El jefe de Estado encabezó la apertura del templo más grande de la Patagonia junto al gobernador Rolando Figueroa y la senadora Nadia Márquez. Prometió reducir impuestos, cargó contra el populismo y destacó la inminente llegada del papa León XIV.
El presidente Javier Milei viajó a la provincia de Neuquén para encabezar la inauguración del nuevo auditorio de la iglesia evangélica Jesús es Rey, el más grande de la región patagónica, donde ratificó el rumbo económico de la Casa Rosada al asegurar que su administración aplica “la moral como política de Estado” y enfatizó: “Tomamos medidas partiendo de lo que es justo y no desde lo políticamente conveniente”.
En su desembarco en la capital neuquina, el mandatario fue recibido inicialmente por el gobernador local, Rolando Figueroa, y se trasladó al flamante complejo religioso escoltado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el titular de la Cámara de Diputados de la Nación, el riojano Martín Menem, y la senadora nacional libertaria Nadia Márquez, anfitriona del evento junto a los pastores Hugo Márquez y Matías Riffo.
Desde el estrado, el jefe de Estado puso en valor la dimensión del edificio —con capacidad para albergar a 4.000 personas y levantado íntegramente con el aporte privado de los fieles— y destacó el despliegue social de una institución con casi nueve décadas de trayectoria, que administra un establecimiento educativo de 1.700 alumnos y un centro médico con 30 especialidades.
“Antes de este auditorio ya habían hecho mucho por sus vecinos y lo hicieron sin esperar que nadie se los pidiera”, subrayó el mandatario ante la congregación.
Defensa del superávit y críticas al populismo
Al vincular los preceptos religiosos con su programa de gobierno, Milei volvió a colocar al equilibrio de las cuentas públicas como un imperativo ético innegociable y reiteró la promesa de avanzar en una reducción de la carga tributaria a medida que se consolide el superávit fiscal.
“No es justo que el Estado gaste más de lo que recauda y le pase la factura a las siguientes generaciones con deuda o a los más vulnerables con inflación”, sostuvo el titular del Ejecutivo nacional.
En contraposición, apuntó contra las recetas de la dirigencia opositora al advertir que “los políticos tradicionales prometen soluciones fáciles justamente porque son populares, pero el paraíso de un día para el otro no existe y esa promesa siempre termina costando demasiado”.
Frente a ese diagnóstico, afirmó que un esquema de libertad económica permite producir, invertir y progresar, al tiempo que remarcó: “Una sociedad libre es también una sociedad que ayuda, como ustedes lo hacen cada día”.
Guiño al papa León XIV y mensaje de cierre
En otro tramo de su discurso, el Presidente hizo una referencia directa a la inminente visita apostólica del papa León XIVa la Argentina, un acontecimiento que definió como una instancia clave para reivindicar las raíces judeocristianas de Occidente.
“Lo esperamos con los brazos abiertos, dichosos de ser bendecidos con su presencia”, manifestó sobre el arribo del Sumo Pontífice.
Para cerrar su intervención en suelo neuquino, Milei aseguró que su gestión está echando “las bases para el siglo de oro de la Argentina” y apeló a la parábola bíblica de los dos cimientos para definir su proyecto político: “Esa es la Argentina que queremos construir: un país fundado sobre la roca de la justicia, la responsabilidad y el esfuerzo, que aguante las tormentas que vengan”.






