En las elecciones presidenciales, la mayoría de los riojanos votaron a favor de Mauricio Macri como presidente, especialmente en el departamento Capital.
En los últimos comicios legislativos sucedió lo mismo, adonde los riojanos avalaron a los candidatos del Presidente.
Fue un claro mensaje al gobernador Sergio Casas para que hoy firmará el Pacto Fiscal, que será duro para el interior del país.
Pero el pueblo habló en las urnas: votó por Cambiemos.
El mensaje más claro que escucharon los gobernadores y fundamentalmente, los de las provincias del norte, es que los empleados estatales no sean prioridad a la hora de destinar recursos estatales.
Aunque parezca una locura, Macri pidió que no haya aumentos salariales para los empleados públicos, con el propósito que no compitan con los trabajadores privados.
Para La Rioja, es un hachazo en la economía local, ya que los empleados públicos son la principal industria.
Aunque no todo queda allí sino que la Nación rebaja los subsidios en los servicios públicos. Por ende, aumenta el gas y luz, y ya lo hizo el combustible. Otro duro golpe a los bolsillos alicaídos de los riojanos.
Pero sigue la lógica que el pueblo habló en las urnas, ya que se elimina la política habitacional estatal y todo queda en manos de los privados, a través de créditos.
Todo esto en base al pedido presidencial de bajar el gasto público, que también repercute en las jubilaciones.
Mientras tanto el gobierno nacional busca reducir la feria judicial y que haya la menor cantidad de trabajadores públicos. Ni hablar de los contratados, becados y planes laborales, que no están en la agenda nacional.
Quizás para muchos recién se están desayunando con la política económica que se acentuará en este último tramo del año, que para La Rioja será dolorosa.
Pero el pueblo es sabio, votó, y el silencio de la sociedad y de la dirigencia gremial como social, es aval para que en La Rioja se haga macrismo extremo.
Por Eduardo Nelson German
Editor Responsable de @GermanLaRioja







