El precio de la garrafa de gas de 10 kg alcanzó los $15.000 en La Rioja, y con el costo de envío asciende a $20.000. Este incremento, resultado de ajustes en el precio máximo de referencia, genera preocupación en los hogares que dependen de este recurso esencial, especialmente en contextos de vulnerabilidad económica.
El acceso al gas envasado, indispensable para miles de hogares en La Rioja, enfrenta un nuevo desafío con el aumento de su precio. Desde esta semana, el costo de la garrafa de 10 kg se fijó en $15.000, y con el servicio de envío el valor total asciende a $20.000. Este ajuste responde a una decisión de la Secretaría de Energía de la Nación, que aumentó en un 24% el precio máximo de referencia para las garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP).
El objetivo del ajuste, según fuentes oficiales, es corregir el retraso acumulado en los precios del GLP, que en los últimos años ha generado desequilibrios en el mercado y ha puesto en riesgo el suministro regular. Sin embargo, el impacto directo recae sobre las familias que dependen de este recurso para cocinar y calefaccionar sus hogares, especialmente en zonas donde no llega la red de gas natural.
En respuesta, el Gobierno Nacional continúa ofreciendo el Programa Hogar, un subsidio destinado a hogares sin conexión a la red de gas. En La Rioja, el monto del subsidio por garrafa es de $1.924, un valor que queda muy por debajo del precio actual, representando menos del 13% del costo total con envío.
Para las familias de menores ingresos, este incremento representa un golpe significativo en su economía, agravando el ya difícil escenario de la inflación. Organizaciones sociales y referentes barriales han comenzado a alertar sobre el riesgo de exclusión energética, una problemática que podría intensificarse si no se implementan medidas adicionales para garantizar el acceso a este recurso esencial.
El aumento también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema de gas envasado en un contexto de ajustes económicos y sobre la necesidad de políticas públicas que protejan a los sectores más vulnerables. Mientras tanto, los consumidores enfrentan la difícil tarea de ajustar sus presupuestos o buscar alternativas que, en muchos casos, no están disponibles.
El panorama del gas envasado en La Rioja expone la creciente brecha entre los costos de los servicios básicos y los ingresos de los hogares. Este escenario demanda una respuesta coordinada entre los diferentes niveles de gobierno para asegurar que este recurso vital siga siendo accesible para todos.







