El gremio docente enfrenta un escenario crítico tras perder el código de descuento de sus afiliados. La disminución de ingresos llevó al despido de personal, mientras los reclamos legales comienzan a surgir.
El panorama interno de la Asociación de Maestros y Profesores (AMP) de La Rioja se encuentra en una crisis sin precedentes. La pérdida del código de descuento sobre los salarios de sus afiliados, una herramienta clave que garantizaba ingresos regulares al gremio, ha reducido drásticamente su capacidad de recaudación. Esta situación financiera comprometida derivó esta semana en el despido de al menos diez empleados, una decisión que agrava las tensiones internas y externas del sindicato.
La raíz del conflicto
El enfrentamiento político entre el gremio, liderado por Rogelio De Leonardi, y el Gobierno provincial se intensificó tras más de un mes de paro docente, lo que generó la eliminación del código de descuento que facilitaba el aporte automático de los afiliados. Ahora, los docentes deben realizar el pago de su cuota sindical de forma presencial, lo que provocó una caída abrupta en los ingresos del gremio.
Adicionalmente, la pérdida de apoyo en las medidas de fuerza también está vinculada al Incentivo Provincial para la Enseñanza (IPE), un beneficio que garantiza $100.000 por cargo a los docentes que no registren inasistencias injustificadas, un factor que disuade a muchos de participar en los paros convocados por AMP.
Los despidos y su impacto legal
En este marco, los despidos han generado cuestionamientos legales. Marcela Masud, abogada de una de las personas afectadas, denunció que las cesantías fueron realizadas sin causa. Según Masud, el gremio no presentó argumentos jurídicos ni laborales para justificar los despidos y, en cambio, atribuyó la situación financiera a su conflicto con el Gobierno provincial.
«Nunca había visto algo así en mis años de ejercicio profesional. Los empleadores deben asumir la responsabilidad de los despidos, no pueden transferir su problema financiero a los trabajadores,» señaló la abogada, quien confirmó que su representada llevaba más de 21 años trabajando en AMP.
Masud también anticipó que ya se han iniciado reclamos judiciales, aunque hasta ahora solo una persona despedida formalizó la acción legal.
El futuro de AMP
La fragilidad financiera y política del gremio docente plantea interrogantes sobre su capacidad para mantener su estructura organizativa y continuar representando a sus afiliados de manera efectiva. Sin embargo, el conflicto también resalta un problema más amplio: el impacto de la dependencia económica de las instituciones gremiales en las políticas gubernamentales.
Con demandas legales en curso y un debilitamiento de su base afiliada, AMP enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia, en un contexto donde las decisiones tomadas ahora podrían definir el futuro del sindicato en La Rioja.







