Las tasas reales positivas refuerzan el carácter restrictivo de la política monetaria, según un informe de Maximiliano Gutiérrez, economista del IERAL de Fundación Mediterránea. El trabajo sostiene que observar únicamente la cantidad de pesos resulta insuficiente para evaluar la orientación del Banco Central.
Después de la baja de rendimientos del primer semestre, desde mediados de julio las tasas nominales de LECAPs y BONCAPs volvieron a subir. Con expectativas de inflación estables, sus retornos reales pasaron a terreno positivo y se ubicaron cerca del 3% anual.
El reacomodamiento combina tres factores: la depreciación esperada del peso, la tasa libre de riesgo estadounidense y el riesgo país. En conjunto, determinan la compensación que los inversores demandan para mantener posiciones en moneda local.
La distinción tiene consecuencias para la economía: tasas reales más altas pueden favorecer el ahorro en pesos, pero también encarecer el financiamiento. El desafío es sostener la desinflación sin profundizar las dificultades del crédito, el consumo y la inversión.
Imagen ilustrativa difundida por Fundación Mediterránea.






