El concejal electo de La Libertad Avanza, Javier Horacio Ruiz, criticó la efectividad del «chacho» en La Rioja, afirmando que los ciudadanos buscan deshacerse rápidamente de la moneda debido a su supuesto bajo valor. Sus comentarios reflejan una creciente preocupación por la economía provincial y el manejo de la administración Quintela.
En las últimas horas, Javier Horacio Ruiz, concejal electo por La Libertad Avanza y presidente del Partido NOS en La Rioja, lanzó fuertes críticas contra la moneda local, coloquialmente conocida como «chacho», utilizada en la provincia. A través de su cuenta de Twitter, Ruiz comentó que «la gente cobró los chachos y salió rápidamente a hacer compras», sugiriendo que la ciudadanía prefiere gastar rápidamente el dinero ante la percepción de que su valor es inestable.
«Una muestra más de lo volátil que es el papelito de color con falso valor. Todos prefieren deshacerse de ellos lo antes posible», expresó Ruiz en su tuit, refiriéndose a la rápida circulación del «chacho» como un síntoma de la falta de confianza en esta moneda.
El término «chachos» ha sido adoptado por la población para referirse a este medio de pago emitido por el gobierno de Ricardo Quintela, en un contexto de creciente inflación y dificultades económicas a nivel nacional. La crítica de Ruiz se suma a las voces opositoras que cuestionan las políticas económicas de la administración provincial, alegando que lejos de brindar estabilidad, estas medidas solo contribuyen a la incertidumbre financiera.
Mientras tanto, los seguidores del gobernador Ricardo Quintela, denominados «Quintelistas», han defendido la iniciativa del «chacho» como una solución temporal ante la crisis económica, argumentando que ha permitido dinamizar el consumo en momentos difíciles. Sin embargo, la percepción generalizada de que la moneda carece de valor real sigue siendo un punto de tensión en la provincia.
Este intercambio pone en evidencia las profundas divisiones en torno a las políticas económicas en La Rioja, en un contexto en el que la gestión financiera se encuentra bajo el escrutinio tanto de la oposición como de los ciudadanos comunes.







