El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, viajó a Roma junto a su familia en un momento de alta tensión para la provincia. Su ausencia en medio de eventos clave deja a la vicegobernadora Teresita Madera al frente, enfrentando desafíos importantes. El viaje de Quintela alimenta las especulaciones sobre su prioridad en alcanzar la presidencia del Partido Justicialista a nivel nacional.
Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja, se ha distanciado de la provincia en una de las semanas más difíciles para su gestión, al viajar a Roma acompañado de su familia. Su ausencia, desde el martes, ha generado críticas y aumentado las especulaciones sobre sus ambiciones políticas a nivel nacional, dejando entrever que su principal objetivo es asumir la presidencia del Partido Justicialista.
La decisión de Quintela de salir del país ocurre en un momento en el que La Rioja enfrenta serios desafíos institucionales y sociales. Durante su ausencia, la vicegobernadora Teresita Madera ha asumido el control de la gobernación, afrontando su primera gran prueba como líder provincial. Esta semana ha estado marcada por la destitución de la jueza Norma Abate de Mazzucchelli, un hecho que ha provocado un fuerte impacto en el ámbito judicial, y por la trágica muerte de un piloto de un avión hidrante durante operaciones de emergencia, lo que ha generado gran conmoción en la comunidad.

Además, la implementación de ‘los chachos’ entre los empleados públicos ha añadido una nueva capa de tensión en la gestión de Madera, quien ahora debe tomar decisiones críticas en un entorno cada vez más complicado para el oficialismo provincial.
Este panorama ha reforzado las conjeturas sobre el futuro político de Quintela, quien podría estar preparando su salida de la gobernación para consolidar su liderazgo en el Partido Justicialista a nivel nacional. Mientras tanto, Teresita Madera se enfrenta al desafío de mantener la estabilidad y gobernabilidad en La Rioja en medio de esta coyuntura adversa.







