La tasa de actividad de la Argentina alcanzó el 48,9% en el segundo trimestre de 2026, la de empleo se ubicó en 45% y la de desocupación en 7,9%, según el informe difundido este jueves por el INDEC sobre el mercado de trabajo relevado por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El dato interanual muestra una mejora moderada: la tasa de actividad subió desde 48,1% respecto del mismo trimestre de 2025, mientras que empleo, desocupación, ocupados demandantes de empleo y subocupación no registraron variaciones estadísticamente significativas.
Sobre una población de referencia de 30,2 millones de personas —el 63,5% del total del país, correspondiente a los 31 aglomerados urbanos relevados—, la población económicamente activa (PEA) llegó a 14,7 millones. De ellos, 13,6 millones están ocupados y 1,2 millones se encuentran desocupados, es decir, buscan trabajo activamente sin conseguirlo. El resto, 15,4 millones de personas, integra la población inactiva.
El dato que más preocupa: la informalidad
Más allá de la relativa estabilidad de las tasas agregadas, el informe expone un problema estructural que no cede: la tasa de informalidad laboral se ubicó en 45%, contra 54,9% de formalidad. Dentro del sector formal —que agrupa al sector público, al privado registrado y a las instituciones sin fines de lucro reconocidas como tales— la informalidad es de apenas 18,9%. Pero en el sector de casas particulares el 79,6% de quienes trabajan lo hace sin registro, y el sector informal, que comprende a todas las unidades económicas del sector privado no registradas, concentra al 24,7% del empleo total con una informalidad del 100% por definición.
La estructura ocupacional muestra que el 70,5% de los ocupados son asalariados —9,6 millones de personas—, de los cuales solo el 62,1% tiene descuento jubilatorio, mientras que el 37,9% restante trabaja en negro pese a depender de un empleador. Entre el 29,5% de no asalariados (4 millones), el 86,5% trabaja por cuenta propia, el 11,8% es patrón y un 1,7% se desempeña como trabajador familiar sin remuneración.
Subocupación y empleo pleno
En cuanto a la intensidad de la ocupación, el 58% de los ocupados tiene un empleo pleno, el 27,6% está sobreocupado —trabaja más de 45 horas semanales— y el 12,4% está subocupado, es decir, trabaja menos de 35 horas semanales y está dispuesto a trabajar más. Este último grupo se divide entre quienes buscan activamente más horas de trabajo (subocupación demandante) y quienes no lo hacen, una distinción que el INDEC viene siguiendo desde 2016 y que refleja la heterogeneidad del subempleo en el mercado urbano argentino.
Diferencias regionales
El informe también desagrega los indicadores por regiones. La región Pampeana exhibe la tasa de actividad más alta del país, con 50,1%, seguida por Gran Buenos Aires (49,3%) y Cuyo (49,5%). En el otro extremo, el Noreste presenta la actividad más baja, con 45,4%, y también la tasa de desocupación más baja, de 7%. La región Noroeste —que incluye a La Rioja— registró una tasa de actividad de 45,7%, empleo de 43,7% y desocupación de 4,3%, la más baja de las seis regiones relevadas por el organismo, un dato que contrasta con la mayor exposición de las economías provinciales del NOA al empleo público y a la informalidad estructural que, a nivel nacional, sigue sin bajar del 45%.
