Gobernadores en Buenos Aires: Muchas más ausencias que presencias y menos volumen político

Las promesas de medidas y de cambios que les hizo el presidente Alberto Fernández a los gobernadores alcanzó para que los mandatarios provinciales aceptaran postergar una semana su promocionada reunión en el Consejo Federal de Inversiones, su base de operaciones en la Capital. Los mandatarios provinciales están inquietos a pesar del apoyo público que le manifiestan al jefe de Estado. La inflación está a la cabeza de sus preocupaciones mientras la mayoría ya piensa en desdoblar las elecciones en sus distritos de los comicios nacionales. El chaqueño Jorge Capitanich directamente pidió un acuerdo económico, político y social.

El encuentro en el CFI este lunes fue menor, pero significó otro movimiento coordinado de varios gobernadores. Tuvo muchas más ausencias que presencias y menos volumen político que el encuentro anterior, del 30 de marzo, cuando se congregaron 19 mandatarios provinciales en la sede de la calle San Martín. La afluencia masiva de gobernadores a la Ciudad fue facilitada entonces por la reunión previa a la que había convocado el ministro del Interior Eduardo «Wado» de Pedro para sumar apoyos en su disputa judicializada con Horacio Rodríguez Larreta por la coparticipación. En el encuentro privado, varios exigieron un plan urgente anti-inflacionario, según Clarín.

Esta vez apenas un puñado de gobernadores se dieron cita en el Consejo. Estuvieron el chaqueño Capitanich, devenido en un primus inter pares; el riojano Ricardo Quintela, el catamarqueño Raúl Jalil; el fueguino Gustavo Melella y el bonaerense Axel Kicillof. El encuentro, por la tarde, se extendió durante más de una hora. Capitanich, Kicillof y Melella se trasladaron luego a la Casa Rosada para presenciar en primera fila el acto en el que el Alberto Fernández anunció un bono de $ 18 mil para 13 millones de personas.

En el entorno del gobernador bonaerense relativizaron el alcance del encuentro político, porque Kicillof solo estuvo 30 minutos en el CFI y porque la excusa formal de su presencia fue la firma de un convenio de gestión con Jalil. De todos modos, cerca de Kicillof confirman que varias de las ansiedades de los gobernadores son comunes. “No creo que haya alguno al que no le preocupe la inflación, los precios internacionales o las pautas que establece el acuerdo con el FMI”, señalan en La Plata.

El gobernador bonaerense ya hizo saber que por ahora no planea avanzar en un desdoblamiento de los comicios en la Provincia, al revés de lo que empujan la mayoría de los mandatarios del Interior, preocupados por la competitividad electoral del Frente de Todos a nivel nacional. En cambio, el ex ministro de Economía sí se diferenció del Gobierno con medidas propias contra la inflación, que fueron criticadas en la Rosada. Melella, en tanto, tenía prevista una reunión este martes con Fernández, en Casa Rosada.

El Norte reclama una batería de leyes y un acuerdo político, económico y social

Antes de llegar al CFI, Capitanich -al que muchos imaginan como uno de los aspirantes a la presidencia en una PASO oficialista (el kirchnerista Paco Durañona sostuvo este martes que sería un buen candidato)-, Jalil y Quintela y el resto de sus pares del Norte Grande; el radical Gerardo Morales, de Jujuy; y el santiagueño Gerardo Zamora se reunieron con el presidente de Diputados Sergio Massa, y los jefes de bloque oficialistas en las dos cámaras, el formoseño y delegado de Gildo Insfrán José Mayans y Gerardo Martínez.

Reclamaron un paquete de leyes productivas para su región: el Tratado de Integración del Norte Grande; la Ley Automotriz y Desarrollo Federal de Autopartes; la Ley de Electromovilidad y Diseño en la Norma de Régimen de Promoción de las provincias productoras de Litio; la Ley de Cannabis Medicinal para promover en el Norte la industria médica; el Comité de Bajos Submeridionales; la ley de Compre Argentino; la transferencia de Inmuebles; y la Ley de Tarifa Energética Diferencial. También convinieron en sesionar en una de las provincias del Norte.

Más allá del comunicado oficial, pretenden también que el Gobierno transfiera inmuebles nacionales a las provincias para poder escriturar títulos de propiedad en sus distritos.

Capitanich y Zamora, uno de los más molestos con la gestión nacional, fueron quienes transmitieron los pedidos a Massa, que también conversó por teléfono con el salteño Gustavo Sáenz.

Gobernadores con Beliz

Luego del acto en el que pidió regular las redes sociales, Gustavo Beliz volvió a encabezar un encuentro del Consejo Económico y Social que preside. La primera reunión plenaria federal del Consejo fue casualmente en Chaco, donde estuvo el gobernador anfitrión y Carlos Haquim, vicegobernador de Jujuy. En Resistencia, Capitanich trazó un duro diagnóstico sobre la escasez crónica de dólares y de energía de cara al futuro.

“Si nosotros no logramos estabilidad cambiaria como base para la estabilidad macroeconómica, como base para un programa de desarrollo de inversión, como base generación de empleos de calidad, como base de una matriz calificada exportadora, como base para aumento para un aumento de base de salarios, definitivamente vamos a tener una restricción”, sostuvo el gobernador que este lunes en privado le transmitió su apoyo al Presidente.

En público, Coqui (que también suena para un hipotético desembarco en un ministerio) elogió la tarea del Consejo de Beliz y pidió un acuerdo económico, político y social de largo plazo. «Llegó el tiempo en el que la voluntad de los actores será maximizar las coincidencias. Esa maximización de las coincidencias se logra con un pacto económico, político y social para producir riqueza y distribuir equitativamente», sentenció en un diagnóstico parecido al que traza Massa en Diputados.

El ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis es uno de los ministros que absorbe más demandas de los gobernadores. Solo en la última semana se entrevistó con 9 ejecutivos provinciales de todos los signos políticos.