La asambleísta fue detenida durante un encuentro minero organizado por el gobierno de La Rioja. Denunció violencia verbal por parte de la policía y reafirmó su compromiso con la defensa del agua y la vida.
Jenny Luján, reconocida asambleísta y activista ambiental, fue liberada este lunes tras haber sido detenida en Villa Castelli mientras participaba en una manifestación contra la minería. El evento que generó la protesta era un encuentro minero encabezado por el gobierno provincial.
En diálogo con FENIX Multiplataforma, Luján aseguró que no cometió ningún delito y que su única intención, junto a su grupo, era defender el derecho al agua y la vida. «Sé que no he cometido ningún delito, solo defendí lo que considero un bien esencial para todos», declaró.
Luján relató que la protesta surgió luego de que las redes sociales anunciaran la realización del evento. Según explicó, su grupo asistió para dejar en claro que la minería «no tiene licencia social» en la provincia. La asambleísta señaló que el evento estuvo marcado por una fuerte presencia policial, empresarios mineros y funcionarios, pero careció de representación popular.
Además, denunció haber sufrido violencia verbal durante su detención y afirmó que presentará las denuncias correspondientes. «Fue un acto de intimidación. Me maltrataron verbalmente y eso no puede quedar impune», sostuvo.
El caso ha generado una ola de solidaridad de organizaciones sociales y ambientales que rechazan la criminalización de la protesta y apoyan a Luján y su lucha. «Este tipo de reacciones solo refuerza nuestro compromiso con la defensa del agua y los recursos naturales», expresó uno de los integrantes de la Asamblea Ambiental de La Rioja.
La detención de Luján reabre el debate sobre la minería en la provincia y la falta de consenso social en torno a esta actividad, un tema que continúa dividiendo opiniones en La Rioja.







