Preocupación en el sector industrial en Salta por falta de gas para los próximos meses

La preocupación en el sector industrial por la falta de gas que va a sufrir el país en los próximos meses crece. El derrumbe de los yacimientos gasíferos del norte salteño, el recorte de las importaciones de Bolivia, el retraso de inversiones en infraestructura de interconexión, el alza de precios internacionales y las demandas globales disparadas por la invasión de Rusia a Ucrania colocaron a Salta y sus vecinas del NOA frente a un clima de tormenta energética perfecta que preocupa a la industria y la producción.

Hay angustia en el sector porque hasta hace unos días tampoco había reglas claras en cuanto a la negociación de Argentina con el país vecino. La última información que tenían los industriales era que el contrato con Bolivia para la provisión de gas se tenía que aumentar un volumen mayor a 12 millones de metros cúbicos para lograr el abastecimiento.

«Eso estaba planteado, también el aumento en el precio que se iba a pagar respecto a ese gas importando que iba a repercutir en el valor de compra. Así que ya había un escenario diferente que estaba generando una preocupación respecto al sector industrial. A partir de la no concreción de la firma de los contratos y tener un panorama muy negativo respecto al abastecimiento del gas para el sector industrial hoy estamos muy preocupados», expresó Paula Bibini, presidenta de la Unión Industrial de Salta (UIS).

El sector espera conocer cuál va a ser la decisión del Gobierno nacional respecto a los cortes programados. La incertidumbre crece en los sectores industriales locales ante el temor de caer en las restricciones que años atrás paralizaron procesos fabriles y generaron desabastecimiento de insumos, cierres de plantas, reducciones de turnos laborales y pérdidas económicas.

«Esto obviamente afectará directamente a la planificación en la producción porque seguramente va a haber turnos que van a estar reducidos, con lo cual bajará el volumen de producción y productos a entregar. Eso significará seguramente algún tipo de demora en la entrega de productos terminados al mercado interno o de exportación. Muchas empresas tienen comprometidas ventas ya anticipadas de sus productos. Esto afecta directamente a la producción y a la industria», expresó la directiva industrial.

Paula Bibini sostuvo que nuevamente ve la «falta de previsibilidad» por parte del Gobierno nacional. Aseguró que ya se sabía desde los primeros meses del año, antes de que se declare la invasión de Rusia a Ucrania y se dispare la demanda global de gas, de que esto iba a suceder.

«Obviamente nos tendremos que adaptar entre todos a este recurso escaso, pero la verdad que la situación es muy preocupante porque en definitiva estamos planificando un crecimiento y un desarrollo industrial y, en este contexto, no lo vemos viable. Nos vemos totalmente restringidos nuevamente por una falta de política pública que prevea este tipo de cuestiones», afirmó la presidenta de la UIS.

«Si el industrial tiene que pagar una tarifa cuatro veces mayor a la que venía pagando, eso se traslada al producto y esta cuestión termina impactando en el precio final de venta. Esta falta de previsibilidad del Gobierno nacional termina impactando en el bolsillo», agregó.