El último informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) revela un panorama preocupante para el consumo en el país. Según el Indicador de Consumo (IC) correspondiente a mayo de 2024, se registró una caída interanual del 7,7%, marcando un retroceso desestacionalizado del 2,2% frente al mes de abril.
El análisis destaca que el ingreso nominal promedio por hogar se situó en $1.084.000 durante mayo, lo que implica una disminución del 21% en su poder de compra en comparación con el mismo mes del año anterior. Este deterioro en el poder adquisitivo se ha visto exacerbado por el alza de precios en los primeros meses de 2024, impactando negativamente en el consumo privado, que cayó un 6,7% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2023.


El informe subraya que, a pesar de un aumento en los salarios registrados en los últimos dos meses que superó al Índice de Precios al Consumidor (IPC), este incremento aún no se ha reflejado en el consumo. La disminución de mayo es la mayor registrada desde que la CAC comenzó a elaborar este indicador en febrero de 2021, indicando una profundización en la pérdida del poder adquisitivo.


Sectores específicos también reflejan esta tendencia negativa. El consumo de indumentaria y calzado mostró una caída interanual del 27%, mientras que el transporte y los vehículos disminuyeron un 11,3%. La recreación y la cultura sufrieron una fuerte caída del 42,6%, mientras que el consumo de vivienda, alquileres y servicios públicos aumentó un 6,3% debido a una mayor demanda de electricidad por temperaturas más bajas de lo habitual.


A pesar de que la tasa de inflación mensual se desaceleró a 4,2% en mayo, con una tasa interanual de 276,4% y una acumulada anual de 71,9%, la postergación de incrementos tarifarios de gas y electricidad hasta junio podría revertir esta tendencia, afectando aún más el poder de compra de las familias.

En conclusión, el informe de la CAC pinta un cuadro sombrío para el consumo en Argentina, con un decrecimiento acumulado del 4,3% en los primeros cinco meses de 2024. Se espera que esta tendencia negativa continúe, aunque podrían observarse mejoras intermensuales a medida que se recupere gradualmente el poder adquisitivo de los salarios.







