La jefa comunal del departamento cordillerano, Adriana Arias, encabezó los festejos en su distrito con asado y la rifa de una vivienda completa —materiales y mano de obra incluidos— que ganó una joven trabajadora rural de Valle Hermoso. La dirigente confirmó que irá por la reelección en 2027, reveló que financia una casa por año con fondos municipales y asistencias del Plan Angelelli, y desató comparaciones inevitables en el propio peronismo con el intendente de la Capital, que apenas sorteó una motocicleta.
En una provincia donde el déficit habitacional golpea a miles de familias jóvenes y el Ministerio de Vivienda atraviesa una parálisis de obras que amenaza con reducir su rango al de una simple secretaría, en el extremo oeste riojano la gestión municipal decidió transformar el techo propio en una rifa de festejo comunitario. Por tercer año consecutivo desde que asumió al frente del municipio de Vinchina, la intendenta peronista Adriana Arias celebró el Día de la Madre sorteando la construcción íntegra de una casa entre las vecinas del departamento.
La postal del sorteo, instrumentado formalmente mediante un decreto del Ejecutivo municipal que garantiza tanto la compra de los materiales como el pago de la mano de obra para levantar la unidad habitacional de un dormitorio, cocina-comedor y baño, no tardó en sacudir el tablero político provincial y generar pases de factura hacia la conducción del municipio de la Capital.
Del puesto de cabras en La Pintada al sorteo municipal
La ganadora de la tercera vivienda sorteada el pasado viernes 16 de octubre fue Ana Castro, una joven madre oriunda del distrito de Valle Hermoso que emigró a la cabecera departamental para estudiar y formar su familia junto a su esposo, oriundo de Potrero Grande, y su bebé. Según relató la propia intendenta Arias, la beneficiaria sube cada temporada a los puestos de alta montaña en la zona de La Pintada para trabajar junto a su padre en la elaboración artesanal de quesos y quesillos.
“Cuando me hice cargo de la gestión tomé la decisión con mi equipo y lo dialogué con el gobernador Ricardo Quintela, con la vicegobernadora Teresita Madera y con Gabriela Pedrali. La primera casa la entregamos en mayo del año pasado y pudimos hacerle una ampliación de un segundo dormitorio gracias a un convenio con el Plan Angelelli; la segunda está en plena construcción y ahora sorteamos la tercera”, explicó Arias.
Consultada por las críticas que despierta la realización de fiestas con asado y el sorteo discrecional de viviendas en medio de la asfixia económica generalizada, la jefa comunal defendió su método de administración: “No miramos los números, sino la importancia de agasajar a las mujeres y cumplir el sueño del hogar propio. Todos los intendentes tenemos dificultades, pero si uno administra bien los fondos se puede dar el gusto de hacer estas cosas”. Entusiasmada por el impacto de la medida en su distrito, Arias dejó entrever que buscará su reelección en las urnas en 2027.
El tiro por elevación a la gestión de Armando Molina en la Capital
El despliegue de la intendenta cordillerana sirvió en bandeja una comparación incómoda dentro del propio ecosistema comunicacional y político del justicialismo. Mientras en un departamento alejado como Vinchina la comuna financia y sortea casas llave en mano para el Día de la Madre, en la ciudad Capital la gestión de Armando Molina apenas atinó a sortear una motocicleta durante el festejo realizado en la explanada municipal.
El contraste volvió a dejar al descubierto el malestar que existe en las filas oficialistas con la administración capitalina, cuestionada por no ejecutar obras ni programas de impacto con recursos propios y depender exclusivamente de los auxilios del Tesoro provincial, mientras el malestar vecinal por el estado de las calles en la zona norte y los barrios periféricos hunde los índices de aprobación del jefe comunal en la antesala del año electoral.



