Pacto contra Quintela en el PJ: el bloque del interior frena a Pedrali y abre el interrogante sobre hacia dónde jugarán Brizuela y Doria y Ricardo Herrera

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Rejal, Casas y Puy Soria acordaron no ceder ante la Casa de las Tejas y proclamaron que el oficialismo cumplió su ciclo. Con Santiago Azulay al frente del partido en Chilecito, crecen las dudas sobre el alineamiento del intendente y del secretario general de la Gobernación.

El sismo político desatado en el peronismo riojano colocó a dos figuras determinantes del departamento Chilecito en el centro del escenario. Tras el acuerdo sellado entre el senador nacional Fernando Rejal, el ex gobernador Sergio Casas y el ministro Ariel Puy Soria para resistir la imposición de la diputada nacional Gabriela Pedrali y advertir que la conducción de Ricardo Quintela «ya cumplió su ciclo», la gran incógnita que desvela a los despachos del oficialismo es hacia dónde jugarán el intendente Rodrigo Brizuela y Doria y el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera.

En cumbres reservadas donde se excluyó deliberadamente al denominado «quintelismo fanático», el bloque del interior acordó no retroceder ni un milímetro frente a las pretensiones de la Casa de las Tejas. La dirigencia coincidió en un diagnóstico lapidario: sostienen que el gobernador busca perpetuarse en el poder y que el intento de imponer a Pedrali es una maniobra de cerrojo para retener la gobernabilidad en manos de su círculo familiar.

El dilema de Ricardo Herrera: la fidelidad a Quintela o las raíces en el oeste

El escenario abre una encrucijada determinante para Ricardo Herrera. Siendo un dirigente con trayectoria y base política en Chilecito, hoy maneja la botonera estratégica de la Secretaría General de la Gobernación y ocupa una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Su cercanía cotidiana con Quintela —donde recientemente encabezó las negociaciones para sumar a sectores radicales disidentes a un frente transversal— lo coloca en una posición de extrema complejidad.

En el peronismo provincial se preguntan si Herrera continuará subordinado al proyecto sucesorio que diseña la mesa chica de la Capital o si terminará replegándose hacia su distrito de origen para no quedar enfrentado con el bloque que comandan Rejal, Casas y Azulay.

Un paso en falso en el alineamiento podría dejar al legislador nacional en una situación de aislamiento territorial en su propio departamento, donde el justicialismo comenzó a jugar con autonomía respecto a los dictados de la residencia oficial.

La encrucijada de Brizuela y Doria: el control de Azulay en el PJ y el fin de la neutralidad

Para el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, el margen de especulación se redujo a cero. La reciente llegada del secretario de Ambiente provincial, Santiago Azulay, a la presidencia de la Junta Departamental del Partido Justicialista de Chilecito representó una jugada que alteró el mapa de poder: el control formal del partido en el segundo distrito electoral de la provincia quedó en manos del tridente que desafía de frente al gobernador.

Brizuela y Doria venía ensayando un prolijo juego de equilibrio: inauguró obras en Santa Florentina, garantizó partidas provinciales para perforaciones de agua en Vichigasta y selló la paz interna en un acto compartido con Silvia Gaitán. Sin embargo, con el aparato partidario de Chilecito formalmente encolumnado detrás de la sociedad Rejal-Casas-Puy Soria, la postura de hacerse el distraído tiene fecha de vencimiento.

El jefe comunal enfrenta una decisión de hierro: si se pliega al esquema de la Capital para respaldar la fórmula de Pedrali, quedará descolocado frente a las autoridades de su propio partido; pero si se suma orgánicamente al pacto del interior, arriesga el financiamiento de las obras públicas que la Provincia aún ejecuta en su territorio.

La soledad de Madera, la advertencia de Luna y el tablero quebrado

En tanto, en la Capital la vicegobernadora Teresita Madera insiste en confiar en que Quintela finalmente la ungirá como la postulante natural a la gobernación, emulando el traspaso institucional de 2019. No obstante, en los corrillos partidarios nadie cree en esa alternativa: la dirigencia sabe que la única candidata real del gobernador y de la secretaria de Comunicación, Luz Santángelo Carrizo, es Pedrali, y que a Madera solo le reservan el lugar de compañera de fórmula para traccionar sufragios capitalinos.

Frente al peligro inminente de una fractura abierta que allane el camino al crecimiento de La Libertad Avanza bajo la conducción de Martín Menem, el ministro de Turismo y Culturas, Gustavo Luna, lanzó una advertencia en las reuniones de gabinete: remarcó que «deben estar todos adentro» para evitar que la división interna condene al justicialismo a la derrota.

A ese cuadro de incertidumbre se suma la postura silenciosa del ministro de Agua y Energía, Adolfo Scaglioni, quien mide los tiempos con cautela a la espera de definiciones. El destino que elijan transitar Ricardo Herrera y Rodrigo Brizuela y Doria terminará de inclinar la balanza entre la pretensión de la Capital de imponer su ley o la consolidación definitiva del frente del interior para disputar la herencia del poder en La Rioja.

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