La visita de Javier y Karina Milei al polo sureño de la provincia detonó un fuerte despliegue comunicacional del equipo de La Libertad Avanza. Martín Menem amplificó en redes los mensajes de referentes libertarios que denunciaron un «ocultamiento» periodístico sobre la convocatoria del Presidente.
BUENOS AIRES.— La incursión de la cúpula del Poder Ejecutivo en el territorio bonaerense volvió a encender la batalla por la narrativa pública entre el Gobierno y los medios de comunicación. Tras el paso del presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por la ciudad de Bahía Blanca, la primera línea de La Libertad Avanza (LLA) coordinó una intensa contraofensiva en redes sociales para visibilizar el recibimiento militante y cuestionar la cobertura periodística del evento.
La maniobra digital fue motorizada activamente por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien replicó una serie de contenidos generados por el núcleo duro de la comunicación libertaria. Entre las publicaciones amplificadas por el titular del cuerpo legislativo se destacó la postura del realizador audiovisual de Presidencia, Santiago Oría, quien acusó de forma directa a las cadenas de noticias: «Los medios no quieren mostrar la impresionante bienvenida que recibió Milei en Bahía Blanca», sentenció el funcionario.
A la narrativa se sumaron cuentas alineadas con la estrategia digital del oficialismo, que calificaron el paso del Presidente por el principal nodo urbano del sur bonaerense como un respaldo contundente a la gestión. «Bahía Blanca explotó. Una multitud salió a recibir a Milei con una energía que no se veía hace años. El pueblo que eligió la libertad no se arrepiente», consignaron desde el entorno digital libertario, en mensajes que Menem republicó de forma sistemática.
Antecedentes y disputa por la provincia
El desembarco en Bahía Blanca no resulta casual en la geopolítica de La Libertad Avanza. La Provincia de Buenos Aires, gobernada por la oposición, se ha convertido en el principal cuadrilátero donde la Casa Rosada busca medir fuerza territorial y consolidar su armado político con miras al armado electoral del oficialismo.
La presencia combinada del Presidente y Karina Milei —encargada de la estructuración del partido en todo el país— responde a la decisión política de pisar fuerte en los grandes centros urbanos del interior bonaerense, donde el electorado mostró un fuerte acompañamiento a la propuesta libertaria en las urnas.
Sin embargo, el despliegue territorial estuvo cruzado por discusiones paralelas sobre el volumen real de la convocatoria y acusaciones cruzadas en redes sociales, donde incluso intervinieron ministros del Gabinete nacional como Luis Caputo para ironizar sobre las controversias y maniobras digitales atribuidas a sectores de la militancia virtual.
Tensión sistemática con la prensa
El reclamo libertario por la cobertura en Bahía Blanca se enmarca en una escalada constante de fricción entre el Gobierno y el periodismo. En los últimos meses, el propio Presidente y sus principales espadas comunicacionales han intensificado las críticas abiertas hacia las empresas de medios y cronistas de televisión, acusándolos de sesgo ideológico o de minimizar las muestras de apoyo popular a la gestión.
La retórica oficialista apela a las redes sociales como canal directo de comunicación sin intermediación, buscando saltar los filtros de la prensa tradicional. Con el respaldo expreso de figuras clave del Congreso como Menem, el Gobierno busca instalar que el fervor popular en el interior del país se mantiene intacto a pesar de las tensiones económicas y los embates políticos de la oposición.
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