Mendoza: La ropa aumentó 70% en un año y esperan más subas en invierno

Las prendas de vestir y el calzado han tenido aumentos superiores al 70% en el último año, de acuerdo con los datos que difundió en febrero la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicos de Mendoza (DEIE), un valor por encima del nivel general (53,5%). Desde el sector anticipan que, con el inicio de la temporada otoño-invierno, los incrementos se harán sentir en artículos que de por sí son más costosos: la ropa y el calzado de abrigo.

De esta forma, advierten que difícilmente una campera liviana o un buzo de alguna marca reconocida baje de los $ 6.500 esta temporada y aseguran que se requerirán aproximadamente unos $ 18.000 para adquirir un tapado de calidad.

Las razones son múltiples. En el último año, por ejemplo, las paritarias del sector cerraron con un ajuste del 47,2%. Si bien no superaron a la inflación, se trató de un incremento considerable para un sector que en 2021 registró ventas 43% por debajo de los niveles pre-pandemia (dato noviembre de 2021). ,Además, referentes del sector advirtieron que están sufriendo incrementos superiores al 80% anual en algunas telas e insumos importados.

Así, de acuerdo con Daniela Noli, gerente de Knauer, cadena mendocina de locales de ropa de mujer y fabricantes de indumentaria, los proveedores subieron bastante los precios, y todo eso se ve reflejado en el ticket final. De todas maneras, la dificultad principal es la inflación.

“Trabajamos con industria nacional, pero existen algunos componentes importados que subieron mucho, algunos insumos hasta un 80%, sobre todo en las telas y avíos (cierres, tachas y hebillas). Los proveedores aumentan las listas todos los meses, y a veces por encima de la inflación (en torno al 7%). De hecho, algunos productos dolarizados, tuvieron aumentos en dólares”, destacó la empresaria.

Pese a todo lo anterior, Noli señaló que siempre buscan ofrecer una amplia variedad de productos, con líneas premium, que utilizan las telas y los estampados más costosos, y algunas opciones más accesibles, que son los “caballitos de batalla de la marca”. Así mismo, ofrecen cuotas sin interés, promociones especiales y descuentos en los shoppings en los que tienen presencia.

Daniela reconoce que aunque la indumentaria está entre las necesidades básicas, en tiempos de caída del poder adquisitivo se trata de un sector que se reciente, y es importante mantener los precios cercanos a las posibilidades de sus compradores. “La ropa no es de primera necesidad como puede ser un alimento, o incluso como puede ser la ropa de niños, que se compra con mayor frecuencia,. Tratamos de hacer cintura para poder cumplir con todos los públicos”, agregó.

No obstante, también se trata de un sector con muchos desequilibrios en cuanto a la competencia. Es por eso que a una marca mendocina, “que sabe con qué talleres trabaja” y que mantiene todo en blanco, le puede resultar más difícil mantener los precios bajos y con productos de buena calidad, frente a lo que puede verse en algunos locales que ofrecen “precios al por mayor”, con tan solo la compra en efectivo.

En el rubro de los calzados la situación es similar, Celia Maggioni, propietaria, junto a su marido Darío Gallerani, de la firma Maga Design (“calzado de excelencia hecho por artesanos”), destacó que “todos los insumos están subiendo de forma permanente”, por lo que calcular el costo de un zapato se vuelve una tarea más que difícil. “Tenemos que ver qué porcentaje de ajuste se puede aplicar, porque hay insumos que aumentan más y otros menos, pero en general vamos siguiendo a la inflación”, señaló.

La firma es responsable de una línea de zapatos a medida para eventos especiales, pero también posee opciones “urbanas”, para las que ofrecen descuentos y de tres a seis cuotas sin interés. Sobre el primer aspecto, Celia destacó que “los casamientos se han atrasado y si bien hay muchas fechas confirmadas para mayo, luego iniciará la temporada baja”.

En toda su línea se mueven con productos nacionales. “Ya no encontramos proveedores que ofrezcan productos importados. Los precios en dólares, y las dificultades para importar hicieron que hoy se trabaje exclusivamente con materiales nacionales de calidad”, cerró.

A fines de 2021, la Fundación Pro Tejer (organización sin fines de lucro cuya misión es asistir, desarrollar, contener e integrar a la cadena de valor agro-industrial textil y de confecciones de Argentina) enumeró los “factores que explican el aumento de los precios de indumentaria en Argentina, o el récord de precios de las materias primas a nivel mundial”.

Los aumentos interanuales en dólares superaron el 80% en el caso de telas como el spandex; y hubo subas considerables en otras materias primas (algodón, 59%; fibra de poliéster, 26%; rayón viscosa, 24%; acrílico, 70%).

Asimismo, el aumento de los costos de los fletes internacionales fue más que considerable. Antes de la pandemia un contenedor costaba unos 2.000 mil dólares, pero luego pasó a costar 12.000 mil dólares (hasta un 600% más) y al mismo tiempo, el peso argentino se devaluó un 25% en términos interanuales.

Todo esto fue agravado por la “dificultad para encontrar talleres donde confeccionar prendas”, y por un sector al que le está costando recuperar el consumo interno, fruto de la pérdida de poder adquisitivo de la población.

“Frente a un mercado más chico, el costo unitario por producto aumenta, debido a que los costos fijos deben prorratearse entre menos unidades. Las ventas en supermercados cayeron un 23% en términos reales al comparar enero septiembre 2021 con el mismo período de 2019; y las ventas en shoppings se ubican un 43% por debajo de los niveles de 2019″, explicaron.