Javier Milei reposteó una publicación de la cuenta Escuela Austriaca de Economía que utiliza un gráfico sobre la pérdida de poder de compra del peso para cuestionar al kirchnerismo.
La imagen, titulada “Erosión del poder de compra por la inflación”, estima cuánto podía comprar en abril de 2022 un monto nominal de $100, expresado en pesos de diciembre de 2002. Según el gráfico, equivalía a $0,98 del período inicial, después de una inflación acumulada del 10.147%.
El mensaje acompañante atribuye responsabilidades políticas por el deterioro monetario. Sin embargo, para interpretar el gráfico es necesario distinguir sus fechas, la metodología utilizada y la diferencia entre el valor del dinero y los ingresos de las personas.

Qué representan los $0,98
El ejercicio describe qué ocurre con una suma nominal que permanece sin cambios mientras aumentan los precios. No sostiene que un billete de $100 haya cambiado su denominación: muestra cuánto podía comprar respecto del momento tomado como base.
La relación aritmética es consistente con el porcentaje informado. Una inflación acumulada del 10.147% implica que los precios se multiplican por 102,47. Al dividir los $100 originales por ese factor, el resultado es aproximadamente $0,98.
Bajo ese supuesto, la pérdida de capacidad de compra del efectivo sería cercana al 99%. Esto comprueba la coherencia entre los números del gráfico, pero no verifica de manera independiente la inflación acumulada utilizada para construirlo.
El período abarca distintas presidencias
La serie comienza en diciembre de 2002 y termina en abril de 2022. Comprende parte de la presidencia de Eduardo Duhalde, los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, la gestión de Mauricio Macri y parte del mandato de Alberto Fernández.
Por lo tanto, el intervalo no corresponde exclusivamente a gobiernos kirchneristas. La presidencia de Macri se extendió entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019, dentro del período representado. Fuente: nómina oficial de presidentes.
El corte en abril de 2022 también deja fuera la inflación posterior y toda la gestión de Milei. La imagen es una referencia histórica, no una medición actualizada hasta 2026.
La fuente estadística necesita precisiones
El gráfico lleva la identificación @nerypersi, pero no detalla qué índices de precios se utilizaron ni cómo se enlazaron las series durante los casi veinte años que abarca.
Esa información es relevante porque el INDEC advierte que las series publicadas entre enero de 2007 y diciembre de 2015 deben considerarse con reservas, salvo aquellas revisadas posteriormente cuya difusión lo indique expresamente. Fuente: archivo estadístico del INDEC.
Sin conocer la serie empleada, el 10.147% debe atribuirse al gráfico difundido y no presentarse como un cálculo oficial corroborado.
El valor del dinero y el poder adquisitivo de los ingresos
La inflación reduce la capacidad de compra del dinero que se mantiene sin rendimiento ni actualización. Pero la evolución de un salario o una jubilación requiere otra comparación: cuánto aumentó ese ingreso frente a los precios durante el mismo período.
Una persona cuyo ingreso nominal subió puede haber ganado, mantenido o perdido poder adquisitivo, según la relación entre ambos aumentos. El gráfico no incorpora esa trayectoria y, por eso, no permite concluir que salarios y jubilaciones perdieron el mismo porcentaje que una suma de efectivo inmovilizada.
Bajar la inflación y recuperar ingresos son procesos distintos
Un ejemplo hipotético permite separar ambas cuestiones. Si los precios suben 20% y un salario aumenta 10%, su poder de compra cae aproximadamente 8,3%: hay que dividir 1,10 por 1,20. No alcanza con restar porcentajes ni con observar que el ingreso nominal es mayor.
La desaceleración de la inflación tampoco revierte automáticamente una pérdida anterior. Significa que los precios aumentan más lentamente; para recuperar capacidad de compra, el ingreso debe crecer por encima de ellos durante un período suficiente. Es posible, por lo tanto, que mejore la estabilidad de precios mientras una familia siga comprando menos que antes.
Esta distinción permite discutir la política económica con dos criterios simultáneos: la capacidad para frenar el deterioro de la moneda y la evolución del ingreso real. El gráfico histórico aporta una ilustración del primer problema, pero no permite dar por resuelto el segundo ni trasladar su porcentaje a todos los hogares.
La publicación compartida por Milei vuelve a poner en discusión el deterioro histórico del peso. Su alcance concreto es mostrar el efecto acumulado de la inflación sobre un monto fijo; evaluar responsabilidades y condiciones de vida exige sumar información sobre cada período, los ingresos y el empleo.
