; en marzo registró una caída desestacionalizada del 4,8%, la mayor del país en ese mes. El parque industrial también perdió puestos durante el primer semestre.

La reducción alcanzó al universo empresarial. Entre diciembre de 2023 y junio de 2024, La Rioja estuvo junto con Catamarca y Chaco entre las jurisdicciones con mayores caídas porcentuales de empleadores cubiertos por el sistema de riesgos del trabajo, con un descenso superior al 6%.

La construcción privada mostró una dinámica similar. Durante 2024, la cantidad de permisos de obra en la ciudad de La Rioja disminuyó 56,5%, la segunda mayor contracción entre las capitales relevadas, sólo detrás de La Plata. Se trata de un indicador adelantado de inversión inmobiliaria, demanda de materiales y empleo sectorial.

Ante la restricción de caja, el gobierno provincial emitió los Bonos de Cancelación de Deuda, conocidos como Chachos. El instrumento permitió cubrir parte de obligaciones internas y sostener liquidez local, pero no reemplazó ingresos genuinos ni resolvió el conflicto de fondo con la Nación. Su circulación fue finalmente discontinuada.

La tensión alcanzó además al bono verde emitido bajo legislación extranjera. La provincia dejó impagos servicios en 2024 y enfrentó reclamos judiciales de acreedores. Este episodio elevó el riesgo financiero y mostró el costo de combinar ingresos mayoritariamente en pesos con deuda vinculada al dólar.

2025: recuperación tributaria, pero cierre con déficit

La recaudación propia exhibió una mejora marcada en 2025. Politikon calculó ingresos por $156.976 millones, con un crecimiento real anual del 11,4%. La Rioja quedó entre las seis jurisdicciones con aumentos reales de dos dígitos. Ingresos Brutos creció 7,5% real, el Inmobiliario 91,9% y Sellos 50,9%, mientras Automotores cayó 13,4%.

Esa mejora, sin embargo, partió de un piso bajo. Los recursos propios representaron solamente el 14% de los ingresos provinciales, la proporción más reducida entre las jurisdicciones relevadas. Además, equivalieron a apenas 13,5% de las transferencias automáticas recibidas. La autonomía fiscal continuó siendo la principal debilidad estructural.

El cierre presupuestario tampoco fue equilibrado. De acuerdo con el informe de ejecución provincial de Politikon, La Rioja registró en 2025 ingresos totales por $1,365 billones y gastos por $1,403 billones. El resultado primario fue deficitario en $30.109 millones, equivalente a 2,2% de los ingresos; el resultado financiero fue negativo en $38.515 millones, o 2,8%.

El gasto en personal absorbió 50,3% del gasto total, por encima del consolidado provincial de 43,7%. El gasto de capital representó 7,1%, por debajo del promedio de 9,5%. La estructura muestra una administración con alto compromiso salarial y menor capacidad relativa para transformar recursos corrientes en inversión.

2026: menos deuda real, pero más riesgo cambiario

Al primer trimestre de 2026, la deuda pública riojana alcanzó $556.128 millones. En términos reales fue 7,8% menor que un año antes, pero La Rioja registró la segunda deuda per cápita más alta del país: $1.377.997 por habitante, sólo superada por Neuquén.

El dato más delicado es su composición. El 96,5% del stock estaba expuesto a variaciones del tipo de cambio. Por eso, una baja real de la deuda no equivale necesariamente a una reducción proporcional del riesgo: una devaluación puede aumentar con rapidez el peso de los compromisos sobre las cuentas provinciales.

Las transferencias automáticas ofrecieron un alivio mensual en julio de 2026, cuando La Rioja recibió $140.343 millones y mostró un crecimiento real interanual del 7,8%. Pero el acumulado enero-julio continuó 1,7% por debajo de 2025. La provincia percibió $848.677 millones durante esos siete meses, con una pérdida estimada por Politikon de $15.941 millones a precios de julio de 2026.

La recaudación propia sumó cerca de $88.097 millones entre enero y junio. El crecimiento nominal respecto del primer semestre de 2025 fue de aproximadamente 17,7%, pero no alcanzó a la inflación interanual utilizada como referencia: la variación real se ubicó cerca de -12%.

Empresas y empleo: recuperación mensual dentro de una caída más larga

Los últimos informes laborales de Politikon muestran una mejora acotada en el margen, pero un balance negativo respecto del inicio de la gestión nacional de Javier Milei. En abril de 2026, La Rioja contabilizó alrededor de 31.300 empleos privados formales, 254 menos que un año antes, equivalente a una baja del 0,8%.

La serie desestacionalizada registró una suba mensual del 0,2%, una de las ocho mejoras provinciales del mes. Sin embargo, contra noviembre de 2023, la provincia había perdido 3.447 puestos registrados, una contracción del 10,5%.

La evolución de las unidades empleadoras fue más profunda. En marzo de 2026 se registraron 2.196 empleadores, frente a 2.458 un año antes y 2.666 en noviembre de 2023. Esto implica caídas del 10,7% interanual y del 17,6% desde el cambio de administración nacional, con pérdidas de 262 y 470 empleadores, respectivamente.

La mejora mensual del empleo no alcanza todavía para revertir la contracción acumulada desde fines de 2023.

Consumo y exportaciones muestran dos velocidades

El consumo interno continuó debilitado. Las ventas en supermercados de La Rioja totalizaron $10.321 millones en mayo de 2026 y cayeron 12,2% real interanual. En los primeros cinco meses acumularon $51.329 millones, con una contracción real del 9,5%.

Las exportaciones mostraron, en cambio, una variación positiva. Durante el primer semestre de 2026 alcanzaron USD 77 millones, 17,5% más que en igual período de 2025. Las manufacturas agropecuarias aportaron USD 47 millones; las industriales, USD 26 millones; y los productos primarios, USD 4 millones.

El aumento no modificó la baja escala exportadora. La Rioja permaneció entre las dos provincias con ventas externas inferiores a USD 100 millones y registró exportaciones por habitante de USD 192, uno de los cinco valores provinciales más reducidos. El dato confirma que una mejora porcentual puede convivir con una inserción externa todavía limitada.

Qué mejoró durante la gestión

El gobierno consiguió una fuerte recuperación de la recaudación en 2021 y otra mejora real relevante en 2025. También hubo etapas de crecimiento del empleo en construcción y comercio, y ciertos sectores —agro, turismo y servicios públicos y sociales— ganaron actividad dentro de una década provincial contractiva.

La administración mostró además capacidad política para sostener pagos y presencia estatal en momentos de crisis. Esa continuidad tuvo importancia social en una economía donde el salario público y las transferencias explican una porción significativa del consumo.

Qué no logró cambiar

La gestión no consiguió ampliar de manera decisiva la base productiva ni reducir la dependencia de recursos nacionales. La recaudación propia continuó financiando una fracción muy pequeña de los ingresos; el peso del personal limitó la inversión; la economía perdió tamaño relativo; y la deuda mantuvo una exposición cambiaria excepcionalmente alta.

El empleo privado tampoco construyó una trayectoria estable. La Rioja pasó de encabezar algunos rebotes pospandemia a sufrir las mayores caídas del país al inicio de 2024. Esa volatilidad muestra que parte de las mejoras dependió más del ciclo de obra pública y del consumo que de una expansión sostenida de empresas privadas.

Conclusión: continuidad estatal sin transformación estructural

El balance de diciembre de 2019 a agosto de 2026 no admite una lectura lineal. Quintela gobernó primero con respaldo nacional y luego en confrontación abierta con la Casa Rosada. En ese recorrido, La Rioja atravesó una pandemia, un rebote intenso, una inflación excepcional y un ajuste de transferencias y obra pública.

La gestión sostuvo el aparato estatal y logró recuperar ingresos propios en determinados años, pero no produjo una transformación capaz de reducir la vulnerabilidad histórica de la provincia. En 2026, La Rioja sigue dependiendo de fondos federales, mantiene una economía de escaso peso nacional, carga una deuda elevada por habitante y expuesta al dólar, y dispone de poco margen para invertir después de atender su gasto corriente.

El desafío para el tramo restante del mandato no es solamente administrar la escasez. Es convertir recaudación, crédito y gasto público en una base productiva más amplia, con empresas y empleos formales que permitan a la provincia depender menos de la relación política con cada gobierno nacional.

Fuentes y criterio metodológico

  • Informes de Politikon Chaco recibidos en Hotmail: transferencias automáticas a julio de 2026; deuda pública provincial al primer trimestre de 2026; ejecución presupuestaria provincial 2025; recaudaciones provinciales 2025; y evolución del VAB provincial 2014-2024.
  • Informes sectoriales de Politikon: empleo privado formal a abril de 2026; empresas empleadoras a marzo de 2026; supermercados a mayo de 2026; exportaciones del primer semestre de 2026; permisos de construcción, patentamientos, cemento e inversión pública nacional.
  • Archivo público de Politikon Chaco e Indicadores fiscales provinciales.
  • Informes mensuales de la Dirección General de Ingresos Provinciales de La Rioja.
  • Datos oficiales citados por Politikon: DNAP, INDEC, Secretaría de Trabajo, IERIC y organismos tributarios provinciales.
  • Los montos nominales de distintos años no son directamente comparables. Siempre que fue posible se utilizaron variaciones reales informadas por Politikon o cálculos deflactados con el IPC correspondiente. El corte temporal es agosto de 2026, aunque cada indicador posee su último período disponible.

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