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Madera apuesta al interior en la carrera por la sucesión de Quintela

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Consciente de que el corazón del «quintelismo puro» impulsa a Armando Molina en la Capital, la vicegobernadora acelera su despliegue territorial en los departamentos para tejer alianzas propias. Su reciente desembarco en el Valle del Bermejo busca acumular músculo político bajo la actual ingeniería electoral a la espera de definiciones en la Casa de las Tejas.

En un tablero político marcado por la incertidumbre sobre el calendario electoral y una silenciosa pero feroz interna por la sucesión en el peronismo riojano, la vicegobernadora Teresita Madera decidió no esperar sentada el guiño oficial. Sin haber logrado hasta ahora la bendición del gobernador Ricardo Quintela —cuyo círculo áulico concentra los recursos y el aparato para instalar al intendente capitalino Armando Molina como el heredero natural del espacio—, la titular de la Legislatura trasladó el eje de su campaña hacia el interior provincial.

La estrategia de Madera tiene una lógica estrictamente matemática y electoral. Con el padrón de la Capital blindado por la estructura municipal de Molina y el recelo del «quintelismo de paladar negro» hacia las figuras que no provienen del riñón fundacional, la vicegobernadora sabe que su supervivencia y competitividad en la carrera hacia la gobernación dependen de dos factores: hacerse fuerte en los departamentos del interior y exprimir al máximo el sistema electoral vigente de colectoras, una herramienta que le permitiría traccionar votos desde múltiples armados locales sin depender exclusivamente del sello principal que controle la Casa de las Tejas.

Desembarco en el Oeste: gestión, cercanía y construcción propia

Bajo esa hoja de ruta, Madera intensificó en las últimas horas su recorrida por el departamento Coronel Felipe Varela, combinando cortes de cinta, agenda cultural y el clásico timbreo puerta a puerta para mostrarse con perfil ejecutivo propio:

  • Obras y cultura en Guandacol: La vicegobernadora encabezó las actividades en torno a la nueva peatonal iluminada frente a la plaza principal, una obra enfocada en poner en valor el espacio público. En esa misma localidad, participó de la 1° Feria del Libro local, apuntando a fidelizar a los sectores educativos y culturales encargados de sostener las bibliotecas populares del interior.
  • Cercanía y territorio en Pagancillo: Lejos de los actos meramente protocolares, Madera buscó enviar un mensaje de presencia territorial directa («cumpliendo con la palabra y dando respuestas concretas», según definió en sus redes). Allí centró su agenda en el contacto mano a mano con vecinos, visitando a Anabella Rosales —una vecina de 93 años— y el pequeño comercio familiar de Analía Cortés, una postal calculada de empatía social y apoyo a la economía doméstica en los pueblos más alejados de la Capital.

La disputa de fondo en el oficialismo

Cada kilómetro recorrido por la vicegobernadora en el interior deja al descubierto la tensión no resuelta dentro del PJ riojano. Mientras Quintela retiene la lapicera para definir la fecha de los comicios y utiliza la botonera del Estado provincial para alinear a los 18 intendentes detrás de su propio esquema de poder, Madera intenta construir una red de contención territorial que haga imposible ignorar su peso específico en la mesa de negociaciones.

El mensaje hacia adentro del peronismo es claro: aunque el «dedo» del gobernador hoy apunte hacia el Palacio Ramírez de Velasco, la vicegobernadora está dispuesta a caminar el interior profundo y apoyarse en el esquema de colectoras para forzar su lugar en la grilla de largada.

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