Hualco, un viaje al pasado en La Rioja

Una ciudad de piedra construida hace más de mil años por los pueblos originarios expone sus vestigios en las laderas y las lomas de la quebrada del río Hualco, en el extremo norte de las rocosas Sierras del Velasco, provincia de La Rioja. Se trata del Sitio Arqueológico de Hualco, declarado Reserva Cultural y Natural en 2004 para proteger tanto sus valiosas reliquias como su rica biodiversidad.

También llamado el Pucará de Hualco, está ubicado a 5 km de Schaqui, departamento de San Blas de Los Sauces, y es de fácil acceso desde la capital riojana o desde Chilecito por rutas rodeadas de desierto.

Para llegar a este lugar cargado de historia hay que cruzar previamente por el Camping de Andolucas, a través de un camino pavimentado que va orillando el cordón del Velasco.Sitio Arqueológico de Hualco, declarado Reserva Cultural y Natural en 2004. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Sitio Arqueológico de Hualco, declarado Reserva Cultural y Natural en 2004. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Su balneario en el río es muy visitado por los lugareños y cuando hace calor, un chapuzón allí -o en alguna de las tres hermosas ollas en la quebrada junto a la entrada del sitio -es muy recomendado antes de la caminata.

La importancia del agua

¿Quiénes fueron los habitantes de este lugar? El secretario de Turismo de San Blas de los Sauces, Alan Leiva, cuenta que en la zona habitaban las culturas ciénaga, de los años 550 al 1000 (período medio); aguada, del 1000 al 1400 (período tardío); belén y sanagasta.Hualco está a 5 km de Schaqui, departamento de San Blas de Los Sauces. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Hualco está a 5 km de Schaqui, departamento de San Blas de Los Sauces. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Sin embargo, no se sabe exactamente cuál de esas poblaciones construyó y habitó los recintos. Los arqueólogos -que realizaron las primeras excavaciones hace poco más de un siglo- interpretan que la ciudad fue ocupada por primera vez cerca del año 1000, en un período que llaman de Integración Regional o Aguada.

Su nombre se entiende de distinto modo según las distintas lenguas empleadas, pero siempre refiriéndose a su recurso fundamental para el asentamiento: el agua.

Hualco es “agua redonda” en kakán, la lengua de los diaguitas (hual: redondo y : agua, por la reserva de agua en la quebrada), pero también puede derivar de Huaycu (zanja, cañadón o quebrada). La guía Nabila Chacoma nos explica que aunque los turistas imaginen que el nombre se refiere a una cultura originaria, habría sido una creación del arqueólogo Enrique Quevedo.Hualco, una ciudad de piedra construida hace más de mil años por los pueblos originarios. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Hualco, una ciudad de piedra construida hace más de mil años por los pueblos originarios. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

En el museo

En el ingreso al sitio hay un pequeño y bello museo construido con adobe, piedra y paja. Sus salas, recién reacondicionadas, pueden visitarse con un guía local o escaneando los códigos QR en la aplicación Hualco, para acceder al audio en español o inglés. Esa app sirve también para llegar desde cualquier lugar del país y cotejar información y horarios.

En la primera sala se brinda una charla introductoria junto a una gran imagen del sitio, y en la segunda se exhiben las fotografías de las pinturas rupestres cercanas.Una de las salas del museo. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Una de las salas del museo. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

En la tercera se exponen las primeras vasijas en cerámica de las distintas culturas, que se diferencian por colores y dibujos: ciénaga (gris, con dibujos geométricos), aguada (rojo y negro), belén (negro opaco con serpientes y alas de aves) y sanagasta (rojo pálido, negro y blanco, con dibujos de los cerros, el cactus, y el ojo, las fauces y la cola del jaguar, que era considerado un dios).

Se destacan una olla donde se comprobó científicamente que la última comida preparada allí fue mazamorra y tres de las 38 urnas funerarias halladas, pertenecientes a un niño, un bebé y un cacique.

En la cuarta sala se muestran morteros de dos tipos: takanas (más profundos, para moler) y conanas (más cóncavos, para amasar).

También hay proyectiles de cuarzo, como pequeñas flechas, y boleadoras de piedra que utilizaban para cazar guanacos y tarucas, piedras lajas con gran filo para cuerear los animales, hachas de piedra y dos figuras muy importantes: el Hualquito, un dije de malaquita que pertenecía al chamán de la comunidad, y una figura femenina sentada, con una corona.Fotos y objetos en el museo de Hualco. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Fotos y objetos en el museo de Hualco. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

En la quinta se descubren los cántaros de agua que usaban para enfriar y los botellones para sus bebidas: chicha (maíz) y aloja (algarroba), que se siguen empleando hoy en día para guardar la ñapa, también de algarroba dulce. También se ven vasijas para conservar los dulces.

Por último se realiza una visita guiada por el sitio arqueológico a través de la tecnología (computadora con recorrido 360°) para quienes no pueden transitar el sendero.

En el camino

Adentrarse en el sitio arqueológico es mágico, porque nos transporta de manera inmediata a la época en que vivían aquí los primeros pobladores. La visita debe realizarse junto a un guía, porque es un área protegida y a pesar de su riqueza arqueológica, por ahora solamente se excavó una pequeña parte, mientras otros muchísimos tesoros siguen escondidos.

La subida asusta un poquito al comienzo, pero es muy tranquila y apta para todo público. A lo largo del sendero se visitan algunos de los cerca de ciento cincuenta recintos cuadrados, rectangulares y en formal de L de distintos tamaños, según la cantidad de integrantes que tenía cada familia. De las piedras graníticas que conformaban las paredes exteriores se conservan las partes bajas.La visita a Hualco se hace con guía. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

La visita a Hualco se hace con guía. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

La guía cuenta que se estimaba que se alzaban hasta dos metros de altura y el interior de la vivienda se cavaba en la sierra, para dar espacio y frescura, mientras los techos -que eran a dos aguas pero no se conservan- estaban revestidos con jarilla pichana y otra vegetación del lugar.

En la parte baja se encuentran las casas donde vivían los campesinos agricultores y ganaderos, mientras en lo alto se divisan las casas de los nobles, el chamán y el cacique, dueño de una con dos ambientes en lugar de uno, porque era el único autorizado a tener dos esposas y el depósito.

La primera parada del recorrido, que se extiende por una hora y media aproximadamente, es junto a los 30 morteros cavados en las piedras graníticas que se usaban para moler los granos de maíz, porotos y algarroba y para hacer distintos tipos de harinas. En los carteles explicativos se muestran escenas de la vida hace mil años: algunas mujeres hacían la molienda, otras fabricaban las vasijas y los hombres cazaban con arcos y flechas y boleadoras, o cortaban palos para revestir sus techos.Hualco, La Rioja. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Hualco, La Rioja. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

En el ascenso hasta la casa del cacique también se hacen paradas en una plaza y lugares sagrados donde durante la vista se pueden hacer pilas de piedras como ofrenda y agradecimiento a la Pachamama.

Cuando se llega al punto más alto, a 1.207 metros -donde están colocando cercos protectores-, la vista de la barranca del río Hualco y de toda la región circundante, con sus viñedos y sus plantaciones de pistacho a un lado y los cerros Famatina (con su cumbre siempre nevada) y Catamarca al otro, estremece por su belleza infinita. Y se entiende por qué las culturas originarias eligieron este lugar como vivienda y estratégica fortaleza (pucará en lengua quechua).

Dibujos

Quienes quieran hacer un trayecto más largo y tengan buen estado físico podrán disfrutar de un trekking de subidas y bajadas por las piedras para ver los petroglifos que atestiguan también la vida de los pueblos originarios.Todos los recorridos se pueden hacer en un mismo día. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Todos los recorridos se pueden hacer en un mismo día. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

En compañía de guías, se visitan diferentes sectores con pinturas rupestres en las rocas, donde quedaron plasmadas sus creencias y escenas de la vida cotidiana.

Las más importantes son una figura que los pobladores locales denominan El changuito de Hualco: un niño enlazando un pequeño guanaco, a quien muchos del lugar le hacen promesas. También lo llaman el Mikilo, que según una leyenda riojana es un espíritu maligno que se lleva a los niños que no duermen la siesta.

También se ven en las rocas los llamados “dibujos del felino”, sobre todo ojos y garras; el búho, el sol y la luna; y unos símbolos que parecen el juego del tatetí pero se habrían usado para contar los animales.

Este recorrido se completa con otro más corto hasta la Reserva, un mortero muy grande donde los pobladores guardaban el agua en períodos de sequía. Entre ambos no llevan más de una hora y media.En las caminatas se aprecia la flora y la fauna del lugar. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

En las caminatas se aprecia la flora y la fauna del lugar. Foto Secretaría de Turismo San Blas de los Sauces

Durante las caminatas se pueden apreciar la flora y la fauna del lugar. Los enormes cardones les dan color a las piedras graníticas. Es una especie protegida en el país y, además, su bella flor fue declarada símbolo floral de la provincia de La Rioja.

La vegetación es poca y se completa con el chaguar, planta baja y aserrada cuyas fibras ya usaban los pueblos originarios para la fabricación de tejidos y escobas y aún se emplea hoy para hacer señales de humo; la jarilla, un arbusto de tallos leñosos y resinosos con flores amarillas que se utilizaban para teñir sus telas; y la higuerilla, un arbusto con tallos simples de usos ornamentales y medicinales, empleada para la fabricación del biodiesel por el alto contenido de aceite de sus semillas.

A la mañana temprano se ven guanacos, perdices, liebres y zorros, pájaros carpinteros y loros barranqueros. También hay tarucas o venados andinos y pumas, pero son difíciles de ver, y en el río hay bagres andinos, peces endémicos del lugar.

Todos los recorridos se pueden hacer en un mismo día, parte en la mañana y parte en la tarde, para disfrutar de un rincón poco conocido que resguarda una gran parte de nuestra historia.

MINIGUÍA

Cómo llegar: En auto, desde Buenos Aires son 1.260 km por las rutas nacionales 9 y 60 hasta el empalme con ruta nacional 40 en la localidad de Alpasinche. Desde la capital riojana son 180 km por la ruta nacional 60. Y desde Chilecito, 100 km por la RN 40.

En avión: por Aerolíneas Argentinas, ida y vuelta de Aeroparque a La Rioja capital, desde $ 25.000 para viajar a fines de abril.

Dónde alojarse Hotel Resort Entre Viñedos: Habitación classic con vista a los viñedos para dos desde $ 17.000 y para 4 desde $ 21.000 por día.

Camping de Andolucas: Cabañas equipadas para 6 ($ 4.000) y en carpa ($ 400 por persona) por día. La entrada en temporada alta (diciembre a marzo) para los no locales es $150.

Cuánto cuesta: Entrada general: $ 300, incluye circuito guiado por el museo y el sitio arqueológico. Museo solo: $ 50. Pinturas rupestres + reserva: $ 300.

Horario: de 8 a 12 y de 16 a 20 en verano y de 10 a 18 en invierno.

Consultar por excursiones a la luz de la luna (próximas 15 16 y 17 de abril).

En el sitio arqueológico hay confitería, quincho, baños y wi-fi. En el camping, restaurante con proveeduría, feria de artesanos y baños con duchas. El horario de verano es de 8 a 17 horas.

Atención: Llevar protector solar y mucha agua para las caminatas.Usar calzado adecuado, como borceguíes o zapatillas. Manejar despacio en todas las rutas de la región, porque muchos animales cruzan solos o en manada, de día y de noche.

Dónde informarse: Oficina en la RN 40 junto a la estación de servicio YPF (ex Hostería Salicas), en Salicas: lunes a viernes de 9 a 13 y de 16 a 20; sábados, domingos y feriados de i a 19. Tel. 3804348726.

Redes sociales: @secturlossauces en Instagram y Secretaría de turismo – San Blas de los Sauces – en Facebook.