El ministro Federico Bazán informó que nueve emprendimientos están en exploración y otros 17 en prospección. Aseguró que las inversiones avanzan sin adhesión provincial al RIGI y advirtió que la crisis industrial ya provocó la pérdida de 2.500 empleos.
La Rioja cuenta actualmente con nueve proyectos mineros en etapa de exploración y otros 17 en prospección, según informó el ministro de Trabajo, Empleo, Industria y Minería, Federico Bazán.
El funcionario aseguró que la actividad se convirtió en uno de los principales ejes de la estrategia productiva provincial y estimó que, dentro de los próximos cinco años, alguno de los emprendimientos podría comenzar su construcción o avanzar hacia la producción.
“Tenemos que seguir sumando metros de perforación y empresas que exploren. Este es el camino para que podamos tener algún proyecto en producción”, afirmó.
Ba<án señaló que el potencial geológico riojano incluye oro, cobre, plata, zinc, litio, tierras raras y minerales industriales. La mayoría de los proyectos se encuentra en la zona cordillerana, frente al distrito Vicuña de San Juan.
Las campañas son desarrolladas por compañías de capitales canadienses, australianos y argentinos. Algunas trabajan asociadas con la Provincia y otras lo hacen de manera independiente.
Sin adhesión al RIGI
El ministro remarcó que La Rioja no adhirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y que ninguno de los emprendimientos actuales depende de ese sistema.
Explicó que los proyectos riojanos todavía se encuentran en etapas iniciales y no alcanzan el piso de inversión exigido por el régimen nacional. No obstante, sostuvo que las empresas incrementan sus desembolsos anualmente.
Basán cuestionó además la posibilidad de que los grandes desarrollos importen trabajadores, bienes y servicios que podrían ser aportados por empresas y técnicos argentinos.
“La actividad carece de sentido si no incluye proveedores y personas locales”, afirmó.
Crisis en el parque industrial
El funcionario contrastó las expectativas mineras con la situación del sector fabril. Según detalló, la caída del consumo y la apertura de las importaciones provocaron el cierre de empresas instaladas durante los últimos años y la pérdida de más de 2.500 puestos de trabajo.
La industria riojana conserva capacidad en los sectores textil, plástico y alimentario, pero atraviesa una fuerte disminución de la demanda.
Ba<án destacó también el crecimiento de las energías renovables. La provincia cuenta con más de 450 megavatios de generación eólica y solar y pretende ampliar especialmente la producción fotovoltaica.
El plan productivo provincial busca que la minería genere recursos para fortalecer otras actividades, incorporar proveedores locales y crear empleo. El ministro indicó que el desarrollo deberá sostenerse con controles ambientales, participación comunitaria, transparencia y seguridad jurídica.



