La obra pública en La Rioja enfrentó un 2024 marcado por recortes presupuestarios y una reestructuración de prioridades. Solo dos proyectos fueron reactivados, mientras la provincia se enfocó en el mantenimiento de la infraestructura existente.
El panorama de la obra pública en La Rioja durante 2024 estuvo signado por recortes presupuestarios y ajustes en las políticas nacionales, lo que impactó significativamente en la capacidad de la provincia para avanzar en nuevos proyectos. Según el ingeniero Jorge Escudero, administrador de Vialidad Provincial, la eliminación del punto extracoparticipable, una fuente clave de financiamiento, limitó los recursos disponibles para la ejecución de obras viales.
“Nos hemos concentrado en el mantenimiento de los caminos existentes. La idea es salvar y conservar todas las inversiones realizadas, priorizando la culminación de las obras en curso”, afirmó Escudero, quien destacó el compromiso de la provincia en preservar la infraestructura vial ante un escenario adverso.
Obras reactivadas: un avance limitado
En este contexto, solo dos proyectos lograron reactivarse durante el año: la rotonda del Chacho y un tramo de la ruta 75. Por otro lado, obras de carácter nacional, como la ruta 73, permanecen paralizadas a pesar de los compromisos asumidos por Nación.
El ingeniero subrayó que, a pesar de las restricciones, Vialidad Provincial mantiene equipos y campamentos estratégicamente distribuidos en toda la provincia, garantizando la atención de las necesidades viales más urgentes.
Un enfoque en la preservación
Con recursos limitados, el gobierno provincial adoptó un enfoque basado en la preservación de las inversiones realizadas. La prioridad fue evitar el deterioro de obras ya iniciadas y asegurar la conectividad vial para las comunidades. “Concluir y capitalizar las obras en curso es fundamental para no perder lo invertido”, señaló Escudero.
El desafío hacia el futuro
El 2024 dejó en evidencia la necesidad de un financiamiento más estable para la obra pública en La Rioja. A pesar de los esfuerzos por mantener la red vial operativa, los recortes han frenado el desarrollo de proyectos esenciales para el progreso de la provincia.
De cara al futuro, el desafío será recuperar el impulso en la ejecución de obras estratégicas, tanto provinciales como nacionales, que permitan mejorar la infraestructura vial y fortalecer el desarrollo económico de la región. Mientras tanto, La Rioja seguirá apostando por el mantenimiento y la conservación como pilares fundamentales para afrontar esta etapa de restricciones.



