La falta de financiamiento nacional marcó un 2024 complejo para la obra pública en La Rioja. El gobernador Ricardo Quintela apuesta por fondos provinciales para finalizar viviendas, hospitales y escuelas pendientes.
La falta de financiamiento nacional marcó un 2024 complejo para la obra pública en La Rioja. El gobernador Ricardo Quintela apuesta por fondos provinciales para finalizar viviendas, hospitales y escuelas pendientes.
La obra pública en La Rioja enfrentó en 2024 uno de sus años más difíciles debido a la ausencia de transferencias nacionales y la necesidad de priorizar recursos limitados. Ante este panorama, el gobernador Ricardo Quintela anunció que su gobierno buscará finalizar las obras inconclusas utilizando fondos provinciales, con el objetivo de responder a las necesidades urgentes de la población y reactivar el sector de la construcción.
Impacto de la falta de financiamiento nacional
El ingeniero Alfredo Ghinatti, vicepresidente de la Cámara Riojana de la Construcción, destacó que el sector ha sido duramente golpeado por la crisis económica y los recortes presupuestarios, lo que resultó en una paralización casi total de los proyectos. Sin embargo, subrayó el compromiso del gobierno provincial de retomar los trabajos en enero de 2025 para completar las infraestructuras esenciales.
Entre las obras más relevantes, las viviendas encabezan la lista de prioridades, seguidas por hospitales y escuelas, cuya culminación es vital para mejorar la calidad de vida de las comunidades afectadas. “Estas obras son muy sensibles para la sociedad y necesitamos concluirlas con fuerza a partir del próximo año”, señaló Ghinatti.
Prioridades y planificación estratégica
La estrategia provincial se centra en preservar y capitalizar las inversiones realizadas, evitando que los proyectos inconclusos se deterioren. Esta decisión no solo busca cumplir con los compromisos asumidos, sino también generar un impacto positivo en el empleo y la economía local, especialmente en un sector que registra altos niveles de desempleo.
El gobierno también ha manifestado su interés en planificar nuevos proyectos que puedan ser ejecutados con recursos locales, aunque la prioridad inmediata será garantizar la finalización de las obras en curso.
Un desafío a futuro
El 2024 dejó en evidencia la necesidad de establecer un financiamiento más estable y previsible para la obra pública en La Rioja. La reactivación de proyectos pendientes es solo el primer paso hacia un modelo de inversión que permita a la provincia avanzar en el desarrollo de infraestructura de manera sostenida.
Con un enfoque en la culminación de obras esenciales y la recuperación del sector de la construcción, La Rioja afronta un desafío significativo para 2025. El compromiso del gobierno y el esfuerzo conjunto entre las autoridades y el sector privado serán claves para superar las limitaciones actuales y garantizar un desarrollo integral para la provincia.



