En Santiago del Estero, indican que peligra la provisión y anticipan suba del precio del gas envasado

El presidente de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (Cegla), Pedro Cascales, señaló a El Liberal de Santiago del Estero que «toda la cadena de producción y abastecimiento de gas en garrafas (GLP) está trabajando a pérdida, en situación crítica y si no se actualiza fuertemente el precio, habrá zonas que ya no serán rentables y no se podrán operar».

El dirigente expresó que la falta de actualización que sufre el precio del gas en garrafa, sumado a los aumentos de costos operativos de las empresas productoras, fraccionadoras y distribuidoras de gas, llevó a que la supervivencia de las empresas, se encuentre en riesgo.

En la actualidad, la garrafa de 10 kilogramos en puerta de distribuidora se vende a $520, pero las empresas que trabajan con envíos a domicilio, la cobran entre $800 a $900, según la distancia donde se realice el envío. La garrafa social, tiene el mismo costo de $520 en puerta de distribuidor, solo que quienes la compran, reciben un subsidio del Estado nacional de $414, con lo cual solo deben agregar $106 para obtener los 10 kilogramos de gas envasado.

Según Cascales, «este aumento debería resolverse en los próximos días, hoy el aumento que deberíamos tener es por lo menos del doble, no digo para ganar dinero sino para empatar los costos porque el atraso es muy grande». Como ejemplo, señaló que «el consumo de una familia promedio de dos garrafas por mes hoy vale $1.040, pero si tuviera que utilizar leña le costaría $2.000 y cuando en el mundo se trabaja para remplazar leña por garrafa aquí es al revés, la garrafa es más barata que la leña».

Pero el problema es complejo porque se suma también la posibilidad de un faltante de gas propano que es el que rellena las garrafas, en el invierno.

«Toda la cadena de producción y abastecimiento de GLP envasado está trabajando a pérdida operativa. En el sector de fraccionado que es el sector que represento, la pérdida operativa es de $250 por cada garrafa de 10 kg, la que se agrava cuando se tiene que transportar el gas al norte del país», indicó Cascales.

Explicó que «el transporte de un camión a granel desde Bahía Blanca –donde se concentran las productoras- hasta las provincias del NOA, no cubren los $236 que es el precio autorizado por secretaria de Energía para venta de una garrafa en plataforma de un fraccionador, solo esos dos rubros sin agregar el resto de los rubros que tiene de costo un fraccionador con lo cual la situación es extremadamente critica».

Puntualizó: «Nosotros vislumbramos que si no se actualiza fuertemente el precio, probablemente haya zonas que no sean ya rentables y no se puedan operar porque las empresas van a empezar a no poder cubrir sus costos de manera continua».