La Rioja pasó de 4 a 11 víctimas de homicidio doloso entre 2024 y 2025. El salto del 173,8% fue el mayor aumento interanual del país, en un año en el que la tasa nacional descendió 7,3% y alcanzó el mínimo de la serie oficial.
Las claves
- 11 víctimas: fueron las registradas en La Rioja durante 2025, frente a 4 en 2024.
- +173,8%: fue la mayor variación interanual entre las 24 jurisdicciones.
- 2,7 cada 100.000 habitantes: la tasa riojana quedó por debajo del promedio argentino de 3,6.
- 1.676 víctimas en el país: el total nacional bajó desde 1.805 en 2024.
- Base pequeña: siete víctimas adicionales explican un porcentaje excepcionalmente alto, por lo que un solo año no alcanza para afirmar un cambio estructural.

La mayor suba porcentual, con una tasa aún inferior
El dato dominante exige dos lecturas simultáneas. La primera es la alerta: ninguna otra jurisdicción tuvo en 2025 un incremento porcentual de homicidios dolosos tan alto como La Rioja. La segunda es la escala: la provincia siguió con una tasa menor que la media argentina.
El Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) contabilizó 11 víctimas riojanas durante 2025. En 2024 habían sido 4. La tasa pasó de alrededor de 1,0 a 2,7 víctimas cada 100.000 habitantes, mientras el indicador nacional bajó de 3,9 a 3,6.
La comparación regional también pone el resultado en contexto. Tucumán cerró con una tasa de 2,7; Salta, con 3,2; Jujuy, con 3,7; y Catamarca, con 1,4. La Rioja no quedó entre las provincias con mayor incidencia de violencia letal, pero sí fue la que más empeoró frente a su propio registro de 2024.
El país bajó mientras La Rioja se movió a contramano
En el total argentino, las víctimas de homicidio doloso descendieron de 1.805 en 2024 a 1.676 en 2025. La tasa cayó 7,3% interanual y 18,5% frente a 2023, según la presentación definitiva del Ministerio de Seguridad Nacional del 1 de junio de 2026.
Dieciséis de las 24 jurisdicciones redujeron los homicidios. Corrientes registró la tasa más baja, con 0,9 cada 100.000 habitantes. En el otro extremo, Neuquén alcanzó 5,7; Santa Fe, 5,6; y Santa Cruz, 4,5. La Rioja se ubicó por debajo de esos valores, pero el paso de 4 a 11 víctimas la dejó como la mayor suba relativa.
Ese contraste impide presentar el resultado como una crisis equivalente a la de provincias con tasas superiores. Pero también desaconseja diluirlo detrás del promedio nacional: la evolución riojana fue claramente adversa y requiere una explicación pública basada en cada hecho, su localización, modalidad y contexto.
Qué mide el SNIC y qué no permite concluir
El SNIC reúne hechos presuntamente delictuosos registrados por las policías provinciales, las fuerzas federales y otros organismos oficiales receptores de denuncias. Para los homicidios, el indicador principal es la cantidad de víctimas; la tasa divide ese total por la población y lo expresa cada 100.000 habitantes.
La base tiene alcance nacional y utiliza criterios comunes de validación. En mayo de 2026 recibió la calificación “A” de calidad estadística de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Sin embargo, la comparabilidad no elimina dos límites importantes.
- En provincias de poca población y pocos casos, una diferencia de siete víctimas genera una variación porcentual muy grande.
- La estadística describe cuántas víctimas fueron registradas, pero no demuestra por sí sola por qué aumentaron ni permite atribuir el cambio a una política específica.
Por eso, el 173,8% no debe leerse como si La Rioja tuviera la mayor tasa de homicidios del país. Tampoco corresponde minimizarlo: once víctimas son once muertes y el dato rompe la mejora nacional.
Qué debería explicar La Rioja
La principal consecuencia institucional es la necesidad de abrir el dato provincial. Para diseñar prevención no alcanza con conocer el total anual. Hace falta identificar, sin vulnerar datos personales, cuántos hechos ocurrieron en conflictos interpersonales, violencia de género, robos, disputas criminales u otras circunstancias; en qué departamentos se concentraron; y qué proporción llegó a esclarecimiento judicial.
También conviene publicar una serie de al menos cinco años. Con cantidades pequeñas, comparar solamente 2024 y 2025 puede sobredimensionar oscilaciones. Una secuencia más larga permitiría saber si el último resultado fue excepcional o si anticipa una tendencia.
El dato nacional muestra que reducir la violencia letal es posible. El dato riojano indica que la provincia no puede conformarse con seguir debajo del promedio: debe explicar por qué se interrumpió la mejora y qué acciones concretas adoptará para que once víctimas no se conviertan en un nuevo piso.
Fuentes y documentos
- Ministerio de Seguridad Nacional — Sistema Nacional de Información Criminal, estadísticas definitivas 2025. Publicación consultada el 6 de agosto de 2026.
- Ministerio de Seguridad Nacional — presentación de las Estadísticas Criminales 2025, 1 de junio de 2026.
- Dirección Nacional de Estadística Criminal — informes del SNIC, serie y metodología oficial.
- LA NACION — mapa provincial de homicidios 2025, 4 de junio de 2026, utilizado como contraste periodístico.



