Furor en las redes por un documental de «El señor de la 48»: retrató la agonía de la histórica colonia de Catuna y la sequía en el Dique Anzulón

3–4 minutos

El informe audiovisual superó las 70.000 reproducciones en pocas horas con una cruda crónica sobre el estrés hídrico en Los Llanos riojanos. El drama de las chacras abandonadas, la resistencia de vecinos a los 96 años y el papel de la UNLaR para procesar la cosecha.

Un revelador documental emitido por el popular canal de viajes e historia «El señor de la 48» provocó un fuerte impacto en las redes sociales al retratar con descarnada crudeza el drama del agua y la decadencia productiva en el departamento General Ortiz de Ocampo. El informe audiovisual, que superó las 73.000 visualizaciones en sus primeras horas en la plataforma YouTube, expuso el vaciamiento del Dique Anzulón y la desaparición gradual de la emblemática Colonia Agrícola de Villa Santa Rita de Catuna.

La crónica documental recorrió las casonas desiertas, los galpones en ruinas y las miles de hectáreas de olivares secos que testimonian el ocaso de un proyecto agropecuario modelo surgido a mediados del siglo XX. El realizador mostró cómo la combinación de sequías prolongadas y la falta de planificación hídrica terminaron por transformar un antiguo oasis productivo en un territorio ganado nuevamente por el monte silvestre.

Un gigante de cemento seco y la prioridad del agua potable

El informe puso la lupa sobre el estado del Dique Anzulón, una colosal obra hidráulica construida entre 1937 y 1947 por Agua y Energía de la Nación para irrigar los campos de Los Llanos riojanos. Las imágenes captadas desde el paredón de la presa muestran un espejo de agua deprimido en más de 15 metros respecto a sus cotas históricas, con fisuras visibles en su estructura de hormigón y un cauce exiguo cubierto de verdín.

«La Rioja posee apenas el dos por ciento del agua de la Argentina. Frente a la caída del régimen de lluvias, el Estado provincial debió optar por derivar el poco caudal disponible exclusivamente hacia el consumo de las poblaciones urbanas, dejando sin turnos de riego a las fincas que dependían del embalse», destacó el cronista al explicar el motivo por el cual de las 32 chacras originales hoy solo sobreviven cuatro establecimientos en pie.

A lo largo de la ruta provincial 31, el documental exhibe cómo la falta de agua por gravedad a través de las antiguas acequias clausuró la producción de algodón, peras, manzanas y uvas primicias que décadas atrás abastecían los mercados de Córdoba y el centro del país.

Angelita, Don Andrada y el rescate productivo de la UNLaR

Pese a la crudeza del escenario, la producción audiovisual destacó historias de perseverancia comunitaria que conmovieron a los seguidores del canal. El relato rescató la figura de Angelita, una pobladora de 96 años que continúa viviendo en su finca de 15 hectáreas, atendiendo a sus animales y cuidando los pocos olivos que resisten, convertida en testigo viva de todas las crisis agropecuarias de la región.

Asimismo, el informe recorrió las instalaciones de la Cooperativa de Catuna —clausurada formalmente en 2013— donde el productor Don «Nene» Andrada mantiene en funcionamiento un sector del predio para procesar aceitunas gigantes de la variedad Ceriñola y Arauco, complementando su actividad con un vivero tecnificado con riego por goteo.

El tramo final del documental subrayó el valor estratégico de la sede Catuna de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR). Bajo la gestión de la decana Gladys Muñoz, la institución educativa opera dos Unidades Didácticas Productivas que brindan auxilio a los pequeños agricultores de la zona: allí se recibe la materia prima para extraer, envasar y certificar aceite de oliva virgen extra sin aditivos químicos y miel de exportación, demostrando que la presencia de la universidad pública constituye el último bastión de desarrollo y dignidad para los productores de Los Llanos riojanos.

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