En Mendoza, industriales en alerta por los inminentes cortes de gas

Si bien la Argentina ya acarreaba un déficit energético desde hace años, la guerra entre Rusia y Ucrania vino a evidenciar lo frágil de la situación y a plantear un escenario en el que muchos ya hablan de posibles cortes durante en el invierno para el sector industrial. De modo similar a lo que planteó la UIA a nivel nacional, la Unión Industrial de Mendoza propondrá la creación de una mesa de trabajo para monitorear la situación y solicitar que, si se producen interrupciones, sean programadas.

El presidente de UIM, Matías Díaz Telli, indicó que hay algunas señales de alarma en el sector, ya que tres empresas mendocinas han querido renovar los contratos de provisión de gas en los últimos días y las proveedoras mayoristas les han respondido que están viendo si les pueden asegurar el suministro.

Díaz Telli planteó que Argentina tiene gas y debería producir, por lo menos, lo que consume. Pero que, además, tendría que poder exportar a países vecinos, porque tiene el potencial para hacerlo, con Vaca Muerta. Sin embargo, no se han realizado las inversiones necesarias, por lo que se llegó al problema de suministro actual, que no se puede solucionar en unas semanas y ni siquiera en un año.

Ante este panorama, detalló que van a pedir una mesa de trabajo local, para ir siguiendo el tema y solicitar que, si se llegasen a producir cortes, sean programados con suficiente antelación como para minimizar el daño. Por otra parte, manifestó que, si toda la población hace un uso “extremadamente razonable” de todas las energías, se puede reducir el impacto de esta crisis.

El país necesita comprar entre el 10% y el 15% de lo que consume. El ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, planteó que el abastecimiento es crítico en todo el mundo, porque hay escasez y se han disparado los precios. Para ilustrarlo, detalló que, en el marco del Plan Gas, el gobierno y las empresas habían acordado un precio de U$S 3,5 dólares para el Gas Natural Licuado (GNL), pero fue subiendo y ahora ronda los U$S 48.

Ante la posibilidad de que haya faltantes durante el invierno, la Unión Industrial Argentina (UIA) le solicitó al Ejecutivo nacional que se diagrame un mecanismo para administrarlo. Kulfas, por su parte, expresó, la semana pasada, que estaban terminando un análisis de las compras de la secretaría de Energía y la empresa estatal Integración Energética Argentina Sociedad Anónima (Ieasa), lo que les permitirá saber cuál va a ser la disponibilidad para los próximos meses.

Si los datos confirmaran que faltará gas, el gobierno nacional acordaría con la UIA un sistema para asegurar el abastecimiento, con cierres de algunos turnos o una reducción del consumo en las horas pico, entre otras estrategias que se podría aplicar.

El director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, ha planteado que Argentina importa un 30% del gas que utiliza y que, si bien hay una gran cantidad en Vaca Muerta, no se cuenta con la infraestructura que se necesita para abastecer a Buenos Aires y el sur de Córdoba y Santa Fe. De hecho, señaló que, durante el invierno, los gasoductos están llenos y aun así no se logra satisfacer la demanda, por lo que se torna imprescindible la importación. Asimismo, mencionó que los analistas se preguntan qué sucederá, considerando que “no sobran dólares”, que el precio está subsidiado y que las tarifas están atrasadas.

El presidente de la Cámara de Fruta Industrializada de Mendoza (Cafim), Raúl Giordano, expresó que hay incertidumbre, ya que algunas empresas utilizan combustibles alternativos, pero que sólo podrían cubrir el faltante de gas las que usan biomasa, mientras que las que dependen de fueloil o gasoil no podrán hacerlo, porque ya hay problemas con el suministro de estos dos; al punto que tienen dificultades para traer envases y para llevar la mercadería a Buenos Aires.

Giordano explicó que, si bien el invierno es temporada baja, se producen mermeladas y puré de tomate, entre otras conservas. Y añadió que no cree que vayan a tener dificultad para conseguir proveedores, porque el gas para la industria tiene un precio de $20 a $25 el m3 -porque no está subsidiado-, frente a los $6 a $8 para los domicilios, pero que sí podría complicarse la conducción, si el Enargas establece que el recurso que va por el gasoducto es para los hogares.

Julio Totero, secretario de Asinmet (Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza), expresó que los posibles cortes no afectarían al sector en forma directa, porque no utilizan gas en la producción, pero sí de modo indirecto a quienes tienen como clientes a la agroindustria. Y que también tendría un impacto la suba del precio.

Por otra parte, señaló que hace varios años que desde la entidad advierten sobre el problema que implica que la matriz energética nacional se haya basado en la utilización de centrales térmicas –que consumen combustibles fósiles- para generar electricidad; en lugar de usar la energía hidráulica o renovables como la solae y la eólica. En este sentido, consideró que la guerra Rusia-Ucrania ha venido a exponer las propias falencias.

Daniel Ariosto, titular de la UCIM (Unión Comercial e Industrial de Mendoza), coincidió en que se puede producir energía eólica e hídrica, pero que, en los últimos 30 años se ha hecho muy poco en materia energética en el país. Comentó que, ante la posibilidad de que haya cortes, asociados a la entidad ya les han manifestado el temor de verse obligados a paralizar acciones por uno o dos días, ya que esto tendrá consecuencias hasta en el empleo, porque esos trabajadores tendrán que estar en sus casas cuando esto suceda.