Taxistas cortarán el Municipio: denuncian «cacería» de autos, exigen subir la antigüedad a 15 años y reclaman por la tarifa

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Choferes y propietarios autoconvocados marcharán este jueves al Palacio Ramírez de Velasco contra los operativos de la Dirección de Transporte. El referente Rodrigo Montivero acusó a la Comuna de retener diez unidades en dos semanas mientras prolifera Uber sin control, exigiendo una audiencia urgente con Armando Molina.

El conflicto del transporte público urbano sumó un nuevo foco de protesta en las calles capitalinas. Conductores y titulares de licencias de taxis autoconvocados confirmaron que este jueves se movilizarán hacia la sede de la Municipalidad de la Capital para realizar cortes de tránsito frente al Palacio Ramírez de Velasco. La medida de fuerza surge en rechazo a lo que definen como una persecución sistemática por parte de los inspectores de tránsito, la falta de actualización tarifaria y la exigencia comunal de renovar unidades en medio de la recesión.

En declaraciones radiales, el referente del sector, Rodrigo Montivero, advirtió que la paciencia de los trabajadores del volante llegó a su límite tras la retención de más de diez vehículos en los últimos quince días. Los taxistas denunciaron una disparidad absoluta en los controles callejeros, señalando que la Comuna aplica un rigor desmedido contra el servicio formal mientras las aplicaciones no autorizadas como Uber circulan por la ciudad sin fiscalización ni sanciones efectivas.

Movilización al Palacio Municipal y reclamo de audiencia urgente

El plan de lucha comenzará en la tarde de este miércoles con una concentración en las puertas de la Dirección de Transporte municipal y confluirá el jueves a primera hora con una protesta frente al edificio comunal. Los choferes reclaman ser recibidos de manera directa por el intendente Armando Molina y por el director de Transporte, Walter Molina, tras semanas de intentos fallidos de abrir canales de diálogo.

«Nadie nos atiende el teléfono y no nos dan ninguna respuesta; nos están sacando las herramientas de trabajo y el pan de la boca a los compañeros», disparó Montivero, anticipando que las distintas empresas y propietarios particulares se plegarán a la convocatoria para frenar los secuestros de vehículos.

El dirigente explicó que el malestar se agravó porque los inspectores montan retenes donde demoran a las mismas unidades cuatro o cinco veces por jornada, labrando actas por detalles menores como defectos en la pintura de los paragolpes mientras el transporte desregulado opera con cuentas prestadas.

Diez unidades retenidas y el contraste con las aplicaciones

Si bien el vocero admitió que en algunos casos los vehículos retenidos presentaban documentación vencida o faltantes de póliza de seguro, remarcó la falta de equidad en el accionar del cuerpo de inspectores. Afirmó que el sector formal se encuentra en desventaja porque las unidades están identificadas en la vía pública, facilitando los operativos oficiales.

«En dos semanas nos quitaron más de diez autos a nosotros, pero en todo el año dudo que se hayan llevado cinco vehículos de aplicaciones; nos decían que no tenían grúas ni facultades legales para secuestrarlos, pero parece que para los taxis sí encontraron la forma», cuestionó Montivero.

Los choferes exigieron que la Comuna termine con la selectividad de los procedimientos y aplique el mismo estándar de control a todo el parque automotor de la ciudad, incluyendo motocicletas y autos particulares, para garantizar la seguridad vial sin perjudicar a una sola actividad.

La pulseada por la antigüedad: piden elevar el tope a 15 años

Otro de los puntos críticos del reclamo apunta a las intimaciones municipales para dar de baja rodados que alcanzaron el límite de modelo permitido. La normativa vigente fija una antigüedad máxima de doce años para las unidades de alquiler, una barrera que muchos licenciatarios no pueden superar debido al encarecimiento de los automóviles y la falta de líneas de crédito accesibles.

Montivero recordó que en marzo pasado el sector presentó un proyecto formal ante el Concejo Deliberante para extender de manera extraordinaria el tope de antigüedad a quince años, permitiendo a los titulares continuar trabajando mientras amortizan los costos operativos.

«La compra de un cero kilómetro o de un modelo más nuevo es imposible con el nivel de recaudación actual; pedimos que se trate la extensión a quince años y que se flexibilicen las exigencias hasta que la economía repunte», argumentó el vocero de los autoconvocados.

Tarifa congelada y cobro retroactivo de inspecciones técnicas

A la parálisis de los trámites se suma el atraso en los cuadros tarifarios. El sector arrastra casi un año sin modificaciones en la bajada de bandera, lo que pulveriza la rentabilidad frente a las subas continuas del combustible, los repuestos mecánicos y el mantenimiento general de los rodados.

El conflicto se complejiza además por el cobro de las inspecciones técnicas municipales. Los choferes denunciaron que la gestión anterior de Transporte les había asegurado la condonación de los períodos pasados no abonados, pero la nueva administración comenzó a exigir la cancelación retroactiva de todas las inspecciones adeudadas para renovar las habilitaciones.

Con la concentración confirmada y la advertencia de cortar las arterias céntricas, los taxistas capitalinos trasladarán su reclamo a las puertas del Palacio municipal, forzando al Ejecutivo comunal a pronunciarse en un frente urbano cada vez más caldeado por el avance de las plataformas digitales y la caída del poder adquisitivo.

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